Violencia trastoca su vida

Bala le roba la movilidad; solicita apoyo para obtener medicamentos

Abril Salgado
El Diario de Juárez
lunes, 13 mayo 2019 | 06:00
Carlos Sánchez / El Diario de Juárez

Ciudad Juárez— “Esa bala me desgració la vida”, contó Héctor Rojas Aguirre, quien desde el 2012 quedó con discapacidad debido al daño que una bala causó a su médula espinal en un hecho violento.

Desde Chicago se vino a vivir a Ciudad Juárez para ser pequeño empresario en venta de segundas junto a su esposa, a quien conoció en Estados Unidos.  Durante varios años fue defensa en un equipo local de futbol.

“Nos iba muy bien, teníamos dos carros, ganábamos entre cuatro y cinco mil pesos diarios, teníamos nuestra casa, pero cuando pasó eso a ella no le tocó que le diera una bala como a mí, y al año ella mejor se regresó para el otro lado y yo me quedé solo”, contó.

“Soy víctima del delito, el Gobierno me llevó a una clínica a recuperar mis pies, en ese entonces me quemaron con una compresa muy grande que me pusieron en la cintura para revivir los tendones, pero en lugar de poner tres toallas me pusieron una y cuando acabó la especialista de sobarme las piernas ya no estaba la toalla, nomás la compresa que me quemó y me salieron trozos de carne de mis pompis”, dijo.

Después de eso, contó que el Gobierno municipal le buscó una casa hogar, pero ahí el encargado dejó de darle atención por falta de pago, lo que originó que en un mes sufriera gangrena y para salvar su vida debieron cortar sus muslos e ingles.


Héctor requiere 16 medicamentos y 16 materiales para aliviar su pesar

“Desde que entró Corral, me quitó su ayuda, ya va para casi tres años, entonces yo tengo una lista muy grande de medicamentos que necesito para curar mis heridas, inyecciones para la infección, para el dolor”, expresó Rojas.

Al ver lo complicado de su situación, empezó a trabajar en cruceros, donde lavaba espejos retrovisores o simplemente pedía dinero, ya que diariamente requiere hasta 10 pañales y más material para curarse, pero por su actual condición su médico le ha prohibido salir, ya que podría contraer una infección y morir.

“En vez de componerme me fui poniendo peor de mis heridas y vino un especialista y me revisó y me prohibió ir al crucero, y como era mi único sustento, pues ya me quedé sin dinero, no tengo pa’ comprar comida, no tengo nada, no tengo familia aquí”, mencionó. 

Postrado en su cama boca abajo desde hace 10 días, relató que su refrigerador se encuentra vacío, y logra comer a veces por donaciones que sus vecinos le hacen, como huevos, tortillas y queso, con lo que se alimenta él mismo con ayuda de una pequeña parrilla eléctrica que tiene sobre una tabla junto a su colchón, para sólo maniobrar sus brazos.

Las curaciones y la limpieza de su domicilio son un apoyo que una vecina le ha dado por algún tiempo, pero mencionó que ella ya no podrá continuar debido a proyectos personales que tiene y por ello ahora requiere de alguien que le ayude con diversas tareas.

“Ahorita le ando pidiendo a la gente ayuda porque no tengo ni para comer, yo sé que hay gente buena en Juárez que me puede echar la mano con un pesito o dos, lo que sea, o traerme algo de comer porque pues no tengo, también ando solicitando una persona que me ayude para hacerme mandados, y le doy un sueldo, le doy casa y comida”, expuso.  

Un total de 16 medicamentos y 16 materiales de curación conforman la lista de lo que Rojas necesita para aliviar su pesar, y comentó que lo que más le urge son parches y mechas de Calci Care.

“Yo tengo mucha fe en Dios y en que siempre va a haber alguien que nos quiera echar la mano”, dijo. 

Si usted desea apoyar a Héctor Rojas puede comunicarse al teléfono (656) 122-91-12 o bien, acudir a su domicilio. situado en la calle David Herrera Jordán-Malecón #2350 de la colonia Hidalgo. 


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