Nacional

Advierten riesgos de visita de López Obrador a Trump

El presidente mexicano viajará esta semana a Estados Unidos

Reforma

Isabella González/Reforma

domingo, 05 julio 2020 | 08:46

Ciudad de México.- La visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Washington, el próximo miércoles y jueves, conlleva riesgos para el país, advierten especialistas.

Como primera gira de trabajo al extranjero, en medio de una pandemia y a cuatro meses de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, López Obrador viajará esta semana al país vecino del norte.

Se reunirá por primera vez con su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien busca la reelección, hecho que en las últimas dos semanas le ha merecido críticas por parte de especialistas en México, los demócratas en Estados Unidos y varias organizaciones de migrantes mexicanos que viven ahí.

De acuerdo con el propio Presidente mexicano, el objetivo de la visita es atestiguar el inicio de la entrada en vigor del nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que tras casi cuatro años de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), arrancó el pasado 1 de julio.

Según fuentes de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la agenda del mandatario federal se centrará en la relación comercial y en la cooperación bilateral frente a la pandemia del Covid-19.

Entre tanto, la agenda de Trump y su equipo estaría centrada en pedir garantías a López Obrador para los inversionistas ante la entrada en vigor del acuerdo comercial, en garantizar el apoyo del Gobierno mexicano en materia migratoria para los siguientes cuatro años (de ganar la reelección el magnate) y en pedir más esfuerzo de parte de México para detener el tráfico de drogas hacia Estados Unidos a través de la frontera compartida, previeron especialistas en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.

"Trump se centrará en tres puntos. Primero, la entrada en vigor del T-MEC representa una oportunidad para la Administración de Trump, no tanto para Trump mismo sino para gente de su Gobierno como Robert Lighthizer (representante comercial), de mandar un mensaje a los inversionistas ante problemas en México de cambios de reglas", expone en entrevista telefónica Duncan Wood, director del Mexico Institute del Wilson Center.

"El segundo punto es el aseguramiento de la frontera frente al a migración. Trump se quiere asegurar de que si gana en noviembre, México continuará cooperando en detener a los migrantes que vienen desde Centroamérica. Y tres, le dará un fuerte mensaje sobre las drogas para que México haga más para detener el tráfico de drogas", añade.

El especialista del think tank con sede en Washington, D.C., considera que, aunque la visita del presidente de México no afectará de manera directa el voto en general ni el de los 32 millones de personas de origen mexicano con capacidad de votar en Estados Unidos el próximo 3 de noviembre, servirá para que Trump cree una distracción de los problemas por los que atraviesa actualmente el vecino país del norte: la pandemia, el descontento por el racismo y el desempleo.

"Trump ha tratado muy mal a México, como piñata, y aun así logró que el presidente precisamente de México, un presidente que nunca ha salido de su país durante su presidencia, un presidente que escribió un libro contra las expresiones racistas de Trump hacia los mexicanos, viaje a la ciudad de Trump, al país de Trump. Los seguidores de Trump verán así la visita, es una gran victoria ante los ojos de su base", expresa.

Déjà vu

Los expertos advierten que lo que más afectará de la visita es la relación que tiene México con los demócratas.

Una vez más, como en 2016, cuando el expresidente Enrique Peña Nieto invitó al entonces candidato presidencial, Donald Trump, a México; y en 1992, cuando el expresidente Carlos Salinas de Gortari visitó al presidente de Estados Unidos, George H. W. Bush, a un mes de las elecciones en Estados Unidos.

"Para sectores muy amplios de la sociedad estadounidense, visitar a Trump en momentos en que se vive la mayor convulsión social e ideológica en la vida del país en 50 años, crisis a la que Trump sólo le ha echado gasolina, se interpretará por muchos aquí como un espaldarazo al mandatario más polarizante en la vida moderna de Estados Unidos", manifiesta el exembajador de México en EU, Arturo Sarukhán.

Además, los expertos alertan que si Joe Biden, candidato por el Partido Demócrata, quien competirá con Trump por la presidencia, gana en noviembre, los demócratas cobrarán una factura política y diplomática a México.

"Los demócratas lo van a ver mal, gane o no gane Biden, los demócratas en el Congreso y los Gobernadores demócratas, lo verán como un acto de apoyo político a Trump y eso sería un grave error. Afecta relaciones locales en el caso de los Gobernadores, pero afecta también la relación con el Congreso, sobre todo cuando lleguen temas de interés para México a la Cámara Baja donde los demócratas tienen la mayoría", afirma Andrés Rozental, Embajador emérito de México.

Ven falta de respeto

La semana antepasada dos exasesores del expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, indicaron que una vez más un líder mexicano le faltaba el respeto a los demócratas.

Dan Restrepo recordó que en junio de 2012, a un mes de las elecciones presidenciales en México, el entonces presidente Obama visitó México y Joe Biden, como Vicepresidente entonces, se reunió con los cuatro candidatos a la presidencia, entre ellos Andrés Manuel López Obrador.

"Es una pena que ahora dos de esos tres (candidatos a la presidencia de México) no han demostrado el mismo nivel de respeto al pueblo estadounidense que Joe Biden demostró y seguirá demostrando para el pueblo mexicano, y que Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador lo hayan hecho frente a un personaje que ha construido su narrativa nativista y racista sobre México y mexicanos -y que seguirá haciéndolo con o sin reuniones- tiene aún menos sentido", manifiesta el ex director para el Hemisferio Occidental del Consejo Nacional de Seguridad durante la presidencia de Obama.

Asimismo, expertos han recordado la visita del ex Presidente Salinas a Bush para un acto protocolario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en octubre de 1992, a un mes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, donde contendieron el Mandatario estadounidense y el demócrata Bill Clinton.

En dicha ocasión, Clinton resultó ganador de la contienda y, tras tomar posesión, retrasó durante un año la entrada en vigor del tratado por una revisión a temas laborales y ecológicos.

La Cancillería ha defendido la visita con el argumento de que el T-MEC es prioridad para México, particularmente ante la necesidad de una recuperación económica frente a la crisis ocasionada por la pandemia.

De acuerdo con documentos, la dependencia confía en que el comercio entre los tres países de América del Norte incremente 5 por ciento, aumento proyectado por la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos.

Asimismo, destaca que desde la entrada en vigor del TLCAN en 1994 el comercio total de México ha aumentado 554 por ciento, al pasar de 140 mil millones de dólares a 916 mil millones de dólares durante 2019.