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Opinion El Paso

La crisis migratoria necesita solución; se puede arreglar en seis pasos

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Eric Adams/The Washington Post

domingo, 22 enero 2023 | 06:00

No es usual que el alcalde de Nueva York viaje a El Paso.

Aunque nuestras ciudades están lidiando con la misma crisis humanitaria, a unas 2 mil millas de distancia:  los migrantes están llegando de países que tienen gobiernos fallidos, en Centro y Sudamérica y el Caribe.

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Así que, viajé en esta semana a la frontera sur para ver por mí mismo por qué esta emergencia se ha convertido en algo tan desafiante.

Lo que encontré en El Paso fue exactamente lo que temía. La crisis nacional ha dejado a los gobiernos y organizaciones locales que se encuentran a lo largo de la frontera teniendo problemas para atender adecuadamente a los migrantes que llegan a sus comunidades.

Desafortunadamente, la explosión de la inmigración ha provisto una oscura oportunidad para la xenofobia y la insensibilidad en nuestro país que asegura que la crisis demuestra que deberíamos cerrar nuestras fronteras completamente, abandonar la historia del país de darle la bienvenida a “las masas que tratan de respirar libremente”.

Los gobernadores de Texas y Florida están haciendo un juego político con las vidas de las personas vulnerables, enviándolos al norte sin coordinación ni cuidado de su bienestar ­–por el contrario, le están urgiendo a los legisladores a que tomen una acción.

Los gobernadores de esos estados aseguran que no pueden manejar el flujo de migrantes y mantener los servicios locales para sus residentes, y eso es cierto.  Nueva York también está en un punto de quiebre.

Esta región es anualmente la que recibe más inmigrantes que cualquier otro gobierno en Estados Unidos, aunque la planeación y políticas de inmigración en la última década no sólo han incrementado el número de migrantes que aceptamos, sino también la velocidad a la que debemos tratar de absorberlos.

Por lo tanto, esto ha provocado que sea más difícil para Nueva York el garantizar la salud y seguridad de los recién llegados y seguir otorgándoselas a los neoyorkinos, casi el 40 por ciento de los cuales son inmigrantes.

Actualmente, necesitamos billones de dólares adicionales del gobierno federal y estatal para hacer las dos cosas.

Pero es allí en donde terminan las similitudes entre el cinismo de los gobernadores de Texas y Florida y las personas de Nueva York.  En una crisis, los neoyorquinos no les enviamos nuestros problemas a otros para que carguen con ellos. Nosotros enfrentamos los desafíos de frente.

Esta es la razón por la que estoy proponiendo seis pasos sencillos acerca de lo que se necesita para solucionar la crisis migratoria:

1.-  Un funcionario del gobierno que se enfoque únicamente en supervisar la respuesta a los migrantes y coordinar todas las agencias relevantes y entidades gubernamentales, incluyendo a la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.

2.- Una estrategia de descompresión en la frontera que evalúe las solicitudes de asilo, establezca un plan para cada llegada de migrantes --- antes de ingresar a Estados Unidos ­–y un sistema que distribuya equitativamente a los recién llegados de manera regional.

3.- Que el Congreso destine fondos adicionales a través de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias para implementar una estrategia en la frontera y en las localidades en donde terminan los migrantes.

4.- Que de manera expedita emitan un estatus con derecho a trabajar para los que buscan asilo y les permitieron ingresar al país.

5.- Una manera clara aprobada por el Congreso para obtener la residencia o ciudadanía para los que ingresan al país legalmente.

6.- Un encargado que adopte una estrategia para que todos colaboren, uniendo a las organizaciones no lucrativas, grupos religiosos de la comunidad y el sector privado, junto con el gobierno estatal y local, para enfrentar este desafío.

Es importante hacer notar que durante más de una década, los líderes demócratas han trabajado para aprobar una reforma integral de inmigración y el año pasado pudieron destinar 800 millones de dólares para esta crisis.

La administración Biden-Harris, además de seguir adelante con su propio plan de inmigración, ha proporcionado apoyo a ciudades que enfrentan la crisis y ha implementado medidas en la frontera para proporcionar parte del alivio necesario.

Aunque tomando en cuenta el creciente alcance del problema, se necesita hacer más.

Utilizar una estrategia directa es básica para solucionar la crisis de una manera en que los miembros de ambos partidos –y los estadounidenses– puedan apoyar. Al hacer eso, podría convertir esta crisis en una oportunidad para Estados Unidos.

Al proporcionar un inicio justo y unas bases para los migrantes que vienen al país para trabajar y mejorar, veremos fortalecido nuestra nación.

Hay que observar a Nueva York. Durante casi 400 años, la ciudad ha aceptado todo tipo de personas de todos lados, y tiene más riqueza que cualquier otra ciudad en el mundo.

Esta ciudad de inmigrantes y sus descendientes es, hasta el día de hoy, un motor económico que proporciona muchos más dólares de impuestos para el gobierno federal que lo que gasta.

Solucionar la crisis migratoria no sólo es lo correcto, sino una política pública inteligente para Estados Unidos. Para aquellos de nosotros –especialmente mis compatriotas demócratas– que creen que un gobierno bien administrado puede solucionar problemas intratables y cuidar adecuadamente a todas las personas, no se pueden dar el lujo de perder esta pelea.

La situación actual es buena sólo para los que buscan poner a unos contra otros con el fin de obtener una ganancia política.

Yo confío en que existe un gran número crucial de republicanos que apoyarían esta estrategia sensible y justa para terminar finalmente con una crisis que se ha estado incubando desde hace décadas.

Es tiempo de restaurar a Estados Unidos como una fuente de esperanza y prosperidad y un modelo de gobierno y liderazgo. (Eric Adams es alcalde demócrata de Nueva York)

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