Cinco razones por las que México rechaza designación de cárteles como terroristas

No hay duda de que los narcotraficantes de México son violentos. Se estima que 200 mil personas han sido asesinadas en los últimos 12 años debido a que el Gobierno ha utilizado a los militares para enfrentar a los cárteles.

Mary Beth Sheridan / The Washington Post
viernes, 29 noviembre 2019 | 06:00

Ciudad de México— El plan del presidente Donald Trump para designar a los cárteles mexicanos de la droga como grupos terroristas ha alarmado al Gobierno mexicano.
No hay duda de que los narcotraficantes de México son violentos. Se estima que 200 mil personas han sido asesinadas en los últimos 12 años debido a que el Gobierno ha utilizado a los militares para enfrentar a los cárteles.
Entonces, ¿por qué no etiquetarlos de terroristas?
Estas son algunas de las razones por las que el Gobierno mexicano está tratando de luchar contra la designación:

1. Es un duro golpe para la reputación de México
Sí, ha habido casos terribles de figuras mexicanas del crimen organizado que cortan cabezas o cuelgan cuerpos de puentes. Pero el Gobierno de los Estados Unidos nunca consideró a México una nación con grupos terroristas.
“La imagen de un país es importante en términos de si la gente decide invertir o venir a gastar dinero e ir a zonas turísticas”, dijo Ana María Salazar, analista de seguridad en México.
Si el Departamento de Estado de los Estados Unidos designara a sus grupos criminales como Organizaciones Terroristas Extranjeras, México podría considerarse un país más arriesgado para hacer negocios o tomarse unas vacaciones. Eso es un gran problema en una nación donde el turismo genera más de 20 billones de dólares al año en ingresos y genera millones de empleos.

2. Podría significar más interferencia de los EU en la política y la economía de México
México ya colabora estrechamente con los esfuerzos de Estados Unidos para identificar y sancionar a los narcotraficantes y sus aliados. El Tesoro de los Estados Unidos mantiene una lista de ciudadanos especialmente designados vinculados a acciones ilegales, como el tráfico de drogas, que incluye a cientos de personas y empresas mexicanas. Los ciudadanos estadounidenses tienen prohibido tratar con los de la lista.
Pero agregar una designación de terrorismo podría elevar el listón más alto.
“Implica una mayor presión, una mayor interferencia [de los Estados Unidos], no solo en nuestro sistema financiero sino también en nuestros sistemas políticos y logísticos”, dijo Jorge Lara, un ex alto funcionario de justicia mexicano.
Una cosa que vale la pena señalar: los grupos mexicanos de crimen organizado no son bandas aisladas que operan al margen de la sociedad. Sus miembros poseen negocios aparentemente legítimos, ejercen control sobre las comunidades y habitualmente pagan a políticos y policías. Si cualquier contacto con grupos del crimen organizado se interpretara como apoyo al terrorismo, muchos mexicanos, incluidas personas inocentes, podrían verse castigados.
Luis de la Calle, ex negociador comercial de alto rango, señaló que muchas compañías mexicanas son extorsionadas por grupos del crimen organizado. Si el negocio se viera obligado a pagar, y luego estuviera sujeto a las leyes antiterroristas de Estados Unidos, dijo, “sería un poco excesivo”.

3. Los mexicanos temen la acción militar estadounidense
Trump le dijo a los líderes mexicanos que está listo para enviar tropas estadounidenses a luchar contra los carteles, una oferta que repitió este mes después de los brutales asesinatos de nueve miembros de la familia LeBaron, ciudadanos con doble nacional estadounidense y mexicana, en el estado norteño de Sonora. “Este es el momento para que México, con la ayuda de Estados Unidos, libere la GUERRA a los carteles de la droga y los borre de la faz de la tierra”, tuiteó.
Los mexicanos son muy sensibles a las operaciones militares de EU en su territorio. Todos los escolares aprenden sobre las invasiones americanas de su país en el siglo XIX y principios del XX.
Jorge Castañeda, ex canciller mexicano, dijo que los temores de los mexicanos de que una designación terrorista podría desencadenar algún tipo de operación militar de los Estados Unidos probablemente sean exagerados. Si el Gobierno de EU enviara fuerzas de Operaciones Especiales para capturar a un narcotraficante, dijo, “lo harán sobre la base de una decisión de política exterior, no un pretexto legalista” como una designación de terrorismo, dijo. En cualquier caso, dijo, la acción militar unilateral es poco probable.
Pero los políticos y analistas mexicanos mostraron abiertamente preocupación el miércoles ante tal posibilidad.

4. Podría afectar el comercio
Muchos de los principales grupos narcotraficantes de México tienen una amplia presencia en la frontera, para trasladar heroína, cocaína, fentanilo y otros narcóticos a su principal mercado, Estados Unidos.
Si esos grupos fueran considerados organizaciones terroristas, el Gobierno de los Estados Unidos podría tomar medidas enérgicas contra los flujos transfronterizos de bienes y personas.
“Será irritante para el comercio”, dijo un ex gobierno mexicano involucrado en asuntos bilaterales que habló bajo condición de anonimato para discutir asuntos diplomáticos.
Muchas personas argumentan que una designación terrorista no resolvería los problemas que contribuyen a la asombrosa violencia de México, como las instituciones judiciales débiles, la policía mal capacitada y la demanda insaciable del mercado estadounidense de drogas. Ven a Trump tratando de aumentar su fortuna política, no abordar los problemas reales.
“Esto juega directamente en manos del presidente, que ahora tiene otra razón para pintar a México con una pincelada de inseguridad, como una amenaza a la seguridad nacional”, dijo Arturo Sarukhan, un ex embajador mexicano en Washington.
Mientras el presidente se prepara para su carrera de reelección en 2020, dijo Sarukhan, el enfocarse en la violencia mexicana “le permite continuar machacando su temaa del muro fronterizo”.
Pero algunos dicen que la amenaza de Trump podría lograr que el Gobierno mexicano tome más medidas para frenar los carteles. El presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido ampliamente criticado en su país por carecer de una estrategia para reducir la violencia. Se ha centrado en abordar las causas sociales del crimen organizado, en lugar de depender tanto de los militares.
“Va a presionar a México a hacer algo, o al menos mostrar que están haciendo algo, con respecto a estas organizaciones criminales y el nivel de violencia”, dijo Salazar. “Es una llamada de atención”.