Juárez

‘Vivimos una profunda tristeza’

Externa Iglesia posicionamiento tras el caso del padre Aristeo

Archivo / El Diario de Juárez

Luis Carlos Cano
El Diario de Juárez

domingo, 28 febrero 2021 | 09:12

Ciudad Juárez— Casi una semana después de que un tribunal de juicio oral declaró culpable de los delitos de abuso sexual y violación agravada contra una menor de edad al sacerdote Aristeo Baca, el obispo de la Diócesis de Ciudad Juárez, José Guadalupe Torres Campos, dio a conocer ayer la postura de la Iglesia sobre el caso.

“Como Iglesia vivimos con profunda tristeza y dolor tal acontecimiento tomando siempre una postura de respeto y cercanía, como lo expresé en mi comunicado del 13 de febrero de 2019”, dijo el jefe del gobierno eclesiástico local en un comunicado emitido este sábado y que también se tiene en la página de la Diócesis en la red social Facebook.

“Ante el proceso civil que se le hizo a uno de nuestros sacerdotes acusado por los delitos de abuso sexual y violación agravada contra una menor de edad, quiero reiterar nuestra confianza en que Dios consuela a los afligidos en búsqueda de justicia y es misericordioso con su pueblo”, expresa.

El pasado lunes 22 de este mes, el sacerdote Aristeo Baca fue declarado culpable de los citados delitos por el tribunal de juicio oral que llevó su caso.

Al dar a conocer la postura de la Diócesis sobre el caso, el obispo dijo que “en este tiempo cuaresmal Dios nos quiere seguir hablando al oído y al corazón para renovarnos con su gracia; y nosotros como Iglesia nos disponemos a escucharlo como los discípulos de Emaús, que en el atardecer del día le pedían “quédate con nosotros señor”.

Torres Campos dijo que esperan la resolución del proceso judicial que se ha llevado, y se mantienen atentos a las etapas que aún le siguen.

“Con respecto a las leyes eclesiásticas, desde un inicio que se conoció del caso ya había tomado medidas cautelares en el ejercicio del ministerio sacerdotal. La Iglesia está haciendo su proceso canónico conforme corresponde al caso”, dijo el presbítero.

“Por otra parte”, indica, “no debemos olvidar que el amor de Dios se manifiesta a cada uno en forma de misericordia. Dios detesta el pecado, pero ama al pecador. La Iglesia reprueba toda clase de hechos como los que se le han imputado al sacerdote; no queremos que se den este tipo de casos, por eso estamos tomando las medidas precautorias para hacer de nuestros espacios lugares seguros de convivencia”.

“Les agradezco su interés ante esta situación penosa que vivimos como Diócesis”, agrega el obispo José Guadalupe Torres Campos.