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Explotan contra Conacyt por petición para donar estímulos

Investigadores criticaron la petición y la calificaron de hipócrita

Reforma

Israel Sánchez / Reforma

sábado, 16 mayo 2020 | 08:12

Ciudad de México— En uno de los momentos más críticos del país, y de manera insólita, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha pedido a científicos desprenderse de un ingreso que resulta fundamental no sólo para su labor, sino para su manutención misma.

En el caso del biólogo y doctor en ciencias Diego Santiago Alarcón, representa un techo sobre su cabeza, que no puede arriesgar por atender el llamado a donar "voluntariamente" uno, dos o tres meses del estímulo que recibe como integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), como solicitara el Conacyt masivamente a varios miembros el pasado jueves.

"Si nosotros llegáramos a perder ese estímulo mensual, no podría pagar la hipoteca de mi casa", comparte en entrevista el investigador del Instituto de Ecología, y para quien esta solicitud es incongruente con el trato que el gremio ha recibido de parte del actual Gobierno.

"A mí me parece que es un llamado bastante hipócrita, que va en contra de todo lo que ha demostrado esta Administración, particularmente el presidente de la República, porque él ha hablado en contra y de manera muy muy agresiva de la comunidad científica, médica y de tecnólogos".

Ahora, este "llamado urgente a la solidaridad de la comunidad científica del país con el pueblo de México", signado por la directora adjunta de Desarrollo Científico del Conacyt, María del Carmen de la Peza, incluso pareciera sugerir que los investigadores se han mantenido al margen y ajenos a la contingencia sanitaria.

"En realidad, esta solicitud de apoyar económicamente solidarizándonos con el problema, pues lo tenemos haciendo ya dos meses", cuenta a Reforma la física Julia Tagüeña, investigadora del SNI nivel III, haciendo referencia no sólo a la labor profesional de los laboratorios y en la divulgación, sino, por ejemplo, a la recaudación que varios investigadores ya habían realizado por su cuenta para apoyar al sistema de salud.

En redes, científicos que recibieron la carta levantaron inmediatamente la voz ante lo que consideraron un nuevo golpe a su comunidad, indignados de que se considerara pedirles su contribución monetaria, antes de siquiera concebir dar marcha atrás a los proyectos insignia de la llamada "Cuarta Transformación".

"Ya veo los argumentos: si se dona mucho, dirán que no lo necesitamos; si se dona poco, seremos unos 'fifis' insensibles", expresó en Facebook el doctor en ciencias Enrique Rudiño, del Instituto de Biotecnología de la UNAM. "Como si obtener y, sobre todo, mantener el estímulo fuera fácil; como si no supieran que para muchísimos integrantes del SNI ese es su ingreso constante, ya que sus universidades están quebradas".

"O son muy cínicos o de plano son unos imbéciles -me inclino a ambas opciones-. Se niegan a cancelar Dos Bocas, Tren Maya y otros caprichos presidenciales, pero no les tiembla la mano para este tipo de solicitudes que sólo revelan que NO ESTABAN PREPARADOS como decían estarlo", tuiteó, por su parte, el químico Miguel Ángel Méndez Rojas.

La impresión de los investigadores ante lo atípico del llamado fue tal que incluso hubo quienes lo tomaron suspicazmente y temiendo que pudiera tratarse de una noticia falsa o intento de fraude, alimentado esto, en parte, por un error en el RFC del Patrimonio a la Beneficencia Pública, a cuya cuenta se solicita hacer los donativos. Pero era real.

"Efectivamente, la carta fue enviada por la Dirección Adjunta de Desarrollo Científico", confirmó a este diario el área de Comunicación Social de Conacyt. Y aunque se solicitó una postura por parte de De la Peza o de Mario de Leo, titular del SNI, no hubo mayor respuesta.

"Pero aún así permanecen muchas dudas, porque esa cuenta es de la Beneficencia Pública, donde no hay un programa específico para el Covid-19", subraya Tagüeña. "Entonces ha habido mucho desconcierto, muchas dudas de ese dinero a qué se va a dirigir".

En julio pasado, el SNI cumplió 35 años de haber sido creado como forma para, en parte, compensar los bajísimos sueldos de los investigadores en México.

"Ha contribuido con el mejoramiento de la calidad de vida y condiciones de trabajo de la comunidad académica", exponía un boletín del Conacyt del 2019, donde se califica al SNI como uno de los programas más exitosos, con un crecimiento anual promedio de 7.5 por ciento.

En 2019 contabilizó 30 mil 548 miembros, de los que el 77 por ciento está en los niveles iniciales, Candidato y Nivel I -los que reciben menor pago-, sumando entre ambos 23 mil 477 investigadores, mientras que el Nivel II cuenta con 4 mil 578 miembros; el III, 2 mil 493, y 189 entre los eméritos.

Un destacado modelo de escalafones basado en la productividad.

"Lo del SNI a veces la gente no sabe por qué se crea. Creen que es una beca adicional a un salario que nos dan, cuando es lo contrario. Es algo que se tiene que ganar con creces", enfatiza Santiago Alarcón, precisando que el Sistema dista diametralmente de ser un asistencialismo del tipo que el actual Gobierno ha implementado.

"El SNI es un mérito, no es algo gratuito. Se trabaja muchísimo para tenerlo. Es algo que es muy evaluado y muy demandante", añade Tagüeña, también titular del Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

Y mientras un mensaje claro por parte de los directivos de Conacyt sobre el uso de los recursos que se recauden queda como el gran pendiente, los científicos no perciben sino una medida tardía y en detrimento de su gremio.

"Es desafortunado, porque una vez más pone a la comunidad en una situación que no tendría por qué. Ahora lo que tenemos es que estar muy unidos, muy enfocados a salir adelante de este gran reto que tiene la humanidad. Este es un reto verdaderamente espectacular, y claramente la ciencia es el camino. Entonces pegarle a la ciencia es un error", concluye la física.