Juárez

Tras derrumbe de barda

Vigilan padres patio de escuela

Temen que algún estudiante sufra un accidente

Alejandra Gómez
El Diario de Juárez

martes, 14 septiembre 2021 | 06:00

Cortesía | Instalaciones de la primaria Porfirio Parra, al fondo, una madre de familia

Ciudad Juárez— Ante el peligro de que algún estudiante sufra un accidente, en el transcurso del horario de clases madres y padres de familia se turnan para vigilar el área donde el pasado 20 de agosto colapsó la barda trasera de la escuela primaria Porfirio Parra, colindante con el viaducto Díaz Ordaz. 

“Ya deberían poner algo, es muy importante, mi hija es autista y me da miedo que vaya a acercarse y le pase algo, pero no es sólo por ella, a cualquier niño le puede llamar la atención y asomarse”, dijo María Sánchez, madre de una estudiante de tercero, una de los 30 alumnos que pertenecen al programa de Usaer del plantel.

El desplome de la barda de aproximadamente 70 metros de largo fue causado por las pasadas lluvias que se registraron en la ciudad, lo cual provocó que las instalaciones y el patio de la escuela quedaran exhibidos, pero sobre todo que no haya un límite entre las áreas de recreación de los estudiantes y la inclinada estructura de piedra que protege los costados del viaducto, por donde circulan vehículos en ambos sentidos.

Además, con la barda también se vinieron abajo varios metros del alambrado de púas que protegía el perímetro trasero de la escuela, con el cual se evitaba el ingreso de personas con la intención de robar o vandalizar las instalaciones, por lo que quedó totalmente desprotegida, dijo el director del plantel, Saúl Enrique Martínez. 

También explicó que al dar aviso a la Subsecretaría de Educación y Deporte sobre la situación, registrada unos días antes del inicio de clases presenciales, se le informó que se pondría una malla ciclónica provisional para que los estudiantes pudieran circular por el plantel sin correr ningún riesgo y, además, evitar el ingreso de personas ajenas, pero hasta el momento no se ha puesto nada. 

Ante la situación, madres y padres de familia decidieron organizarse con el personal educativo a fin de programar una vigilancia de la zona mientras se llevan a cabo las jornadas escolares, aunque otra forma de seguridad radica en la prohibición de circular por la escuela a menos de que sea en compañía del docente en turno. 

La barda fue construida a mediados de los 90 con recursos y mano de obra de padres de familia, pero no fue supervisada, por lo que nadie se percató de que estaba mal cimentada, lo que provocó que con el paso de los años y la constante erosión causada por las lluvias terminara por colapsar, explicó el director.  

En el lugar aún permanecen los restos de los bloques de cemento y del alambre, algunos de los cuales han comenzado a esparcirse sobre un carril del viaducto Díaz Ordaz, a pesar de que un día después del accidente la Dirección General de Protección Civil solicitó a Servicios Públicos su remoción a fin de evitar que terminen de caer o incluso sean arrastrados por agua en caso de que se registren lluvias en la ciudad. 

agomez@redaccion.diario.com.mx

close
search