Protestan empleados de penal por ataque

Trabajadores del Cefereso 16, en Morelos, protestaron para exigir justicia por el ataque que dejó cinco custodios muertos en Puente de Ixtla

Reforma
lunes, 13 mayo 2019 | 12:48
Reforma

Ciudad de México— Con su uniforme de la Secretaría de Gobernación y un moño negro prendido a él, personal del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) femenil de Morelos pidió al Presidente Andrés Manuel López Obrador su intervención para indagar la omisión de directivos de dicho penal por el ataque del 10 mayo en el que fueron asesinados 5 de sus compañeros.
En lugar de entrar a su turno de trabajo, esta mañana los empleados administrativos protestaron afuera del Cefereso 16, ubicado en Coatlán del Río, donde reprocharon que pese a amenazas previas con mantas frente al centro penitenciario no se evitó el ataque en Puente de Ixtla, donde además resultaron heridos otros tres trabajadores.
"Pedimos su valiosa intervención en los siguientes puntos: se investigue la omisión y negligencia con que actuaron directivos de este Centro Federal de Readaptación Social, toda vez que en varias ocasiones ya se había amenazado con letreros y mantas colgadas frente al centro, además de amenazas directas hacia el personal penitenciario", indica una carta dirigida al Presidente Andrés Manuel López Obrador que leyó el abogado Yoshio Valdez.
"Solicitamos enérgicamente que se sancione a los responsables, se apoye de manera económica, jurídica y material a los familiares de los compañeros caídos y heridos, cubriendo en su totalidad los gastos, así como garantizar la manutención de los menores huérfanos".
El personal penitenciario también pidió que se recontrate el seguro de gastos médicos mayores y llamaron a los trabajadores de otros Ceferesos del País a sumarse a sus reclamos.
Afuera del penal para mujeres, los trabajadores sostuvieron pancartas con leyendas como "Seguridad para el personal", "Queremos paz y seguridad", "Estamos de luto", y también hicieron un pase de lista de las cinco personas que murieron en el ataque armado: Yanet Aylin Pérez, Jorge Alberto Soto Pimentel, Cecilia Alejandra Fernández Rivera, Juan Carlos Ramírez Luna e Isaías Edgar Álvarez.
"Esperemos que se escuche nuestra voz, que se escuchen nuestras peticiones, que nos apoyen, que nos digan por qué nos dejaron en esta vulnerabilidad, por qué permitieron que se murieran nuestros compañeros, por qué hacen esto, por qué", agregó Yoshio Valdez.
"A las personas que hicieron los daños nunca los voy a entender, porque no soy un delincuente, no pienso como ellos, pero a las personas que están acá con nosotros, que somos parte de su equipo de trabajo, ¿por qué nos dejaron en esta vulnerabilidad?".
Otros trabajadores se mostraron indignados porque, aún después del atentado del 10 de mayo, el transporte oficial en el que son trasladados al Cefereso sigue sin ser custodiado.
Los empleados también denunciaron que hace falta personal, pues hay 900 reclusas y alrededor de 400 personas encargadas de su vigilancia, administración y enfermería.

Replican protesta
Al menos en dos Centros Federales de Readaptación Social (Ceferesos) se replicó la protesta que realizó personal penitenciario de Morelos para exigir justicia por el asesinato de 5 de sus compañeros y demandar mejores condiciones de seguridad.
En el Cefereso 9, ubicado en Ciudad Juárez, Chihuahua, empleados se quedaron afuera de su centro de trabajo para realizar su protesta.
Además de mejores condiciones laborales, pidieron seguridad en sus traslados de sus casas al Cefereso, y viceversa.
Algo similar ocurrió en el Cefereso 7 de Guadalupe Victoria, Durango, donde trabajadores sacaron pancartas en las que se leen demandas como "Exigimos garantías de seguridad dentro y fuera de Centro" y "Exigimos regreso de todas las prestaciones".
Según el Diagnóstico Nacional de Seguridad Penitenciaria 2018, que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos presentó hace un mes, en 20 de los 21 Centros Federales de Readaptación Social hace falta personal, tanto de custodia como de servicios médicos y asistencia social.