Nacional

Acusan inacción ante impacto de Covid

El presidente López Obrador prácticamente se cruzó de brazos y no contuvo la caída en el ingreso de millones de personas que se sumieron en la pobreza, consideran expertos

Rolando Herrera
Agencia Reforma

domingo, 29 agosto 2021 | 09:41

Ciudad de México.- Pese al impacto en salud y en lo económico que la pandemia de Covid-19 ha generado en el País, el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha persistido en llevar a cabo su proyecto de gobierno y, en materia de política social, prácticamente se cruzó de brazos y no contuvo la caída en el ingreso de millones de personas que se sumieron en la pobreza, consideran Miguel Székely y Edna Jaime.

Entrevistados por separado, los especialistas en política social y políticas públicas indican que una acción oportuna del gobierno hubiera amortiguado los efectos de la pandemia, que hasta el jueves pasado había provocado la muerte de 256 mil 287 personas y sumado a 5.9 millones de personas en las filas de la pobreza y pobreza extrema.

El primer caso de Covid-19 se registró en el País el 27 de febrero de 2020 y, a partir de entonces, no ha hecho más que multiplicarse hasta alcanzar la cifra, al 26 de agosto pasado, de 3 millones 291 mil 761 personas contagiadas y la hospitalización de poco más de medio millón de pacientes que saturaron el sistema de salud.

Las medidas para intentar contener la propagación del virus, adoptadas en todo el mundo y replicadas en México, obligaron a un confinamiento social, al cierre temporal de actividades productivas, al funcionamiento parcial de la administración pública y a la ralentización de la economía que, el año pasado cayó, de acuerdo con el Inegi, en 8.5 por ciento con respecto a 2019.

Ante un escenario que cambió radicalmente, señala Székely, quien es director del Centro de Estudios Educativos y Sociales (CEES), lo esperable era que el gobierno modificara su política social ante el previsible impacto que la crisis económica generada por la pandemia tendría, sobre todo, en las personas más vulnerables.

"Todos los países, le hablo desde Centroamérica hasta Argentina, Brasil y Chile, crearon instrumentos de política social nuevos para atender a su población, por ejemplo, el bono Quédate en Casa, en Bolivia; otro bono similar en Guatemala. Vaya, todos los países lo que hicieron fue, precisamente, utilizar los mecanismos de política social existentes y nuevos para darle una red de protección a la población.

"Entonces, eso es lo que uno se hubiera esperado y más en gobiernos que dicen tener una orientación de izquierda, que se entiende eso: que son mucho más sensibles a los estratos socioeconómicos más desfavorecidos, uno se hubiera esperado que un gobierno del tipo que tenemos en México se hubiera, literalmente, desbordado a dar esa red de protección a la población más pobre", agrega.

En vez de eso, indica Jaime, quien es directora de México Evalúa, López Obrador mantuvo los programas sociales que ya tenía implementados y siguió canalizando recursos para las obras de infraestructura prioritarias de su administración como el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, el aeropuerto de Santa Lucía, que durante el cierre de actividades fueron excluidas de los sectores que debían parar para que su calendario no se viera alterado.

"El gobierno se mantuvo firme en sus objetivos y en sus instrumentos independientemente del contexto y me parece que eso ha tenido repercusiones muy profundas porque si hubiera sido un Ejecutivo dispuesto a entender el contexto y adaptarse a él, quizá hubiera tomado decisiones diferentes y eso hubiera implicado menos costos de la pandemia para la mayoría de las familias mexicanas", asegura.

Más aún, añade, durante una crisis de salud, el gobierno no tomó la decisión de invertir decididamente en este sector que se vio desbordado y cuyo impacto va más allá de las afectaciones que provoca el propio Covid-19.

"Ya tenemos indicadores muy alarmantes en términos de muertes materno-infantil, tratamiento de diabetes, o sea, indicadores que son clave para mostrar cómo se desempeña el sector salud público en este País y que ahora nos están brincando porque no se quiso poner énfasis en la salud", enfatiza.

El gobierno, indica Székely, apostó por sus propios programas sociales como Sembrando Vida, Jóvenes Construyendo el Futuro, las becas Benito Juárez, etcétera, para sortear la crisis económica de las familias y solo intentó un nuevo programa destinado a colocar créditos para pequeños negocios que falló porque estuvo mal diseñado e implementado.

"Lo poquito que se hizo, que trató de ser nuevo, fue un rotundo fracaso por las deficiencias en el diseño que fueron unos créditos que lanzó la Secretaría de Economía que ni siquiera tuvo demanda ese programa, ni siquiera pudieron colocar los créditos.

"Y, creo, que esto es reflejo de dos elementos importantes: el primero, es que el Gobierno mexicano, claramente, no nada más en política social, sino en todos los ámbitos, se vio totalmente rebasado por la pandemia, no ha habido ninguna capacidad de respuesta.

"Ya lo han documentado, hay índices como éste que dice cuál es el peor país para vivir durante la pandemia, México ha salido ahí, desgraciadamente, muy arriba. Es decir, hay mucha información, ya ni siquiera de México, que ha evidenciado que el Gobierno mexicano realmente se cruzó de brazos, lo cual es una enorme deficiencia ante un impacto de este tipo", considera.

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