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Era costumbre sembrar evidencias: Segob

Olga Sánchez Cordero acudió a la presentación de un libro en el que se recupera la historia de Jacinta, Alberta y Teresa

Reforma
martes, 12 marzo 2019 | 15:25
Reforma

Ciudad de México— Olga Sánchez Cordero, titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), aseguró que en el pasado era una costumbre sembrar evidencias a los adversarios políticos.
Al presentar un libro en el que se recupera la historia de Jacinta, Alberta y Teresa, las tres indígenas que en 2006 fueron acusadas falsamente de secuestrar a seis agentes federales en su comunidad de Querétaro, la ex Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) recordó que la entonces Procuraduría General de la República (PGR) también las acusó de posesión de drogas.
"Porque ya saben que en este País era la costumbre, ya no va a ser, sembrar evidencias por todos lados y a todos para poder inculpar a quienes se quería inculpar, a veces adversarios políticos y a veces, como en este caso, por una razón casi por revanchismo", dijo.
Sánchez Cordero reveló cuando que ella procesó el caso en la Suprema Corte, un subprocurador acudió a defender las acusaciones en contra de las mujeres indígenas, pero le dijo que se habían equivocado de petate.
"Le digo (al subprocurador), fíjese que se equivocaron de petate, porque resulta que sembraron la droga en un petate como a 600 metros de su petate (de ellas)", narró.
"La respuesta fue inmediata de él: 'bueno, mire, como la posesión de droga es de tantos a tantos años y ellas llevan tantos años en la cárcel, pues dénsela por compurgada', le dije no, el tema es que son inocentes de ese delito. Y así, en todo era sembrar evidencias y sembrar evidencias".
La Secretaria de Gobernación insinuó que eso mismo pasó con el caso de Florence Cassez.
Sentada entre Teresa González y Alberta Alcántara, Sánchez Cordero destacó la importancia de que se conozca la historia de las tres indígenas, pues muestra la persistencia de la discriminación en el acceso a la justicia en México, en un caso en la PGR las acusó falsamente con funcionarios, dijo, que "parecían no inmutarse" ante la falta de pruebas.
Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, consideró que la presentación del libro "Colores de libertad" se trató de un acto más de reivindicación de las mujeres que pasaron entre 3 y 4 años en prisión injustificadamente.

'No es fácil estar aquí'
Para Teresa González, una de las indígenas acusadas falsamente del plagio de agentes de la AFI, regresar a la Secretaría de Gobernación no es fácil.
Sentada junto a la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y la directora del Conapred, Alexandra Haas, la mujer que dejó de vender muñecas de trapo y ahora cosecha jitomates tomó el micrófono, nerviosa y tímida.
"Para mí no es fácil volver a estar aquí, se me vienen todavía los recuerdos y para mí todavía no son fáciles de olvidar, porque sufrí mucho y en todo ese problema estuvo mi familia involucrada", dijo.
"Pero hoy en día trato de salir adelante, y cuando me mandan por primera vez las fotos del libro yo no lo podía creer, que hubiera gente como Miguel Pulido que estuviera interesado en escribir nuestra historia".
En 2017, el entonces Procurador General de la República, Raúl Cervantes, encabezó un acto en el que el Estado mexicano les ofreció disculpas a las tres mujeres, pero Teresa tiene claro que hay más casos como el suyo.