El presidente Trump perdió. Punto

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Jennifer Rubin / The Washington Post
domingo, 27 enero 2019 | 06:00

Washington— Las cosas continúan hasta que ya no dan para más. El cruel y sin sentido cierre gubernamental terminó el viernes. La presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, demócrata de California, prometió que no cedería nada hasta que el gobierno fuera reabierto. El presidente Trump había prometido que él no reabriría el gobierno sin financiamiento para su muro fronterizo. Pelosi ha conseguido lo que quería. Trump perdió. El acuerdo reabrirá el gobierno por tres semanas para permitir que un comité de conferencia discuta ciertas medidas de seguridad en la frontera —pero no discutirá sobre un muro.

Nadie puede haber sido tan peormente vencido como Trump en su enfrentamiento con Pelosi. Cada paso que daba, el presidente tropezó. Le dijo a Pelosi y al líder minoritario del Senado, Chuck Schumer, demócrata de Nueva York. “Yo seré quien lo cierre” ¡Estaría orgulloso de hacerlo! ¡Él no los culparía! Ya estaba listo para firmar una clara y continua resolución —hasta que escuchó a Ann Coulter y a Rush Limbaugh y provocó de todas maneras un cierre.

En el icónico video de diciembre, Schumer apenas puede contener su risa. Por dentro, seguramente estaba brincando de alegría al presenciar la negligencia política de Trump.

Desde entonces, el equipo de Trump ha mostrado una total falta de compasión por los 800 mil trabajadores que no han recibido un sueldo. (Quizás contribuyendo al colapso del presidente, 14 mil trabajadores del IRS no se presentaron a trabajar, y el Aeropuerto LaGuardia de Nueva York se vio obligado a temporalmente suspender sus vuelos debido a problemas con el personal.) ¿Por qué necesitarían ir a un banco de alimentos? ¿Qué no pueden sufrir un poco por todos nosotros? Los increíbles momentos a la María Antonieta no serán fácilmente olvidados.

Trump nunca pudo convencer al público sobre la existencia de una emergencia en la frontera, quizás debido a que no existe una. Ni pudo convencer a la mayoría de que el muro era necesario, quizás porque no lo es. Al intentar elaborar un acuerdo mutuo para salvar su imagen, Trump (o quizás Stephen Miller, quien parece estar a cargo cuando se trata de inmigración) utilizó demasiadas píldoras envenenadas (por ejemplo, el haber negado una gran cantidad de solicitudes de asilo político). El propio personal de Trump, bloqueó su retirada.

En cuanto a la desastrosa votación del jueves en el Senado, aún no queda claro si Trump sabía que fracasaría o si se engañó a sí mismo, convencido de que los republicanos —quienes han estado quejándose y advirtiéndole todo este tiempo que esto era un desastroso error— simplemente estarían de acuerdo con él.

Al final, lo que pudo haber convencido a Trump a darse por vencido fueron todos esos sondeos que según él insistió que descontaría. Ahora que Trump tira la toalla, un nuevo sondeo del Post y la ABC enfatiza cuán impopular se ha convertido Trump durante el cierre gubernamental. “La desaprobación del público sobre el presidente Trump aumentó en cinco puntos para quedar en un 58 por ciento en el transcurso de tres meses, mientras que la mayoría de los estadounidenses continúan culpándolo a él y a los republicanos en el Congreso por el cese parcial del Gobierno federal”. A Pelosi le ha ido mejor. (“53 por ciento culpan a Trump y a los republicanos en el Congreso, mientras que un 34 por ciento culpan a Pelosi”). Mientras tanto, los independientes, quienes resultan cruciales tanto en las elecciones de mitad de término como en las elecciones presidenciales huyeron en manada. Entre los independientes, la desaprobación aumentó del 53 por ciento en noviembre a 63 por ciento actualmente, mientras que un 54 por ciento dice que Trump y los republicanos son los responsables del cierre gubernamental, un 29 por ciento culpan a Pelosi y a los demócratas”.

Ya veremos si el colapso de Trump le costará su base. Si es así, sus ratings se desplomarán por completo. Nos quedamos con dos preguntas al final: ¿Acaso habrá serios contendientes en la primaria que le hagan frente a Trump, quien se las ha ingeniado para demostrar su total incompetencia? Ya lo veremos, y ¿Acaso Pelosi se cansará de ganar? No lo creo.