Opinion El Paso

Conceptos para evaluar su riesgo personal

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Leana S. Wen / The Washington Post

domingo, 24 mayo 2020 | 06:00

Washington— Para el final de esta semana, los 50 estados van a reabrir la economía hasta cierto grado.  Mi argumento es que, debido a ninguno de ellos ha cumplido con la métrica para hacerlo de manera segura, sino que están llevándolo a cabo de cualquier manera, Estados Unidos necesita adoptar una estrategia de salud pública para reducir el daño. Así que, ¿Qué significa eso en términos de decisiones que cada uno de nosotros debe tomar, qué es seguro y qué no lo es? Éstos son cuatro conceptos de otras estrategias para reducir el daño que pueden ayudarle a guiar sus decisiones: Riesgo relativo Manejar es una actividad que conlleva un riesgo, que puede ser reducido acatando el límite de velocidad y usando el cinturón de seguridad. Durante la pandemia del Covid-19 podemos pensar en el riesgo a través de tres variables clave: la proximidad, actividad y tiempo. El escenario de más alto riesgo es cuando tiene una cercana proximidad con alguien que está infectado, en un espacio al aire libre durante un prolongado período de tiempo. Así es como una persona que está en el hogar se puede enfermar, también es probable que otras más se infecten. También, ciertas actividades como cantar expulsa más gotas de saliva, en un caso, una sola persona infectada y que acude a una práctica de coro puede contagiar el Covid-19 a 52 personas, dos de ellas podrían morir. Lo mismo aplica en las reuniones en donde las personas se abrazan unas a otras los funerales y cumpleaños pueden ser eventos “súper-propagadores del virus”. Por el contrario, no existen casos documentados en donde alguien adquiera el Covid-9 al pasar junto a un extraño mientras camina al aire libre. Usted puede disminuir su riesgo modificando una de esas tres variables.  Si desea ver a sus amigos, evite acudir a bares que estén abarrotados, en lugar de eso invítelos al patio de su casa o a un parque, en donde todos puedan mantener su distancia. Use sus propios utensilios y para estar aún más seguro, lleve su propia comida y bebidas.  Evite los abrazos, besos y saludos de mano. Si va a la playa, encuentre áreas en donde 

pueda permanecer a una distancia de por lo menos seis pies de otras personas que no convivan con usted en su hogar. La comida para llevar es la más segura.  Si usted realmente desea comer en el exterior, coloque mesas alejadas unas de otras, eso será más seguro que hacerlo en un restaurante abarrotado. Los negocios también deberían acatar este principio ahora que están reabriendo, manteniendo la telecomunicación y turnos escalonados, reduciendo el número de personas en los salones de conferencias y cerrando las áreas comunes para comer. Los museos pueden limitar no sólo el número de personas que permiten ingresar a un tiempo, sino también la cantidad de tiempo que las personas pueden pasar en cada exhibición.

Riesgo en grupo Si usted se involucra en una actividad de alto riesgo y está en compañía de otras personas que hacen lo mismo, usted estará incrementando el riesgo de todos. Piense en la analogía de las prácticas de sexo seguro: Las personas que tienen múltiples compañeros sexuales tienen un mayor riesgo que las personas que mantienen relaciones monógamas. Aplicado al Covid-19, esto significa que los que tienen una baja exposición tienen más probabilidades de estar seguros para asociarse unos con otros. Este principio es particularmente relevante para las familias que están separadas y que desean verse unos a los otros.  Yo recibo muchas preguntas de abuelos que extrañan a sus nietos y quieren saber cuándo podrán verlos nuevamente. Si dos familias han permanecido en casa sin tener ninguna interacción exterior, no deberían preocuparse al estar unos con los otros. Las familias pueden reunirse y hacer arreglos para cuidar a los niños de esta manera si continúan cumpliendo con los lineamientos de una estricta distancia social en otros aspectos de su vida. La ecuación cambia cuando cualquiera de esas personas reanuda actividades de alto riesgo, por ejemplo, regresar a trabajar fuera de casa.

Riesgo acumulado El riesgo que tiene usted de adquirir el Covid-19 se acumula con cada persona con la que tiene contacto cercano.  Muchas personas deben regresar a trabajar, pero aun así pueden seguir reduciendo el riesgo total al no tener reuniones sociales fuera del trabajo. Escoja las actividades que sean más importantes para usted. Si tiene que cortarse el cabello, no acuda también a comer a restaurantes. Cuánto lo haga también depende de su salud personal. Por ahora, sabemos que los más vulnerables a los severos efectos del Covid-19 son los adultos mayores que tienen enfermedades crónicas. Esas personas deberían enfocarse en tener un menor riesgo acumulativo para protegerse mejor a ellos mismos, hay que seguir recordando que no existe ninguna demografía que sea inmune al Covid-19. Incluso los niños y adultos jóvenes saludables han muerto de esa enfermedad. Riesgo colectivo Las acciones individuales son cruciales, aunque no remplazan la necesidad de tener una política pública inteligente. Entre más alta sea la tasa de Covid19 en una comunidad, es más probable que cualquier persona con la que usted tenga contacto puede portar el virus y más riesgosas van a ser sus interacciones. Esta es la razón por la que es importante usar una mascarilla: Si la mayoría de las personas usan mascarillas, eso reduce la cantidad de virus que vamos a transmitir. Los encargados de las políticas locales y estatales deberían seguir prohibiendo las reuniones con muchas personas y seguir los lineamientos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades para realizar una reapertura gradual. También deben contar con sistemas de vigilancia para detectar si existen contagios y cuándo aumentan y estar dispuestos a reimponer las restricciones. Ahora que se aproxima el Día de los Caídos y muchas localidades están levantando sus órdenes de quedarse en casa, la gente tendrá que tomar nuevas decisiones. Necesitamos usar el sentido común y calibrar nuestro propio riesgo, y recordar que sólo porque vamos a reanudar las actividades no significa que deberíamos hacerlo.