Protestan a golpes en albergue de Piedras Negras

Migrantes centroamericanos son retenidos en una vieja maquila

Associated Press
jueves, 14 febrero 2019 | 06:00

Piedras Negras— Lo que inició como protestas a gritos la noche del martes, se convirtió ayer en enfrentamientos entre migrantes centroamericanos y policías estatales.

En un intento por romper el cerco policial para salir del albergue instalado en esta frontera, un grupo de migrantes comenzó a lanzar sillas y mesas, e incluso desmantelaron toldos para lanzarlos contra los uniformados.

Cerca de las 13:30 iniciaron las protestas más intensas, lo que generó que más policías estatales llegaran al sitio para reforzar la valla dentro de la maquiladora, en tanto que militares y policías federales incrementaron su presencia al exterior de la malla ciclónica.

Tras horas de negociaciones, se acordó —por petición de los inconformes— que un grupo de migrantes será trasladado a Nuevo León y otro a Sonora.

La paciencia de los mas de mil 600 migrantes que están recluidos en una vieja maquila de la ciudad de Piedras Negras reconvertida en albergue pareciera tocar fondo porque cada vez son mas los que se quejan de estar encerrados desde hace días en ese lugar que está cercado por militares y policías, algo inusual para ese tipo de espacios.

Videos difundidos por la cadena local Milenio Televisión muestran algunos migrantes desesperados que el martes por la noche lanzaban gritos de “¡queremos salir!”, “¡nos tienen presos!” y “¡vámonos, vámonos!”.

Segun explicó Joe Rivano Barros, miembro de la ONG estadounidense Raíces, en conversación telefónica desde la localidad fronteriza con Texas, la situación para los migrantes cambió porque el miércoles no los dejaron salir del albergue a la hora del almuerzo para ir a las tiendas cercanas. Los días previos, sí les habían permitido la salida aunque fuertemente custodiados.

“No está claro qué está pasando. Están frustrados. Nadie les explica nada y se sienten encerrados”, indicó Rivano Barros, quien además se quejó de que las autoridades no permiten pasar al albergue a las organizaciones civiles como ellos.

El activista, que sólo pudo hablar con los centroamericanos que se acercaban a las rejas, dijo que muchos comentaban que la Policía ha destruido las visas de algunos que consiguieron permisos humanitarios y lograron salir del albergue, por lo que esas personas tuvieron que regresar.

“Están quebrando las visas”, se quejaba una mujer ante las cámaras de Milenio.

Las autoridades no contestaron a reiteradas llamadas de AP solicitando algún comentario y se limitaron a un comunicado emitido ayer en el que reconocen que hubo “quejas” —sin dar detalles— de algunos migrantes y que el responsable de Seguridad Pública del estado, José Luis Pliego Corona, se ofreció a atender cada una de esas “inconformidades”.

“El diálogo se lleva a cabo de forma pacífica con quienes buscan obtener asilo humanitario de parte del gobierno de los Estados Unidos”, agrega la nota.

En torno a mil migrantes de esta última caravana de centroamericanos han solicitado visa humanitaria, con la que pueden trabajar en México mientras esperan su turno para solicitar asilo, pero sólo 400 han sido aceptadas.

El comunicado también indica que el operativo de seguridad es para resguardar la integridad de quienes están en el albergue.

No obstante, en días previos las autoridades indicaron que también tenía como objetivo evitar intentos de cruzar masivamente la frontera con Estados Unidos.

Una nota de presa del Gobierno federal del martes por la noche subraya que todo el operativo de “seguridad y vigilancia”, al que llamaron “operativo caminante Coahuila” se ha desplegado “a fin de que prevalezca el orden y la paz social” en el albergue, el puente fronterizo y las vias de ferrocarril que hay cercanas a ese lugar.