Nacional

Ejecutan en su casa a un juez anticrimen

El juez Uriel Villegas, quien fue ejecutado en Colima, llevó casos de lavado, huachicol y narco, como los de 'Menchito' y 'Mayito Gordo'

Reforma

Víctor Fuentes y Abel Barajas / Reforma

miércoles, 17 junio 2020 | 10:07

Ciudad de México— Uriel Villegas Ortiz, juez federal que llevaba casos de narcotráfico, particularmente del Cartel Jalisco, huachicol, delincuencia organizada y lavado de dinero, fue ejecutado ayer en Colima junto con su esposa en las puertas de su casa.

El doble asesinato ocurrió a plena luz del día frente a sus hijas de 3 y 7 años de edad y una trabajadora del hogar. Los asesinos huyeron.

Antes de llegar a Colima en febrero de este año, el juez Villegas Ortiz tuvo a su cargo uno de los cuatro procesos penales que se instruyeron en México contra Rubén Oseguera González "El Menchito", hijo de Nemesio Oseguera Cervantes "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

El 6 de marzo de 2018, Villegas ordenó a la Comisión Nacional de Seguridad trasladar al hijo del capo del Penal Federal de Oaxaca al de Occidente, Jalisco. Autoridades que en aquel momento estuvieron relacionados al caso dijeron que el traslado se llevó a cabo, aunque "El Menchito" sólo estuvo una breve temporada en tierras tapatías, pues tiempo después lo llevaron al Penal Federal de Chiapas y luego al de Sonora, su última parada previo a ser extraditado.

En el proceso por delincuencia organizada, como en todos los juicios que le iniciaron por delitos cometidos en México, Oseguera fue absuelto.

El juzgador también tuvo en sus manos el último amparo que promovió Ismael Zambada Imperial "El Mayito Gordo", hijo del capo Ismael "El Mayo" Zambada, a quien negó una suspensión definitiva contra su extradición a Estados Unidos.

El presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, anunció el doble asesinato mientras el Pleno realizaba su sesión ordinaria por videoconferencia.

"Pedimos a las autoridades competentes garantizar la seguridad de juezas y jueces federales y sus familias, y que se investigue y deslinden las responsabilidades", dijo Zaldívar.

"Es obligación del Estado garantizar la seguridad de todos los ciudadanos, pero sobre todo de aquellos que con valentía y vocación se arriesgan para proteger los derechos de todos", agregó.

La ejecución a tiros ocurrió sobre las 11:30 de la mañana en una casa de un fraccionamiento de Colima que recién el juez había arrendado. Los homicidas simularon que estaban interesados en la compra de una camioneta que tenía a la venta el juzgador. Tras el engaño, le dispararon a mansalva.