Avalan revocación de mandato

Legisladores de oposición sospechan que se abre puerta a la reelección presidencial

Reforma
viernes, 15 marzo 2019 | 06:00

Ciudad de México— La Cámara de Diputados aprobó, por mayoría calificada, incorporar la revocación de mandato a la Constitución, bajo la sospecha de legisladores de oposición de que esa figura abre la puerta a una posible reelección presidencial.

Con tres priistas y nueve experredistas que ahora apoyan a Morena, el bloque mayoritario logró la mayoría calificada –de 323 votos– que se necesita para la aprobación de reformas a la Constitución.

El dictamen establece que la revocación podrá ser convocada por el Congreso a petición del presidente, o por el 33 por ciento de cualquiera de las cámaras o por al menos 3 por ciento de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores.

“La revocación del mandato del presidente tiene por objeto que la ciudadanía decida la permanencia del titular del Ejecutivo. Será vinculante por mayoría absoluta de los votos depositados en las urnas, siempre que concurra a votar al menos el 40 por ciento de los inscritos en la lista nominal de electores”, indica la reforma.

En una caldeada sesión, con exhibición de pancartas y tomas de tribunas de legisladores de distintos partidos, los opositores dijeron que se abría la puerta para la reelección presidencial.

La priista Dulce María Sauri aseguró que se busca otra vez el control político de la Cámara de Diputados. “Y preparar el ambiente popular que conduzca hacia la posibilidad de la reelección consecutiva de la Presidencia de la República”, añadió.

Durante la sesión, los diputados priistas portaron figuras de Francisco I. Madero con el lema “Sufragio efectivo, no reelección”, mientras los panistas mostraron carteles con la leyenda “Revocación es Reelección”.

El resultado de la votación fue de 328 votos a favor, 153 en contra y 2 abstenciones, de José Ángel Pérez y José Sosa, del PES. 

Los diputados de Coahuila, Fernando de las Fuentes, Martha Garay y el exgobernador Rubén Moreira, son los priistas que votaron con Morena.

Se redujo de 2 al 1 por ciento de la Lista Nominal de Electores, que actualmente es de 87.19 millones de personas, por lo que pasaría de 1.7 millones a sólo 871 mil solicitantes.

También disminuyó el umbral de participación para que la consulta sea vinculatoria, del 40 al 34 por ciento de la lista nominal, por lo que bajaría de 34.8 millones de personas a 29.6 millones.

“El proceso de revocación del mandato del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos tiene por objeto que la ciudadanía decida la permanencia del titular del Poder Ejecutivo de la Unión”, cita la redacción del artículo 83 de la Constitución.

El dictamen indica que la revocación de mandato podrá ser convocada por el Congreso de la Unión a petición del propio presidente de la república, por el equivalente al 33 por ciento de los integrantes de cualquiera de las Cámaras, y por los ciudadanos, con al menos el 3 por ciento de los inscritos en la lista nominal de electores.

De acuerdo con el actual listado nominal, cerca de 2.6 millones de personas tendrían que pedir la revocación de mandato.

La reforma al artículo 35 constitucional señala que el proceso de revocación de mandato se podrá solicitar durante el primer período ordinario de sesiones del segundo año de la Legislatura, es decir, en el lapso septiembre-diciembre de 2019, cuando Andrés Manuel López Obrador apenas esté cumpliendo un año de Gobierno.

La votación se realizará el mismo día de la jornada electoral en que se eligen diputados federales, lo que sería hasta junio de 2021.

“La revocación del mandato será vinculante por mayoría absoluta de los votos depositados en las urnas, siempre que concurra votar al menos el 40 por ciento de los inscritos en la lista nominal de electores”, dice la reforma.

De acuerdo con esta redacción, tendrían que participar al menos 34.8 millones de ciudadanos, de lo contrario no sería válido el ejercicio de revocación de mandato, y sólo podría ser vinculante, con el resultado a favor o en contra, con más de 17.4 millones de votos.

La reforma precisa que el Instituto Nacional Electoral estaría a cargo en forma directa de la organización y desarrollo de la votación y los cómputos parciales.

El Tribunal Electoral hará el recuento final de votos y la declaratoria sobre si procede la revocación de mandato.