En el estado de Chihuahua

Tiene NCG la tasa más alta de divorcios

Mujeres que son madres también enfrentan el fenómeno de la violencia familiar y si se separan, deben batallar por la pensión alimenticia de sus hijos

Víctor Hugo Valdovinos
viernes, 10 mayo 2019 | 06:00

Nuevo Casas Grandes.- Ser madre suele ser una de las mayores satisfacciones que una mujer puede sentir cuando por fin tiene en sus brazos al fruto de sus entrañas, cuando ve a su hijo feliz, crecer y lograrse como persona en su vida personal y profesional, pero cuando la otra parte, el padre, desatiende no sólo su responsabilidad hacia los hijos sino que pasa de ser el compañero de su vida a su peor enemigo, quien la ataca al punto de ver amenazada en algunos casos hasta su vida, es entonces cuando ella se ve imposibilitada a disfrutar de manera plena esa etapa tan significativa para toda mujer, y se ve obligada a buscar su propio bienestar y el de sus hijos casi en la soledad y el silencio, por ser un tema que en la sociedad actual aún es objeto de discriminación hacia la víctima, lo que le agrega sinsabor al trance.
Aunque el fenómeno de la violencia familiar y el divorcio son un fenómeno ya común en todo el territorio nacional, Nuevo Casas Grandes tiene índices muy alarmantes incluso a nivel estatal, pues cada vez son más frecuentes los casos de agresiones contra la mujer por parte de su propia pareja, el hombre quien se supone es el que debería protegerla.
A su vez, Nuevo Casas Grandes ocupa el primer lugar en divorcios, lo que refleja un cierto grado de descomposición social donde los individuos no son capaces de llevar con responsabilidad el compromiso de una relación civil que debería ser un soporte ante la vida, no una carga que termina con parejas separadas y en la mayoría de los casos, con una mujer convertida en mamá que por la renuencia del padre de ayudar económicamente a los hijos, debe enfrentar la carga de los hijos sola.
El Juez de lo Penal en el Distrito Galeana con cabecera en Nuevo Casas Grandes, Marco Antonio Palma Meléndez, confirma los datos donde la ciudad de Nuevo Casas Grandes, registra la tasa de divorcios más alta en el estado de Chihuahua, donde casi la mitad de las personas que contraen matrimonio, el 48 por ciento, termina su relación en los juzgados antes de los 5 años de haber celebrado la unión.
A partir de ahí no toda la historia del cuento termina con la firma de esa disolución del matrimonio, sino que ahora, la pareja no queda del todo libre pues debe enfrentar un largo proceso donde aún están de por medio los hijos y en el que ambas partes, padre y madre, comparten ante la ley las responsabilidades hacia sus vástagos, tanto en la atención de afecto como en el sustento económico para alimentación y la provisión de educación, vestimentar y lo necesario en general.
Es en ese punto donde la mujer queda vulnerable, pues en la mayoría de los casos el hombre se desentiende de su responsabilidad en el aspecto económico y obliga a la madre a buscar opciones que la ayuden a sobrevivir con la carga de los gastos que requiere un hijo.
Aunque el magistrado reconoce que el camino que debe recorrer la mujer en esta etapa es muy difícil por todo el proceso que implica estar presentándose ante las oficinas de la Fiscalía General del Estado para interponer su denuncia y estar pendiente del caso hasta los tribunales, señala que las instituciones están preparadas para la atención de estos asuntos y que el resultado es seguro, donde las autoridades se encargan de llevar al padre para que se formulen acuerdos sobre la manutención de los hijos.
“Algo muy común que vemos en estos casos es la nobleza de la mujer, todo lo que tolera de parte del hombre que algunas veces ya ni siquiera frecuenta a los hijos, así que hacemos lo posible para que dentro del proceso también se programen días de visita y convivencia para no desatender tampoco las necesidades afectivas y psicológicas que un menor tiene de la figura paterna”, indicó Palma Meléndez.
Uno de los desafortunados aspectos de este proceso, es justamente por la confianza que aún queda de la mujer hacia el hombre, donde ella cede a mantener un acuerdo que muchas veces es más cómodo para el hombre, dando oportunidad a que éste aporte esa ayuda de manera voluntaria y sin la presión de las autoridades, pero que él aprovecha para evadir una vez más su obligación de dar sustento alimentario a los hijos y en algunos casos, el hombre hasta huye de la ciudad.
“No importa cuanto desconocimiento legal tenga la mujer, en este caso una madre de familia que ha quedado sola aún si estuvo o no casada, mi consejo es que denuncie al hombre que se niega a aportar el sustento para sus hijos y confíe en las autoridades, que tenga la seguridad de que su caso sí va a proceder, que lo haga ante todo por el bienestar de sus hijos que a final de cuentas es el objetivo y para ello debe dar el primer paso: la denuncia”, afirmó el Juez de lo Penal.
Lamentablemente, Palma Meléndez dijo que es una realidad el hecho de que por ser sumisas la mayoría de las veces, o porque los abuelos entran al quite para ayudar en el sustento de los hijos de padres divorciados o separados, la mujer no se atreve a edil ayuda a las autoridades.
Otro de los aspectos que afecta a las madres hoy en día y justamente por esa nobleza como mujeres, dijo el magistrado que es la violencia familiar que sufren en el seno del hogar, donde se viven situaciones difíciles que en la mayoría de los casos, mantienen a la mujer atrapada en una espiral de situaciones tanto sociales, como económicas y psicológicas.
“Hay un síndrome que se define como “de la mujer maltratada”, donde sin darse cuenta ella ya se encuentra bajo el dominio de su pareja, en este caso el hombre, quien la agrede de muchas maneras, y asociado eso a la unión que mantiene con él, se hace dependiente de esos maltratos, lo vemos muy frecuente con mujeres que denuncian a su esposo cuando las agreden, pero después ellas mismas acuden ante la autoridad para retirar los cargos y pedir la liberación de él”, señaló el juez penal.
Ese círculo vicioso en el que se ven inmersas muchas mujeres madres de familia, lo hacen justamente por la presión de que sea el esposo el sostén económico de la familia y al mantenerlo encarcelado, se afecta sobre todo el dinero que debe ganar él con su trabajo.
Otra situación común que se da en las mujeres, es que argumentan que “sólo querían darle un susto” a su pareja, aunque saben en el fondo que la situación se repetirá y sin embargo, los maltratos que soportan ya no lo hacen sólo por el amor que pudieran tenerle a su cónyuge ni por la falta de dignidad de ellas, sino justamente porque son mamás y hay hijos de por medio a quienes no quieren dejar sin la figura paterna.
En este sentido, se refirió que aunque el fenómeno de la violencia familiar afecta a un gran número de mujeres y sobre todo madres, en realidad es muy extraño que la situación llegue hasta los tribunales y en el 90 por ciento de los casos, los agresores de sus mujeres obtienen el perdón.