PUBLICIDAD

Opinion El Paso

La filtración del borrador del fallo sobre el aborto da mucho en qué pensar

.

Ruben Navarrette Jr. / The Washington Post

domingo, 08 mayo 2022 | 06:00

San Diego— Yo estoy a favor del derecho a decidir… con sus reservas.

Apoyo el derecho que tienen las mujeres de decidir terminar con un embarazo. Como hombre, sería presuntuoso e inapropiado decir lo contrario.

PUBLICIDAD

Aunque también me agrada la idea de las restricciones debido a que en Estados Unidos el aborto debería ser practicado con seguridad, ser legal y raro  –como dice el dicho– pero no es fácil.

Por ejemplo, apoyo la prohibición de practicar abortos cuando el embarazo está avanzado, los tiempos de espera y las leyes que requieren que los padres sean notificados cuando las adolescentes intentan someterse a ese procedimiento. El disponer de la vida humana no debería ser tratado a la ligera.

En respuesta a la filtración del borrador que contiene la opinión mayoritaria de la Suprema Corte por el juez Samuel Alito que podría echar abajo el caso Roe vs. Wade –la emblemática decisión de 1973 que garantiza las protecciones federales y constitucionales sobre el derecho al aborto– muchos estadounidenses no saben qué pensar.

Estas son 10 cosas en las que he estado reflexionando:

• El estar a favor del derecho a decidir no significa aceptar que el caso Roe vs Wade fue decidido adecuadamente. No lo fue. No existe un derecho constitucional para abortar en la Cuarta y Décima Cuarta Enmienda, y el esquema del trimestre creado por la mayoría fue siempre una señal reveladora de que la decisión fue tomada sobre la arena. Tarde o temprano, las olas iban a aparecer y destruirla.

• Un sondeo realizado por The Washington Post y ABC News antes de la filtración encontró que el 54 por ciento de los estadounidenses piensa que Roe vs. Wade debería ser ratificado, mientras que sólo el 28 por ciento considera que debería ser anulado. Por lo tanto, la Suprema Corte –y el Partido Republicano– no están en sintonía con la mayoría de Estados Unidos. Eso sugiere que, en las elecciones de medio término, los republicanos se dirigen al precipicio. 

• No se trata de que los estadounidenses voten en base al aborto, sino que a muchos de nosotros no nos agrada el extremismo –en la izquierda o derecha– y vamos a luchar contra eso. El año pasado, se trató de dejar de financiar a la policía, abrir las fronteras y cancelar la cultura que los estadounidenses no ven con agrado. En este año, podría ser el que la Suprema Corte anule el caso Roe vs. Wade.

• Los republicanos no deberían necesitar este sermón. Un partido que ha pasado las últimas décadas regañando a las mujeres y personas de color para que se hagan responsables de sus acciones pronto tendrán la oportunidad de demostrarnos cómo se hacen las cosas. Partido Republicano, llegó el momento de cumplir lo que dicen. ¿Quieren lavarse las manos ante la mirada de más de la mitad de los estadounidenses? Ustedes tendrán que pagar las consecuencias.

• El precedente que sentó la Suprema Corte tiene casi 50 años de antigüedad y ha soportado docenas de desafíos legales, debería de –con unas cuantas excepciones– ser respetado y dejado tal como está. Por lo menos tres generaciones de estadounidenses han crecido viendo que las mujeres tienen el derecho federal de someterse a un aborto. Eliminar ese precedente sería catastrófico para la sociedad.

• El aborto no es el tema principal para los afroamericanos y latinos, y nunca lo ha sido. Eso es algo que tiene que ver con Planned Parenthood –una organización que inició Margaret Sanger, como parte de un movimiento eugenésico y alineado con creencias racistas– ha hecho un pésimo trabajo al paso de los años y no ha logrado tener un contacto efectivo con las personas de minorías de una manera que sea condescendiente.

• El presidente magistrado John Roberts, quien anteriormente se había rehusado a anular las leyes o a invalidar el precedente especialmente por razones que son descaradamente políticas, es el juez al que hay que observar. Podrían llegar a una decisión de 5-3-1 en la que Roberts podría redactar su propia opinión matizada, la cual, aunque sigue siendo a favor de la vida, no va tan lejos como la de Alito.

• A medida que el debate sobre el aborto pasa de la arena federal a los estados, un efecto práctico de ese cambio será que los estados demócratas van a ser más demócratas y los estados republicanos más republicanos. Sin embargo, los estados que son demócratas y republicanos serán más polémicos, y los argumentos en esos lugares será más intenso en este momento ya que habrá mucho más en juego para los legisladores estatales.

• La cultura de la guerra ya no es sólo para los conservadores. Los liberales han abierto un frente. Tomando en cuenta que los votantes tienen más probabilidades de sentirse motivados para acudir a las urnas debido a la teoría crucial de la raza o las políticas de usar mascarilla en las escuelas que por los problemas económicos como la inflación o los precios de la gasolina, los de la izquierda necesitan un arma de su propiedad. Y ahora ya la tienen. 

• Tomen este consejo de alguien que ha desempeñado este oficio durante 33 años: si trabajan para un noticiero de cable de derecha y se consideran como periodistas y conservadores, pero sus instintos republicanos los llevan a condenar la “filtración” de un documento público por una entidad gubernamental porque eso coloca a los republicanos en una situación sensible, ¿adivinen qué? Ustedes no son periodistas.

Piénsenlo un poco todos.

PUBLICIDAD

ENLACES PATROCINADOS

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

close
search