Opinion El Paso

La puerta de la oportunidad para los “Dreamers”

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Editorial/The Washington Post

miércoles, 05 enero 2022 | 06:00

Washington— Mientras el Congreso continúa paralizado e inerte ante el destino de los “Dreamers”  –los jóvenes inmigrantes indocumentados que fueron traídos a EU cuando eran niños– muchos estados han actuado para abrirles la puerta de las oportunidades a ellos.

Usualmente lo han hecho de manera bipartidista, reflexionando sobre un amplio apoyo para los Dreamers, lo cual ha trascendido la política tribal del país.

En por lo menos 20 estados, los legisladores y otros funcionarios han garantizado el pago equitativo de las colegiaturas en colegios y universidades públicas dentro del estado a los graduados de preparatoria de esa entidad, independientemente de su estatus de inmigración.

Ese cambio, que empezó hace 20 años y se ha acelerado en la última década, ha hecho una enorme diferencia en las vidas de cientos de miles de jóvenes criados y nacidos en este país en todos los sentidos, excepto en la cuestión legal.

Para muchos estudiantes, el que se respete el monto de la colegiatura dentro del estado es la clave para tener acceso a una educación superior. En el actual año académico, el monto promedio de la colegiaturas y cuotas para los estudiantes de colegios y universidades públicas es de 10 mil 740 dólares, de acuerdo al Consejo Colegial. Todos los que no califican, deben pagar 27 mil 560 dólares.

La mayoría de los Dreamers provienen de familias de ingresos modestos, lo cual significa que el importe que se paga puede ser la diferencia entre un futuro lleno de promesas y uno que se viva al margen de la prosperidad estadounidense.

La expansión de la equidad en la colegiatura para los inmigrantes indocumentados en el estado es una buena noticia, y un contrapunto esperanzador para la disfuncional política que ha habido en Washington durante años.

De acuerdo a las recientes estimaciones basadas en el Sondeo de Comunidades Estadounidenses del 2019, escasamente el 2 por ciento de todos los estudiantes de instituciones de educación superior, es decir, más de 427 mil de los que están inscritos, son inmigrantes indocumentados.

Muchos de ellos son beneficiarios de las colegiaturas que se pagan dentro del estado y algunos no se hubieran graduado de preparatoria si no fuera por el incentivo de una educación superior relativamente más asequible.

Los beneficios de las políticas de equidad en la colegiatura de los estados son enormes –no sólo ha servido para reducir el índice de abandono de la preparatoria sino también para elevar los empleos prospecto, ingresos y pago de impuestos de los Dreamers que se gradúan de algún colegio. Esto no sólo es una ayuda para ellos, sino un beneficio para la nación.

Por supuesto, la mayoría de los estados dominados por los republicanos –Texas ha sido una importante excepción –no le ha otorgado a los migrantes indocumentados un descuento en la colegiatura, lo cual significa que básicamente han mantenido cerrada esa oportunidad.

Esos estados siguen siendo la mayoría en el país. Sin embargo, más del 80 por ciento de esos estudiantes viven y asisten a preparatorias en estados que han optado por una equidad en la colegiatura. Tal vez sea más fácil quitarle la oportunidad a la gente que es improbable que se vea cara a cara.

Los estadounidenses de todas las tendencias políticas, incluyendo a la mayoría de los republicanos, están a favor de ampliar esas oportunidades a los Dreamers, ya que han entendido que es contraproducente negarles la oportunidad de tener una mejor vida.

En un sondeo realizado en el 2020 por el Centro de Investigación Pew, tres cuartas partes de los adultos estadounidenses dijeron que apoyan el otorgarle el estatus legal a los Dreamers, una medida que podría dar como resultado un irrelevante debate sobre la equidad en el pago de colegiatura.

El país ha optado, estado por estado, por abrirle la puerta a un mejor futuro para los jóvenes migrantes indocumentados. Aunque aún hay un largo camino por recorrer.

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