Cincelan artesanías con martillo y corazón

Los bloques de piedra de basalto dejan de ser amorfos y poco a poco toman formas nuevas

Reforma
domingo, 11 agosto 2019 | 06:00
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Guadalajara, Jalisco— El martillo y el cincel suenan sin descanso. Con paciencia, mucha precisión y talento, los bloques de piedra de basalto dejan de ser amorfos y poco a poco toman formas nuevas en las manos de los hermanos Rodríguez Cocula.

Jesús, Guifredo y Adrián buscan afirmar el legado familiar. Los tres siguieron el oficio de su padre Jesús Rodríguez Landino, aunque el camino ha sido complejo. 

“Somos apenas la segunda generación que sigue esta tradición, de mi papá aprendimos y decidimos seguir la dinastía. 

“Éste es un negocio que cuesta mucho trabajo, te tienes que enseñar a hacer de todo, ser diseñador, enseñarte a vender, administrar, se nos ha complicado, pero no hemos dejado de buscar, de seguir aprendiendo, es lo que nos ha ayudado a crecer”, relata Adrián, de 34 años, el más joven.   

Ahora son maestros en el tallado de piedra, con una aportación innovadora a la tradición. Han buscado nuevas formas para la artesanía, han renovado sus trazos para darle un vuelco contemporáneo a sus piezas, que ya se ha visto en distintos escaparates de México, Estados Unidos y Alemania y han participado en distintas ferias de diseño.


Tradición e innovación

Los artesanos viven y trabajan en San Lucas Evangelista, una pequeña comunidad de la Ribera de Cajititlán, en Tlajomulco. La zona es rica en el labrado, gracias a la piedra que se extrae del Cerro Viejo, desde hace mucho tiempo.  

“Todo empieza con la extracción de la piedra, después se hacen bloques más pequeños para hacer terminados con máquina o mano. Nosotros desde hace un par de años utilizamos maquinaria para que no haya merma de material, antes con el corte de las piezas a mano había pérdida de hasta 50 por ciento, ahora se utiliza casi todo, sacamos mayor provecho y usamos bloques que antes no tenían uso.  

“Nosotros seguimos usando el martillo y el cincel, el corazón de la artesanía está en la precisión manual, pero para hacer ciertos cortes necesitamos máquinas, somos conscientes de que el material puede agotarse, queremos cuidarlo lo más posible”, relata Jesús.  


En peligro

El oficio está en peligro de desaparecer. Hay que hacer mucho trabajo para poder darle forma a una pieza, que luego no es valorada por los clientes, por eso los hermanos están centrados en hacer un censo de los artesanos de San Lucas Evangelista que se dedican al tallado de piedra en la región, para mejorar sus condiciones de trabajo, que haya capacitación fiscal, bancaria, médica y de diseño creativo, vincular con distintos creativos y buscar oportunidades en común para acudir a ferias artesanales y de diseño en distintas partes del país,  

“A lo mejor no vamos a ser ricos, pero vamos a seguir con la tradición, porque los jóvenes ya no quieren continuar, no les interesa”, abunda Adrián.