Opinión

A decir verdad | ¿Qué es el colectivo FRENAA y qué busca?

Este movimiento ciudadano tiene un origen: La intolerancia, necedad, y fines dictatoriales de AMLO

Rubén Iñiguez
Periodista

sábado, 17 octubre 2020 | 06:00

Ciudad de México.- Este movimiento ciudadano tiene un origen: La intolerancia, necedad, y fines dictatoriales de AMLO, con sus errores de gobierno en materia de economía, seguridad, salud, educación, y promoción social que disfraza en dádivas clientelares para las próximas elecciones. Son los “moralmente derrotados” y los “conservadores” que salieron del ataúd.

Este movimiento alega una tesis jurídica en que fundamenta su movilización y en que busca un remedio constitucional para la deposición del presidente. Dicho asunto consumiría todo este artículo. Una de las críticas a este movimiento es que no es propositivo en cuanto al tipo de sociedad y país que pretende, ya que su tesis principal es “AMLO renuncia, AMLO vete ya”.

A decir verdad, la única fuerza independiente del gobierno de la 4T y de Morena con capacidad de tomar y desacralizar el zócalo capitalino, es el movimiento del Frente Nacional Anti AMLO (FRENAA), ya que independientemente del número, pudo reunir los 120 mil ciudadanos necesarios para colmarlo y hacerlo enojar, aunque el presidente lo niegue y mienta en que sólo fueron cinco mil, porque los retó y ofreció renunciar si le juntaban 100 mil personas protestando en su contra, luego se mintió a sí mismo sobre la realidad.

CONFORMACIÓN

El segmento de la sociedad que la integra básicamente es la clase media liberal, de profesionistas, pequeños empresarios, en fin, los que han logrado una condición de vida superior al sector más pobre o popular. Pero no excluye a gente del pueblo, ni a gente pudiente. Es un error descalificarlos como un movimiento puramente burgués. Su pensamiento es esencialmente capitalista, con ideas de trabajo, ahorro y seguridad social. No son simpatizantes de opciones preferenciales con los pobres, que sustenta el gobierno de AMLO, como finalidad propagandista. Básicamente son los liberales reales, pero llamados conservadores por el gobierno conservador centralista actual.

FRENAA comenzó jugando con paseos sabatinos o dominicales, a bordo de autos y camionetas por el Covid-19, para reunir gente y señalar sus críticas, de ahí pasaron a “tomar” plazas públicas. Cabe señalar que el presidente no ha admitido como en ninguno de los casos, los argumentos de este colectivo, como tampoco reconoce las víctimas como los LeBaron, los campesinos de Chihuahua, los raramuris y tarahumaras, los promotores de la causa de los desaparecidos de Ayotzinapa, o los movimientos feministas, o los afectados por sus errores económicos. Es un gobierno que no responde ningún cuestionamiento.

¿MOVIMIENTO RELIGIOSO O CONFESIONAL?

Una de las críticas de clérigos de izquierda, ProAMLO, del populismo de la 4T, ha sido que este movimiento apela o tiene derechistas, dentro del mismo, por usar símbolos religiosos. Aunque el estandarte de la Virgen de Guadalupe, ha sido la bandera inicial del México independiente desde la insurgencia. Ciertamente fue un movimiento que afrontó la amenaza de la represión, peligrando su propia vida de haberse producido, cercado, confinado y hostilizado por la fuerza pública, desde los policías de la Guardia Nacional.

Un movimiento nada fácil en sus campamentos, bajo el asedio de los simpatizantes de la 4T, pagados o no, como provocadores. Bajo presiones y amenazas de la Guardia Nacional, y hasta la caballería de Claudia Sheinbaum. A esto se ha sumado el ataque de algunos medios religiosos para desacreditar a FRENAA, que objetan la presencia de sacerdotes que han simpatizado e incluso presentado en los campamentos y teniendo actos religiosos que no son tampoco oficiales, sólo tolerados o demandados por los ciudadanos manifestantes.

Los campamentos y marchas se han distinguido por no haber roto ningún vidrio. Son ciudadanos que ejercen su derecho en forma ordenada y pacífica, su reprobación es directa y sin adornos, no son Loret de Mola declarando, es el pueblo que ve entre sus males, la mala política del presidente López Obrador. Muchos han buscado desacreditarlos primero de fifís, luego de ignorantes.

Como el presidente promueve la división y odio, de manera permanente como motivo de la lucha de clases esa confrontación social, anhelada por sus señalamientos, por sus ataques, ya la tiene en su patio y definitivamente no son “acarreados” ni “pagados” por hacer bola. 

Mientras los campamentos de AMLO fueron muy divertidos por las fiestas, bacanales, borracheras y orgías a lo largo de su plantón, muy bien pagado, que cedió a cambio de una fuerte suma de nueve mil millones de pesos para compensar los gastos revolucionarios, entregados a AMLO, este movimiento ha mantenido una actitud de moralidad incuestionable.

Si la religión de los adeptos es la católica, y estos requieren el auxilio espiritual de sus ministros, debería de ser motivo de atención para la Mitra, más que motivo de ataques.

Por otro lado, la Iglesia Católica, mira en su capacidad de movilización un filón importante para otras luchas ideológicas que están en curso, por ejemplo el caso del aborto, ya que la propia Iglesia no ha mostrado ese músculo, pues solamente ha criticado las acciones de las feministas o de colectivos izquierdistas. Creo que sería absurdo cerrarle la puerta a este colectivo, que podría ser un buen aliado de combate para la estructura eclesiástica.

El acercamiento de FRENAA con autoridades clericales, sobre todo jerarquías, ha sido prudente pero no han tenido pronunciamientos confesionales. Entre los clérigos hay simpatizantes y enemigos de este movimiento. 

DIRIGENTES

Gilberto Lozano, y Pedro Ferriz de Con, son por decirlo así, las cabezas visibles de un movimiento que básicamente los ha desbordado. Su personalidad aún no asimila la grandeza de la escala de lo que han logrado. Los desplantes temperamentales son lo de menos, dado que falta la claridad estratégica de lo que quieren. En lo que se serenan y piensan fríamente, hay que esperar.

Estos líderes son cuestionables, como lo son todos los líderes de partidos en México, por su forma y su personalidad o sus antecedentes. Nadie es perfecto salvo el presidente López Obrador al verse ante el espejo.

En un país de cambios de causas, de oportunismo, de búsqueda de beneficios, están en un rango aceptable de congruencia. Nadie es perfecto, al final de cuentas salvo el presidente de la república que casi está a punto de la levitación por tan virtuoso que dice ser. 

Que dieran los partidos tradicionales, una coalición de los mismos o solos, como PRI y PAN por la capacidad de FRENAA de tomar el zócalo capitalino. No la tienen, y el cambio de esa onza de oro puede representar posiciones inesperadas en términos políticos para el movimiento, aunque a costo de perder su categoría ciudadana por aliarse a determinado partido.

SU FUTURO: TODO O NADA

Definitivamente FRENAA tiene que trabajar en crear una estructura permanente de respaldo, no sólo de soportar el enorme esfuerzo de movilización, además tendrán que afinar su discurso y estrategia, pues AMLO no se va a ir tan fácilmente. Tienen que crear una estructura funcional y permanente, y menos desgastante. La alianza de este movimiento con fuerzas de izquierda independiente como los de Ayotzinapa, en un beneficio mutuo, o de sumarse a causas de Chihuahua, son consecuencia de ser una fuerza real, sin dueños y la amplitud funcional de este frente lo admite por la pérdida real de la democracia en México.

El liderazgo actual de FRENAA tiene que decantarse en un personaje visible, o en algún partido político afín a sus peticiones, pero con convocatoria. O bien ser parte de un bloque opositor nacional para quitarle por la vía electoral el poder a Morena.

Ya se han “ventilado” algunos planes para hacerlos reventar, todo esto fraguado por parte de los defensores radicales de la 4T, quienes reflejan la preocupación de AMLO por el movimiento que su cerrazón alentó, la confrontación está mantenida en una civilidad aceptable pero que puede romperse con medidas represivas. Lo peor que se puede hacer es darles “mártires” como ocurrió en Chihuahua con los campesinos que defienden su dotación de agua. Eso llevaría a un punto de quiebre demasiado peligroso para la gobernabilidad y credibilidad de la Presidencia de México.

Lo cierto es que la clase media se movió y por fin se siente representada una buena parte de ella. De esa calidad de representación, y de la obtención de logros políticos reales, dependerá el futuro de FRENAA.

El problema es que la tibieza del PAN, ha provocado la desbandada de correligionarios que ya no son sus votantes, pues muchos de ellos se les separaron por su falta de decisión; el PRI ve segmentos que antes representaba y que se le fueron porque no tienen capacidad de oposición, incluso el mismo PRD y cierta izquierda moderada, ven en FRENAA la clientela que podían tener y que perdieron.

La movilización nacional no es fácil, falta capitalizar ese gran esfuerzo con un gran frente común opositor entre organizaciones de la sociedad civil y los partidos políticos de oposición al presidente. 

Antes de llenar el zócalo capitalino, pocos creían en ellos, pero ahora es distinto. No hay otros como ellos, sin ellos no hay nadie que haga algo parecido. Si tienen visión y profundidad, calarán muy hondo en esta encrucijada, de lo contrario la falta de estrategias con resultados va a pesar en su camino.