Nacional

De la polarización a la pluralidad

Está en juego el presente y el futuro, coinciden analistas políticos

Archivo Reforma

Guadalupe Irizar
Agencia Reforma

domingo, 06 junio 2021 | 07:54

Ciudad de México.- Hoy está en juego la convivencia pacífica entre diferentes, la democracia como vía de procesar las divergencias y el voto como el mecanismo para acceder al poder. Está en juego el presente y el futuro, coinciden analistas políticos, ex consejeros electorales, representantes partidistas y un Magistrado electoral.

Los analistas consultados por REFORMA aseguran que la polarización atizada por los actores políticos deberá dar paso a la aceptación de la pluralidad de un País diverso y expresan deseos de que este domingo haya unos comicios pacíficos.

En contraste, los representantes de partidos políticos enfrentados en los elecciones de este día en todo el País, como Morena y el PAN, hablaron del futuro en juego, del modelo político en disputa.

"Lo que está en juego es el modelo político a seguir en nuestro País. La disyuntiva que se nos presenta es el de decidir entre un modelo centralista y autoritario de Gobierno o uno plural, democrático y federalista", señala el representante del PAN ante el INE, Víctor Hugo Sondón.

"Es decidir, entre el equilibrio de poderes y el respeto al Estado de Derecho, o el retorno a la presidencia imperial que todo lo define en base a una sola visión, que pasa por encima de todo y todos.

"En síntesis, se define un México con visión de futuro, o un País en retroceso", sostiene el representante de uno de los partidos que, junto con el PRI y el PRD, integran la Alianza Opositora Va por México.

"Lo que está en juego es continuar con la Cuarta Transformación o regresar a momentos del pasado en donde el País se dirigía y era gobernada por las élites económicas y políticas, que eran iguales", considera por su parte el diputado federal de Morena, Sergio Gutiérrez.

El también representante de Morena ante el INE, que busca en lo personal su reelección legislativa, dice que los empresarios que dirigen a la Oposición son expresión de esa alianza de intereses.

"Y justo no queremos regresar a eso. Nosotros estamos convencidos de que los ciudadanos van a ratificar la confianza en el movimiento de la 4T y en el Presidente Andrés Manuel López Obrador. No tenemos duda", agrega Gutiérrez.

Las percepciones sobre lo que está en juego también varía y tiene varios matices entre los analistas.

El ex consejero electoral Eduardo Huchim considera que en la opinión pública ha permeado el discurso de las campañas, en donde los partidos políticos han convertido la elección en una disputa por el presupuesto federal y, en una especie de referéndum sobre el Gobierno de AMLO.

"Tanto la Oposición y un poco Morena están planteando esto como una especie de referéndum respecto de la Presidencia de AMLO y, en una buena proporción, se está jugando el proyecto de nación encabezado por él, y por la otra, quienes no quieren que continúe ese proyecto, pero, irónicamente, sin propuestas concretas", expresa Huchim.

Germán Martínez, senador por Morena, por su parte, no considera que estén en juego los proyectos políticos, sino el poder dar el paso a una democracia "madura" en donde se acepten triunfos y derrotas y no se regrese a una alta conflictividad postelectoral, como ya se vislumbra.

"No entro al fanatismo cívico ni al juego de la polarización. Por lo tanto, lo que está en juego no es un proyecto político a favor o en contra del Presidente, ni un proyecto político de la Oposición o del Gobierno, Eso no está en juego. Lo que está en juego es si somos capaces de convivir pacíficamente entre diferentes", apunta Martínez.

"Compro la esencia de fondo, si nos podemos dar la mano entre vecinos aunque votemos diferente", agrega el michoacano.

Martínez , sin embargo, observa que en el País, más allá de los deseos de que los verdaderos demócratas acepten triunfos y derrotas, se va a regresar a una fuerte conflictividad postelectoral.

"Una conflictividad electoral en donde los tribunales locales no deciden nada sino que irá al TEPJF", alerta.

En tanto, el Magistrado electoral Reyes Rodríguez está consciente de que el Tribunal Electoral Federal puede tener un papel importante en las disputas postelectorales, pero apuesta a la solidez de los órganos electorales.

Para él, parte de lo que está en juego el 6 de junio es la confianza en las instituciones electorales y su autonomía, de tal suerte que la incertidumbre esté en los resultados, pero no en las leyes e instituciones para procesarlos y darles legitimidad como garantía de convivencia pacífica en el País.

"La incertidumbre es el sello distintivo de toda democracia, pero la incertidumbre debe limitarse a los resultados de la contienda, en tanto expresión de la voluntad popular. La incertidumbre no debe y no puede ser la característica ni de las leyes ni de su aplicación", señala el Magistrado.

"Lo que está en juego es la capacidad institucional de garantizar que todos los actores reconozcan los resultados de las elecciones, les sean o no favorables. Como en toda democracia, las elecciones representan un momento privilegiado para dirimir las diferencias políticas e ideológicas y por ello, por su naturaleza, no pueden estar exentas de controversias", señala.

"Las elecciones, en el marco de la ley, son y deben ser vistas por todos los actores políticos como el único mecanismo para acceder al poder público, que garantice además la posibilidad de una convivencia pacífica y civilizada", añade Rodríguez.

Pesos y contrapesos

Más allá de la visión global de lo que está en juego, algunos analistas plantean disputas concretas este 6 de junio.

Para el profesor e investigador de la UAM, Jorge Javier Romero, el centrar la disputa de estas elecciones en torno al Presidente y la Cámara de Diputados pudo ser un error de la Oposición, pues está en juego un mosaico plural del País.

"Lo que vamos a ver en la elección de este domingo es un mosaico en donde en el norte del País podría haber una tendencia distinta a la del sur y el resultado será un mosaico plural y se va a reflejar en triunfos de unos y otros independientemente de la voluntad presidencial", indica el analista Romero.

El investigador relativiza los triunfos en la Cámara de Diputados, pues aún cuando Morena obtuviera la mayoría, el contrapeso, de antemano, ya está garantizado con el Senado de la República, que no cambia y por el cual se debe procesar cualquier eventual reforma constitucional del Gobierno federal.

"Los discursos de polarización pareciera que cifraron todo lo que ocurre en la Cámara de Diputados, pero es una elección federal solo para esa Cámara y el resultado no va a alterar el equilibrio en el Senado, por lo que creo que no hay que poner las voces de alarma en la Cámara. Hay muchas elecciones locales en disputa y una pluralidad en juego", indica Romero.

"Por supuesto que es importante que el Presidente tenga contrapesos, sobre todo porque ha mostrado unas tendencias peligrosas a la concentración, pero los contrapesos también existen en el Senado. No es una elección en la que esté en juego la democracia. Yo creo que la democracia sobrevivirá a esta elección" añade.

El investigador alerta sobre el peligro de una abstención de los ciudadanos basada en el desencanto de los que apoyaron a AMLO en el 2018 y que no quieren votar por la Oposición integrada por opciones que ya rechazaron; considera que si hubiera una concurrencia de 55 por ciento, se estaría por encima de la media en las elecciones intermedias.

El ex consejero del INE y actual profesor del Tec de Monterrey, Arturo Sánchez, indica que se disputa el equilibrio en la Cámara, pero no solo ahí, pues considera que esta elección federal sí pone en juego el modelo de gobierno dividido de las últimas décadas con el que funcionó el País.

"Está en juego el esquema que ya teníamos consolidado de pesos y contrapesos. Nos habíamos acostumbrado a Congresos divididos, que lograban leyes más consensadas, y en las que no tenían consenso, no teníamos ese esquema que hoy está y que está muy polarizado", señala Sánchez.

El investigador Javier Esteinou destaca los riesgos que están presentes en la elección.

"Hay mucho en juego, lo que se va a decidir es la construcción del País para las próximas décadas. Pues a pesar de lo que se votó en 2018 no hemos visto la construcción de la democracia sino de la autocracia que nos puede llevar hacia el autoritarismo y la construcción del País de una sola persona".

También ve posibles conflictos postelectorales que podrían escalar hasta la violencia, y alerta sobre las declaraciones de distintos actores hablando de irregularidades, trampas y violaciones a la ley.