PUBLICIDAD

Nacional

Llegó el último momento de las 'corcholatas'

Morena elegirá esta semana a su candidato presidencial

Érika Hernández / Agencia Reforma

domingo, 27 agosto 2023 | 09:07

Especial

PUBLICIDAD

Tras 70 días de enfrentamientos, de acarrear estructuras corporativas y hasta gubernamentales a sus asambleas, de financiamiento sospechoso, de campañas poco austeras e incumplir las reglas electorales, Morena elegirá esta semana a su candidato presidencial.

Del 28 de agosto al 3 de septiembre, 12 mil 500 personas en todo el País definirán, a través de la encuesta, quién será el abanderado morenista en la elección de 2024.

Fueron 10 semanas en las que los seis aspirantes recurrieron a todo para promocionarse y ganar simpatías. Cada uno tuvo una campaña distintiva, tanto por el toque personal que le dieron como por la movilización que hicieron sus operadores.

Sin contar conferencias de prensa, entrevistas, visitas a empresas o recorridos "casuales" por mercados, calles u otros lugares, únicamente en asambleas, encuentros con simpatizantes o foros, Adán Augusto López encabeza la lista, con más de 170, seguido por Claudia Sheinbaum, con 97 eventos.

Ricardo Monreal prácticamente no descansó ni un día, y logró 93 asambleas y reuniones con grupos representativos. Mientras que Marcelo Ebrard realizó 83.

De acuerdo con sus publicaciones, Gerardo Fernández Noroña efectuó alrededor de 80 asambleas o encuentros, y Manuel Velasco unos 74 actos.

Velasco, Fernández Noroña y Ebrard fueron los únicos que visitaron Estados Unidos para promocionarse.

Algunos se centraron en asambleas tradicionales, mientras que otros echaron mano de "alternativas" para visibilizarse, como recorrer mercados, tocar puertas, comer en casas de ciudadanos o en pequeños locales, visitar iglesias, museos, monumentos o sitios emblemáticos, llegar en moto o en "vocho" a sus actos, subirse a lanchas y hasta armar bailes o jornadas a favor de mascotas.

La mayoría de ellos se dijo "el más cercano" al Presidente Andrés Manuel López Obrador.

¿Quién pagó?

Aunque el partido pidió campañas austeras, éstas no lo fueron. Del 19 de junio al 20 de agosto, los cuatro aspirantes de Morena afirmaban haber gastado 12 millones 125 mil pesos.

Sin embargo, dicha cifra contrastó con la realidad, pues pese a que los eventos fueron actos con miles de asistentes, y dispusieron, en su mayoría, de sillas, se colocó sonido profesional, pantallas, vallas para su paso, macroescenarios, enormes carpas, contratación de salones en hoteles reconocidos e incluso transmisión de video por empresas profesionales, el costo promedio que reportaron por acto va de los 10 mil a los 30 mil pesos.

Los aspirantes jamás informaron al partido quién pagó por la propaganda utilitaria que se repartió en sus actos, como gorras, playeras, banderines, o por las bandas musicales, comida y traslado de miles de simpatizantes en autobuses o microbuses.

Nadie asumió la autoría del financiamiento de cerca de mil 500 espectaculares o de la propaganda en vía pública y transporte que se desplegó en todo el País a favor de cuatro de las principales "corcholatas". Todos dijeron "desconocer" a los autores y responsabilizaron a los simpatizantes.

Velasco y Fernández Noroña se hicieron de la vista gorda y jamás reportaron cuánto gastaron en sus recorridos por el País ni transparentaron cuánto dinero recibieron del PVEM y PT.

Reglas de 'chocolate'

Las reglas del INE, resultado de denuncias por actos anticipados de precampaña y campaña, llegaron tarde, un mes después de que los morenistas habían arrancado su proselitismo.

Tras la emisión de lineamientos para regular las últimas semanas del proceso interno, los aspirantes realizaron algunas modificaciones a sus mensajes y propaganda, pero siguieron incumpliendo la norma.

Por ejemplo, tenían prohibido hacer propuestas de Gobierno, no referirse a sus aspiraciones presidenciales o hablar de la continuidad del Gobierno actual. Esto fue la constante.

La autoridad acordó "peinar" el País para contabilizar los espectaculares y detectar quién los pagó, así como ordenar su retiro.

Esto último jamás sucedió, al contrario, en la recta final de la contienda se instalaron más, principalmente de Adán Augusto y Manuel Velasco.

De acuerdo con el INE, se ordenó a Morena retirar la propaganda masiva, pero la dirigencia nacional le echó la bolita a la autoridad electoral. La petición del López Obrador para quitar la publicidad también fue un llamado a misa.

Así, será hasta diciembre que se conozca cuánto pudieron haber gastado los aspirantes presidenciales y quién los financió, además de Morena, PT y PVEM.

La pugna Sheinbaum-Ebrard

Las diferencias entre Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard con las que arrancó el proceso interno, se multiplicaron en la recta final.

Al inicio, el ex Canciller dejó a sus operadores las acusaciones contra el apoyo indebido a su adversaria, pero en las últimas semanas él personalmente denunció el uso de recursos públicos del Gobierno federal y capitalino para apoyarla.

"Están usando masivamente a la Secretaría del Bienestar en todo el País. Están utilizando a las brigadas para decirle a la gente que el Presidente quiere que sea Claudia. Están haciendo un acarreo, de veras, monumental", dijo el pasado 16 de agosto.

Esto intensificó el enfrentamiento entre legisladores de ambos bandos. Quienes respaldan a la Jefa de Gobierno llamaron a la unidad, mientras que los que apoyan a Ebrard advirtieron que la unidad pasa por cumplir las reglas y no recurrir a prácticas priistas, como usar programas sociales o presionar a empleados.

Desde el inicio del proceso, Monreal y Fernández Noroña advirtieron de excesos en las asambleas de algunos de sus compañeros, pues en ellas se reflejaba el derroche de recursos, además del despliegue de espectaculares y propaganda en vía pública.

Sin embargo, la dirigencia nacional decidió "observar los toros desde la barrera", y únicamente se limitó a enviarles una carta pidiéndoles una reflexión sobre el desarrollo de sus giras, un deslinde de quienes instalaban propaganda a su favor y exhortar a sus simpatizantes a frenar la guerra sucia y las descalificaciones.

"Mi amigo, compañero de lucha, haciéndose que la virgen le habla, haciéndose bien pen...", le respondió el 9 de julio Fernández Noroña.

Un día, y el otro también, Monreal exigió piso parejo, y recriminó a Delgado que no actuara.

"Hay lugares donde los Gobiernos estatales y municipales, a las gentes se les prohíbe o no se les permite acudir a mis eventos, porque la gente tiene temor de que se moleste si cumplen esa indicación: líderes sociales, transportistas, ciudadanos", denunció el senador con licencia.

Delgado siempre minimizó las quejas, e incluso, defendió a Sheinbaum afirmando que no había pruebas.

Sheinbaum: Corporativismo y estructura

Uno de los distintivos de las asambleas de Claudia Sheinbaum fue la asistencia de sindicalizados y empleados locales. En prácticamente todos sus actos los contingentes más numerosos fueron agremiados del IMSS y del SNTE.

A los Gobernadores, Alcaldes o funcionarios de Gobierno se les prohibió dar el respaldo a los aspirantes, pero éstos recurrieron a sus operadores, estructuras e incluso familiares para movilizar a simpatizantes a los mítines.

La Jefa de Gobierno es respaldada por al menos ocho de los 21 Gobernadores de la 4T.

Los coordinadores de "campaña" de la morenista en todos los estados son diputados federales, senadores, ex Secretarios estatales o Alcaldes con licencia, quienes organizaron las asambleas.

Durante toda la campaña se acusó de recurrir a la estructura gubernamental para llenar los mítines. Por ejemplo, en Veracruz, el Secretario de Educación, Zenyazen Escobar, envió a los maestros locales.

En Mexicalli, Baja California, empleados de la delegación de Bienestar fueron obligados a asistir a un mitin de la morenista, y debían entregar a su coordinador fotografías de cuatro personas que llevaron.

Se observó a estudiantes y profesores de tecnológicos o universidades locales, a personal de Secretarías estatales y miembros de organizaciones afines a la 4T.

Sheinbaum participó en 97 asambleas o encuentros sectoriales. En éstos acudieron de mil hasta 40 mil personas.

Prácticamente todos los días la morenista lució vestimenta elaborada por indígenas de la región que visitaba.

Debido a que en su mensaje utilizaba frases muy similares a las del Presidente López Obrador, la acusaron de ser "una copia" del Mandatario, por lo que ella defendió que tenía su sello propio, pero daría continuidad al proyecto del tabasqueño.

Su discurso fue prácticamente el mismo en todos sus actos, presumiendo logros de la Ciudad de México y del Gobierno federal. Complementó sus giras con videos en redes hablando de asuntos coyunturales.

Quiso mostrar su cercanía con los ciudadanos visitando mercados, apareciendo en la casa de ciudadanos comiendo en familia e incluso echándose "una cascarita" con un equipo de futbol local.

Ebrard: el proselitismo alternativo

Al no tener el respaldo de estructuras corporativas ni gubernamentales, Marcelo Ebrard intentó hacer una campaña poco tradicional.

Entre sus 83 eventos multitudinarios efectuó pocas asambleas, se concentró en la realización de foros en los que, aunque lo tenía prohibido por el INE, dio a conocer sus propuestas de gobierno en materia de salud, educación, seguridad, bienestar social y protección a mujeres.

Visitó a pescadores, artesanos, comerciales y algunas empresas. E incluso creó el programa "comiendo con El Carnal", donde acudía a restaurantes, modestos y reconocidos, para promover su comida, además de mantener sus videos que lo colocan en situaciones chistosas.

El excanciller fue respaldado principalmente por diputados federales y locales y senadores, y su esposa, Rosalinda Bueso, fue parte central de su campaña, pues apareció con él casi siempre.

Una decena de sindicatos inconformes con el Gobierno federal le dio su respaldo.

En el último mes, el morenista denunció guerra sucia en su contra por parte de los seguidores de Sheinbaum. Incluso, su equipo elaboró un análisis de los ataques hacia su esposa en decenas de cuentas de supuestos "reporteros", y retuiteadas por bots.

En la recta final buscó confrontar a su adversaria. Por ejemplo, cuando dio a conocer su Plan Ángel, en materia de seguridad, le pidió no criticarlo y decir qué proponía ella.

Sus operadores presentaron una decena de denuncias contra Sheinbaum y funcionarios capitalinos ante la Fiscalía Especializada de Delitos Electorales por uso indebido de recursos públicos.

Tras sus reclamos a Sheinbaum y de denunciar presión a los ciudadanos para respaldar a la ex Jefa de Gobierno, Adán le pidió prudencia, Monreal le hizo segunda y afirmó que no ha habido piso parejo, y Fernández Noroña lo acusó de alistar su salida si la encuesta no le favorece.

Ebrard afirmó que el líder del partido, Mario Delgado, vive en 'Fantasyland', pues no ve las irregularidades que se cometen en el proceso.

López: La sospecha del financiamiento

Adán Augusto López rechazó los 5 millones de pesos que le ofreció el partido para financiar su campaña. Sin embargo, jamás transparentó de dónde sacó el dinero que utilizó o si finalmente él pagó su proselitismo con sus ahorros.

El tabasqueño no se salió del formato de asambleas, hubo días en las que realizó hasta cuatro. De acuerdo con su agenda, fueron más de 170.

Según su reporte, en la organización de éstas se gastó alrededor de 1.9 millones, es decir, 11 mil pesos en casa una.

A finales de julio, murió en Veracruz, en un accidente aéreo, el empresario Daniel Flores Nava, quien, se afirmó, era uno de sus operadores financieros. Sin embargo, él no negó.

Al exsecretario de Gobernación lo respaldan ocho Gobernadores morenistas, y su campaña estuvo a cargo, principalmente, de diputados federales.

El sindicato que estuvo presente en prácticamente todas sus asambleas fue el petrolero, incluso, aprovechaba sus actos para defender a su secretario general, y antes tesorero, Ricardo Aldana.

Se le criticó por ser arropado por personajes acusados de delitos o polémicos. Por ejemplo, en Hidalgo los hermanos Sosa Castelán y ex funcionarios de la universidad local, acusados de peculado; el ex director de Aduanas, Ricardo Peralta; el empresario jalisciense, Carlos Lomelí, acusado de corrupción en el sector farmacéutico, o el queretano Reginaldo Rivera, quien promovía que los diputados se armaran. Así como de diversos ex priistas cuestionados.

La opacidad se reflejó en los espectaculares, pues se calcula que siete de cada 10 lo promueven, a través de "entrevistas" en revistas dedicadas a promover aspirantes políticos. Se deslindó con el argumento de que había denunciado ante el INE.

También se le acusó de pagar a portales de noticias afines a la 4T para promoverlo.

Noroña: Aprovecha su 'fama'

Gerardo Fernández Noroña se enfocó en asambleas, conferencias de prensa y conversaciones por Facebook con sus seguidores. Según su agenda, realizó alrededor de 80 actos.

Siempre mantuvo el mensaje de que será la "sorpresa" en la encuesta, pues asegura que tiene más popularidad que sus compañeros.

En sus mítines mostró su rechazo si le gritaban "¡Presidente!", pues argumentó que el único era López Obrador, y él lo sería dentro de poco tiempo.

Fiel a su estilo, su campaña fue de descalificaciones a la Oposición y reclamos a los demás aspirantes por sus excesos, así como al dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, por su parálisis frente a las irregularidades.

Su disputa fue con Adán Augusto, por sus excesos, y con Ebrard, por afirmar que la contienda sólo era entre dos.

En algunos estados acudió con su "Noroñabus", una combi en la que se vendían libros. Nunca informó si el PT le pagó los 657 mil pesos que gastó en ella, ni cuánto dinero gastó en su proselitismo.

Aunque exigió austeridad a sus compañeros, reconoció que tomó taxis aéreos para su traslado.

"Salimos de Cuernavaca en un taxi aéreo y acabamos de aterrizar en Uruapan", afirmó hace unos días.

Monreal: Piso parejo

Un día y el otro también, Ricardo Monreal demandó a la dirigencia nacional garantizar piso parejo, ante los excesos y respaldo de estructuras que se veían en las asambleas de dos de sus compañeros. Sin embargo, ante su omisión, criticó su parálisis.

"¿Por qué no habla Mario Delgado de los espectaculares? ¿Por qué no habla el Partido de las mantas, de las lonas, de las bardas, de los vehículos de transporte público?", cuestionó el senador con licencia.

"Creo que es una conducta excesiva de las personalidades que están en la contienda interna. No sólo son las bardas y espectaculares, son la cantidad sorprendente que se está invirtiendo en redes, en pautado, y en empresas mercadotécnicas que están ayudando y que seguramente están cobrando un dineral".

Sin embargo, durante los 70 días de campaña, tras el llamado a la prudencia, Monreal también convocó a la unidad, y su discurso se centró en que no traicionaría al movimiento y aceptaría el resultado.

El senador echó mano de ocurrencias, por ejemplo, crear su serie "#MonREALity", en la que documentó episodios de su vida familiar.

Además de sus asambleas se dedicó a promover su libro "Una Oportunidad Real".

Velasco: Campaña focalizada

El pevemista Manuel Velasco decidió salirse del formato tradicional de las asambleas, por lo que focalizó su proselitismo.

En las 10 semanas realizó 74 asambleas multitudinarias o encuentros con empresarios, productores, ambientalistas o deportistas.

Apostó por recorrer mercados, realizar brigadas casa por casa, recorridos en bicicleta, caminatas, jornadas de ejercicio, visitas a empresas de autos, museos o iglesias hasta asistir a jornadas para liberar a tortugas o conciertos musicales.

Pese a la prohibición por parte del INE, promovió una agenda ambiental.

Prácticamente se reunió con todos Gobernadores de los estados que visitó, tanto de su partido, de Morena o de la Oposición.

PUBLICIDAD

ENLACES PATROCINADOS

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

close
search