Nacional

Acusan 'infierno' para migrantes en México

Padecen condiciones traumáticas bajo el resguardo de las autoridades, advierte la organización Médicos Sin Fronteras

Reforma

Reforma

martes, 11 febrero 2020 | 06:00

Ciudad de México— A su paso por México, más de la mitad de los migrantes que ya habían huido de la violencia en Centroamérica se enfrentan a robos, extorsiones, secuestros, violaciones sexuales y torturas a manos del crimen, pero también padecen condiciones traumáticas bajo el resguardo de las autoridades, advierte la organización Médicos Sin Fronteras (MSF). 

En su informe "Sin salida, la crisis humanitaria de la población migrante y solicitante de asilo atrapada entre Estados Unidos, México y el triángulo norte de Centroamérica", advierte que el 57.3 por ciento de las personas a las que brindaron atención mental entre enero de 2018 y septiembre de 2019 sufrieron algún tipo de violencia, 39.2 por ciento sufrieron un asalto con violencia, 27.3 por ciento amenazas o extorsión.

"Tan pronto entras, te dan el primer golpe; luego te ordenan que te desnudes y, si no, te pegan. Son tres o cuatro como de seguridad. Y hasta que no te sacan el número (de algún familiar o amigo en Estados Unidos), no te dejan de pegar", narró, sobre el secuestro que vivió, un guatemalteco atendido por MSF en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

"Cuando te sacan el número, te meten en el cuarto con colchones. Ahí vi niños, niñas, muchachas, señoras, de todas las nacionalidades, hasta mexicanos, y todos tienen que pagar esa cuota. Si te encuentran un número y no lo has dado, dicen que te matan. Eso es un infierno", agrega el testimonio incluido en el informe.

El 22.5 por ciento de las mujeres entrevistadas por los especialistas de Médicos Sin Frontera habían sido acosadas sexualmente.

Pero el infierno no está sólo en las agresiones del crimen organizado, sino también en el trato que reciben de las autoridades mexicanas, en particular en las estaciones migratorias, esto, infiere el reporte, derivado del acuerdo firmado con el Gobierno de Estados Unidos para frenar a los migrantes, lo que ha colapsado los centros de detención.

"Yo ya no aguanto más; estar aquí es peor que haber estado secuestrada", dijo a los médicos una mujer nicaragüense que fue atendida por médicos en la estación migratoria de Acayucan, en Veracruz, luego de haber sufrido un secuestro.

"Cuando estuve secuestrada, al menos nos daban de comer, mis hijos comían, y estaba junto a mi esposo; lo podía abrazar y llorar con él. Aquí es horrible (...) Estar aquí es lo más horrible que me ha pasado en la vida (...) Mis hijos tienen ronchas del sudor y suciedad. Uno no puede ir al baño porque están a rebosar y la peste inunda todo. A veces creo que esto es el infierno".

Según Médicos Sin Fronteras, la estancia en centros de detención se relaciona directamente con eventos de estrés agudo y es potencialmente traumático.