Pegan transas a refinerías

Moches, incumplimientos y corrupción de empresas y funcionarios de Pemex afectaron operación de refinerías con EPN, según dictámenes de ASF

Reforma
lunes, 18 marzo 2019 | 06:21
Reforma

Ciudad de México— Contratos millonarios modificados para inflar costos, incumplimientos de obra, moches a subcontratistas y la corrupción de funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex) han pegado a la operación de las refinerías, sin sanciones para los responsables.
Dictámenes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ventilaron que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto empresas transnacionales y nacionales, en acuerdo con trabajadores de Pemex, realizaron contratos que luego fueron modificados para sacar mayores recursos del erario sin justificación técnica ni documental.
Por ejemplo, el contrato PXR-OP-SCC-SPR-GPARR-A-58-13, otorgado por adjudicación directa en 2013 a las empresas Arendal, Inelectra Colombia y Constructora Hostotipaquillo por mil 414 millones de pesos, fue cambiado a 2 mil 100 millones.
El objeto del acuerdo fue una actualización de tecnología de compresores y tratamientos de FCC en la refinería de Minatitlán, Veracruz.
No obstante, la ASF detectó pagos indebidos y determinó un atraso considerable en la ejecución de los trabajos, debido a múltiples modificaciones en la ingeniería de detalle, sin evidencia de la aplicación de las sanciones respectivas.
La ASF llamó también a Pemex Refinación para que compruebe 135.6 millones de pesos dado que se omitió aplicar la sanción de 0.5 por ciento por cada día de retraso en las obras.
Constructora Hostotipaquillo, ligada a Constructora Siglo XXI y Productora Mecanz S.A. de C.V. tuvo una constante actividad en ejecutar obras a Pemex en distintas instalaciones y refinerías con reportes negativos, de acuerdo con fuentes de la empresa productiva que revisan a detalle cómo fueron entregados esos convenios.
"Casi todos los contratos, de estas empresas y otras cientos de ellas, fueron obras que no se concluyeron, que representaron más costos, que provocaron pérdidas a Pemex y que además, increíblemente, se volvían a modificar los contratos para volver a inyectar dinero a esas obras fallidas", indicó a REFORMA uno de los participantes en la revisión de anomalías.
Entre las estrategias empleadas por las compañías, en contubernio con funcionarios de Pemex, resalta la de presentar ofertas muy por debajo de las de sus competidores, pero al final, mediante convenios modificatorios, los costos crecían en más del 100 por ciento.
Otro caso emblemático de corrupción fue el contrato otorgado a la constructora brasileña Odebrecht, que ganó en un sólo acuerdo de Pemex 2 mil millones de pesos sin esfuerzo laboral.
En marzo 2014, Pemex Refinación le adjudicó de manera directa el contrato PXR-OP-SILN-SPR-CPMAC-A-4-14 para distintas obras del proyecto de aprovechamiento de aguas residuales en la refinería en Tula, Hidalgo.
La empresa brasileña no sólo infló los precios para esos trabajos en Tula, sino que además no los realizó.
La ASF detectó que Pemex dio el contrato a Odebrecht por mil 436 millones de pesos y al final cobró 2 mil 315 millones de pesos, mediante convenios modificatorios.
En ese tiempo, Emilio Lozoya ya era director de Pemex y, de acuerdo con investigaciones en curso, recibió sobornos de Odebrecht a cambio de que le otorgara contratos millonarios.
En diciembre pasado, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, durante la presentación del Plan Nacional de Refinación, denunció que el uso indebido de recursos públicos es la principal causa del declive en la industria petrolera nacional.
"No es que haya faltado dinero, es que ha sobrado corrupción", aseveró.