Nacional

Aumenta 3.5% deuda subnacional

El 71.3 por ciento de las participaciones federales están comprometidas, informó Hacienda

Reforma
viernes, 15 marzo 2019 | 22:01
Reforma

Ciudad de México— La deuda subnacional (estados, municipios y sus entes públicos) creció 3.5 por ciento nominal, lo que implicó una baja real (una vez descontando inflación) del 1.2 por ciento en el 2018, para ubicarse en un saldo total de 601 mil 218.3 millones de pesos, indican cifras estadísticas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). 

Esa cantidad, representa el 2.7 por ciento, del Producto Interno Bruto (PIB), del País.
De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el 71.3 por ciento de las participaciones federales están comprometidas, en promedio por ese monto total. Así, como el 30.2 por ciento de los ingresos totales.
Cabe recordar, que en 2016 entró el vigor la Ley de Disciplina Financiera, la cual surge para regular la deuda de los Estados y municipios.
Carlos González, experto en finanzas públicas, explicó que la tasa de crecimiento de la deuda subnacional está en línea a lo que se esperaba observar.
"La Ley de disciplina financiera no impide el endeudamiento, simplemente busca que haya finanzas que puedan funcionar en el mediano plazo; no se vale que que un gobierno se endeude y el que entre tenga problemas", indicó.
Cifras históricas de la SHCP, detallan que en 2010 los pasivos subnacionales crecieron un 25 por ciento, equivalentes a 62 mil 510.8 millones de pesos adicionales.
Sin embargo, consideró que el hecho de que estén comprometidas el 71.3 por ciento de las participaciones federales, deja en duda el que exista un positivo margen de maniobra en los gobiernos estatales.
"Han aumentado los ingresos a los estados y los han utilizado para financiarse", observó.
Señaló que si bien la Ley de Disciplina Financiera ha funcionado para controlar el endeudamiento, le faltan incentivos.
"Mi hipótesis, es que la Ley de Disciplina Financiera ha sido muy buena para controlar el crecimiento desordenado de endeudamiento, pero no es suficiente para generar incentivos para reducirla.
"Por ejemplo, cuando un Estado está en amarillo, la verdad no hay un incentivo correcto para reducir la deuda, desde mi punto de vista, pero sí hay un incentivo para que no se salga de control, que es bueno", apuntó.