Nacional

Congelan cuentas de Universidad de Hidalgo

Autoridades detectaron transferencias desde el extranjero por más de 150 mdd

Reforma
viernes, 08 marzo 2019 | 06:00

Ciudad de México— La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ordenó el congelamiento no de una, sino de seis cuentas bancarias de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), tras detectar transferencias sospechosas desde el extranjero por más de 150 millones de dólares.

Las cuentas congeladas están abiertas y el rector, Adolfo Pontigo Loyola, supo de la medida desde el 26 de febrero pasado y, pese a ello, sostuvo que sólo era una la cuenta inmovilizada.

Los número de las cuentas inmovilizadas son: 7003234986, 4060282449, 4060782513, 4061368890, 6348352082 y 4061368908.

Ayer el presidente del patronato, Gerardo Sosa Castelán, aseguró que el dinero que fue transferido a esas cuentas pertenece al fondo de retiro de los trabajadores y a un fondo de mantenimiento e infraestructura.


Negocio para ‘transas’

La universidad se convirtió, además de formadora de profesionales, en un negocio para las transas de quienes administran ese centro educativo.

Con recursos de la UAEH, Gerardo Sosa Castelán, aliado político de Morena en la entidad, creó un conglomerado de empresas que controla a través del patronato de la institución.

Entre éstas, que forman parte de este holding, está un rancho que produce quesos con certificados Kosher, un club deportivo, una gasolinera, un salón de eventos, un hotel, una plaza comercial y una línea de transporte escolar.

La operación de estos negocios se da al amparo del principio de autonomía de la universidad, lo que le permite tener un gobierno propio, bajo sus propios estatutos.

Son 21 empresas que utilizan recursos humanos y materiales de la máxima casa de estudios hidalguense, además de que se encuentran dentro del campus y cuyos bienes y servicios están dirigidos, en la mayoría de los casos, a alumnos y al personal docente y administrativo.

En el caso del rancho quesero, se trata de una extensión de 60 hectáreas en las que hay más de 300 cabezas de ganado y sus productos lácteos los comercializa principalmente en la CDMX.

El control absoluto lo obtuvo Sosa Castelán por una ley que en 2015 promulgó el entonces gobernador, el priista Francisco Olvera.

Esa ley establece que el patronato es responsable de manejar todos los recursos ordinarios y extraordinarios de la universidad, además de designar al Coordinador de Administración y Finanzas, al Contralor, y elige el despacho de auditoría externa que revisará las cuentas.

Su presidente y los otros cuatro integrantes pueden ocupar sus cargos de manera indefinida.

Sosa Castelán inició su carrera política al encabezar la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo (1977-1979), creó el llamado Grupo Hidalgo (1989) y fue rector de la UAEH (1990 a 1998).

Fue militante del PRI durante 40 años, lapso en el que fue diputado local y federal y dos veces aspirante a la gubernatura; en febrero del año pasado renunció al tricolor y se alió con Morena.