Opinion El Paso

Juicio político a Donald Trump: las claves del proceso

Las reglas otorgan a cada parte hasta 16 horas para exponer su caso

Aishvarya Kavi / The New York Times

miércoles, 10 febrero 2021 | 06:00

Nueva York— Los demócratas y los republicanos del Senado, junto con los gestores del juicio político de la Cámara de Representantes y el equipo legal de Trump, llegaron a un acuerdo bipartidista el lunes que allanaría el camino para llevar a cabo un procedimiento especialmente rápido y eficiente que podría terminar a principios de la próxima semana.

Las reglas otorgan a cada parte hasta 16 horas para exponer su caso. El Senado está dispuesto a votar para aprobar las normas y comenzar formalmente el juicio a la 1 de la tarde del martes.

Se dedicarán hasta cuatro horas a debatir la constitucionalidad de enjuiciar a un presidente que ya no está en funciones. Si una mayoría simple de senadores está de acuerdo en seguir adelante, como se espera, comienza la parte principal del juicio.

A partir del miércoles, la parte acusadora y la defensa tendrán 16 horas cada una para presentar sus casos a los senadores, que actúan como jurado. Los argumentos orales continuarán al menos hasta el viernes, pero podrían prolongarse hasta la próxima semana.

La tradición dicta que los senadores tienen al menos un día para hacer preguntas. En esta ocasión, los senadores pueden dar a los responsables de la Cámara la opción de forzar un debate y hacer una votación para llamar a testigos, pero no está claro si optarán por hacerlo. Se espera que el juicio concluya con los alegatos finales y una votación para decidir si se condena a Trump.

Si el juicio no concluye para el sábado, el Senado planea continuar en una inusual sesión dominical, de acuerdo con el más reciente borrador sobre las reglas del proceso.

¿Cuáles son los argumentos

de ambas partes?

En un caso rápido y cinematográfico, los responsables de la Cámara de Representantes argumentarán ante el Senado que Trump es culpable de incitar a una turba de sus partidarios a asaltar el Capitolio el 6 de enero.

La fiscalía planea mostrar vídeos captados por la turba, las palabras sin ambages de Trump y los alegatos criminales de los alborotadores que dijeron haber actuado a instancias del ex presidente. Al tratar de reavivar la indignación en torno al asalto, que hizo que los legisladores tuvieran que esconderse cuando se reunían para certificar la victoria del presidente Joe Biden, los responsables de la Cámara de Representantes aspiran lograr una condena y a impedir que Trump vuelva a ocupar un cargo.

“Creemos que todos los estadounidenses deberían ser conscientes de lo que pasó”, dijo en una entrevista el representante Jamie Raskin, demócrata por Maryland y fiscal principal. “Que la razón por la que fue sometido a juicio político por la Cámara y la razón por la que debería ser condenado e inhabilitado para ocupar futuros cargos federales es para asegurarse de que tal ataque a nuestra democracia y Constitución no vuelva a ocurrir”.

En un informe de 78 páginas presentado el lunes, los abogados de Trump argumentaron que el proceso de juicio político era inconstitucional porque el Congreso no tiene base para juzgar a un expresidente. Ningún expresidente ha sido sometido a juicio político, pero el juicio no carece de precedentes: el Senado juzgó a un Secretario de Guerra en la década de 1870 después de que él dejó el cargo.

El viernes, más de 140 abogados constitucionalistas apuntaron contra el argumento presentado por los abogados de Trump, y lo calificaron de “legalmente frívolo”. Sin embargo, aún podría proporcionar un pretexto político a los senadores republicanos para rechazar los cargos por un tecnicismo sin verse obligados a centrarse en el comportamiento de Trump.

¿Es probable que Trump sea condenado?

Independientemente de lo que se ocurra en la argumentación durante la semana, pocos esperan que suficientes republicanos del Senado voten de manera diferente a como lo hicieron en el primer juicio político a Trump.

El senador Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur, dijo lo mismo el domingo, al insinuar en el programa de CBS Face the Nation que el resultado del juicio “realmente no estaba en duda”.

Cuando el Senado votó para absolver a Trump el año pasado, Mitt Romney, senador por Utah, fue el único republicano que se unió a los demócratas en la votación para condenarlo. Sin embargo, esta vez, puede que no esté solo.

Varios otros republicanos, incluidos los senadores Ben Sasse por Nebraska, Patrick J. Toomey por Pennsylvania y Susan Collins por Maine, indicaron que tenían serias preocupaciones sobre el papel de Trump en la incitación a la violencia.

Pero hace menos de dos semanas, 45 republicanos votaron para desestimar todo el proceso de juicio político por inconstitucional, lo que indica claramente que el umbral de 67 votos —o dos tercios de la cámara— necesarios para emitir una condena podría estar fuera de alcance.