Opinion El Paso

Un momento de silencio impacta al regreso de escuela en casa

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Archivo / El rebe Lubavitch promovía la reflexión en las escuelas

Rabino Levi Greenberg / Chabad Lubavitch El Paso

lunes, 24 agosto 2020 | 15:13

El regreso a la escuela es un tiempo lleno de emoción, el amanecer de un nuevo año escolar representa un cambio de página y marca oportunidades sin fin. Aunque en eses sentido este año no es diferente, el comienzo de este nuevo ciclo escolar viene marcado, sin duda, con inquietud.

Todo lo que sabíamos hasta ahora sobre la mecánica de la educación se ha trastocado, y este lunes fue una de varias primicias educativas: para los estudiantes, profesorado y parientes. La educación en línea, con la que pasaremos los dos primeros meses, es una perspectiva relativamente nueva para la mayoría de los paseños, y el hecho de saber que todo puede cambiar de la noche a la mañana no lo hace más fácil.

Los últimos meses  han estado llenos de transformaciones en varios niveles, y debemos rendir tributo a la gente que pasó los meses de verano trabajando a toda hora para asegurar que el sistema educativo continúa operando durante estos tiempos extraordinarios. En conversaciones con educadores, padres y estudiantes me he dado cuenta que con el replanteamiento de la instrucción en las escuelas en sí se da un poderoso examen de consciencia. Especialmente, como consecuencia del primer aniversario del tiroteo masivo del 3 de agosto en El Paso, mucho están reflexionando sobre en qué realmente consiste la educación.

El conocimiento puede ser cualquier cosa que queramos. Puede ser un agente poderoso para el cambio positivo, pero desafortunadamente también puede ser causante de grandes daños. La literatura y la palabra escrita pueden transmitir lo más sublime de los nuevos conocimientos y enseñanzas, pero también puede también divulgar el odio y el terror. La aritmética puede ser usada para contar las donaciones caritativas o para estafar y engañar a los menos afortunados. En las manos correctas, el conocimiento médico puede ser usado para salvar y extender las vidas, en las equivocadas puede emplearse para acabarlas eficientemente. Los descubrimientos científicos pueden mejorar la longitud y la calidad de vida o producir herramientas para destruir la propia civilización.

Durante más de cuarenta años, el Rebe de Lubavitch, Menájem Mendel Schneerson, el líder del movimiento Jabad-Lubavitch,  habló incesantemente sobre la necesidad crucial de que nuestro sistema educativo tenga un alma. Su filosofía inspiradora sobre la educación pública, presentada a través de sus conferencias y extensa correspondencia, fue antologada recientemente por el profesor Philip Wexler en el libro “Social Vision: The Lubavitcher Rebbe’s Transformative Paradigm for the World (Herder and Herder, July 2019).

Los niños no son computadoras a las que se les alimenta información, enseñaba el Rebe. Son humanos dotados con una consciencia y una responsabilidad mutua para sus familias, comunidades y el mundo entero. Como padres y educadores, no podemos simplemente educar a nuestros hijos con las herramientas para emprender carreras exitosas, debemos enseñarles como escoger el bien sobre el mal y bien sobre el mal. Para vivir existencias de servicio y con un propósito superior.

Hasta el fin de sus días, el Rebe fue un firme promotor de que las escuelas públicas comenzaran el día con un “momento de silencio”. Cuando los estudiantes reflexionan en silencio al comienzo de su jornada escolar sobre el propósito de la educación, les deja una marca indeleble en su perspectiva moral y ética de la vida, con resultados de largo alcance. Para asegurar que los educadores no promuevan sus creencias religiosas en la aulas de la escuela pública, los padres orientan a sus hijos sobre en qué valores o ideas reflexionar durante ese minuto: otra oportunidad de oro para fomentar el involucramiento de los padres en su formación moral y ética.

Hoy en día, un “momento de silencio” es obligatorio en más de veinte estados incluyendo Texas, pero el Rebe explicaba que, cuando se implementa de manera significativa, el momento de silencio puede tener un efecto transformador en nuestra juventud y cambiar el curso de la historia.

Aunque la mayoría de las escuelas de la ciudad ya comienzan el día con un momento de silencio, ahora que los niños atienden las clases de manera virtual desde casa, tenemos la oportunidad de trabajar en hacer más significativo este momento de silencio. Los padres se involucran más que nunca en la educación de sus hijos y ahora es un buen tiempo para tener conversaciones significativas con ellos sobre en qué pensar durante el momento de silencio.

Entiendo que las primeras horas de la mañana en cada hogar son ajetreadas y nadie quieres añadirle quehaceres. Pero animo a los padres a tener una conversación con sus hijos y asegurarse que reciben la oportunidad de reflexionar en silencio durante un minuto en algo significativo para su familia. Al comenzar la jornada escolar formal en una manera que permita que florezca el alma de la educación, juntos podemos no sólo superar este tiempo difícil de una forma sana y sustanciosa, pero de un modo que puede cambiar positivamente a nuestra comunidad, y por ende al mundo.