Cumplen lebarones una década de violencia

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Staff/ El Diario
miércoles, 06 noviembre 2019 | 12:27

Nuevo Casas Grandes.- Desde la "Guerra contra el narcotráfico" declarada por el entonces Presidente, Felipe Calderón, los miembros de la comunidad mormona de Lebarón se han visto inmersos en la vorágine de violencia que azota de manera creciente el país, donde sus miembros han sido amenazados, secuestrados, ejecutados y en esta semana, masacradas sus familias por los grupos del crimen organizado que operan en sus zonas de residencia.

Acostumbrados de manera innegable al trabajo rudo y grandes productores del campo, los lebarones se establecieron en México en 1924 al segregarse de los mormones de Estados Unidos que rechazaban la poligamia y otras variaciones ideológicas de su religión, formando colonias como la de Lebarón en Galeana, Chihuahua y la de La Mora en Bavispe, Sonora, donde ambos mantienen relaciones de parentescos.

Fue en el 2009 cuando la actividad de los cárteles de las drogas pusieron la mira en la comunidad Lebarón que ya tenía notoriedad por su cultura progresista, asestando el primer golpe con el secuestro de Erick Lebarón de 17 años para exigir un millón de pesos, lo que levantó una airada reacción de toda la comunidad que se negó públicamente a pagar el rescate y sus principales líderes, acudieron a la capital del estado para exigir frente a Palacio de Gobierno la liberación del menor.

Con la promesa de que su familiar regresaría, los lebarones levantaron la manifestación en Chihuahua capital y regresaron a Galeana, donde días después vieron cumplida la palabra y el joven secuestrado regresó por su propio pie después de que sus captores lo dejaran abandonado en un terreno a despoblado cerca de su comunidad.

Sin embargo, meses después del exitoso rescate de Erick, su hermano Benjamín y un compañero de la misma comunidad, Luis Widmar Stubbs, fueron levantados por los mismos integrantes de esa célula criminal y más adelante los ejecutaron, dejando mantas frente a sus casas en donde expresaban que el atentado, fue en respuesta por su activismo.

Desde entonces, las autoridades se vieron obligadas a prestar atención a las amenazas que ciernen sobre las comunidades de Lebarón, donde incluso se le proporciona con elementos de la Policía Federal seguridad personal a uno de ellos, Joel Lebarón, quien se ha visto inmerso en conflictos serios con ejidatarios de la organización El Barzón, con los que sostiene una encarnizada pugna por tierras y derecho de explotación de pozos que han detonado al menos dos hechos violentos en que han invadido sus propiedades y en que ha salido a relucir el uso de armas de fuego con personas baleadas y un rancho saqueado.

Joel Lebarón con propiedades en Ejido Constitución, municipio de Buenaventura y en Galeana, es tío de Rhonita María Miller Lebarón, asesinada este lunes en Sonora con sus gemelos Titus y Tiana de 6 meses, así como sus hijos Howard Jacob de 12 años y Crystal Bellaine de 10, cuando la camioneta Tahoe en la que viajaban fue rafagueada por sicarios hasta que el tanque de gasolina explotó y calcinó a todos dentro.

Por su parte, el activista de Galeana, Julián Lebarón quien es primo de la fallecida Rhonita Miller quien residía en la comunidad mormona de La Mora, del municipio de Bavispe, Sonora, hace dos meses había exigido públicamente a las autoridades federales y de todos los niveles, que pusieran atención justo en la zona de Janos a Sonora, señalando que quienes transitan todos los días por ahí, tienen encuentros de manera frecuentes con integrantes del crimen organizado que operan en la zona.

En esa ocasión a finales de septiembre, hizo mención al Coordinador de la Policía Federal, Teófilo Gutiérrez, que "a ellos no les había pasado nada", pero que tenía conocimiento que a familiares de los empleados que trabajaban en sus campos agrícolas de ellos (lebarones de La Mora) estaban desapareciendo y atribuían el fenómeno a la fuerte presencia de esos grupos criminales.

Como ha pasado con las peticiones del activista, las autoridades no respondieron al llamado, ni las fuerzas federales ni las estatales tanto de Sonora ni de Chihuahua pusieron atención a esa advertencia de Julián Lebarón, y este lunes, el panorama que había dibujado sobrepasó las dimensiones del terror cuando un grupo del crimen organizado acribilló, ejecutó y calcinó a tres familias de la comunidad mormona de La Mora, asesinando de más de 200 tiros a tres madres y a 7 de sus hijos menores, una de las niñas según atestigua en voz el propio activista, "quedó destrozada a balazos", salvándose otros 7 de los cuales, 5 están hospitalizados en Estados Unidos con heridas de arma de fuego tanto en brazos como en piernas y hasta en la espalda, pero que ya se reportan estables.

Sólo entonces, la comunidad de La Mora en el municipio de Bavispe, recibió ayer toda la atención no sólo nacional sino del mundo donde el propio Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ofrecido la ayuda de su ejército para "aplastar a esos monstruos" y en el lugar se dio cita el canciller Marcelo Ebrad que prometió soluciones a la situación de violencia que vive esa zona entre Sonora y Chihuahua.