Juárez

Video:‘Lo perdimos todo, ahora a empezar de cero… salimos de milagro’

Un carpintero perdió su vivienda, la cual a la vez era su negocio

Cortesía
Cortesía
Cortesía

Miguel Vargas
El Diario de Juárez

jueves, 12 noviembre 2020 | 11:55

Ciudad Juárez.- “Lo perdimos todo, ahora a empezar de cero… salimos de milagro”.

Así se expresó Javier Segura, quien a la 1:30 horas de la madrugada de este jueves lo despertó un olor a quemado y el tronido de la madera y las láminas prendidas en llamas que rápidamente envolvieron la carpintería donde vive y trabaja junto con Eduardo Soriano, un compañero a quien despertó para salir corriendo del lugar, sólo con lo que llevaban puesto.

“No nos quedó ni un martillo”, lamenta Javier, originario de Fresnillo, Zacatecas, mientras contempla el local incinerado y la pérdida de su herramienta y pertenencias, incluso personales.

“Si no me despierto ahí estaríamos  ahorita todos chamuscados”, comenta el carpintero al señalar el cuarto que ocupaban ambos trabajadores como casa, dentro del perímetro del negocio que se encuentra en la avenida Waterfil y Ramón Rayón, frente a un viejo motel de la zona.

Javier aseguró que sólo alcanzó a tomar unos viejos tenis, pero su cartera y celular se perdieron en el incendio, al igual que su ropa, cama, estufa, lavadora, bicicleta, cobijas y el resto de los enseres que los dos empleados habían logrado reunir en seis meses que tienen laborando y pernoctando en la carpintería “Muebles Rústicos César”.

De una barra que habían fabricado recientemente, se observan apenas las patas; Javier y Eduardo alcanzaron a salvar algunos muebles, pero más de la mitad de ellos, que ya tenían para la venta, se hicieron cenizas, por lo que estiman una pérdida aproximada a los 200 mil pesos en mobiliario.

El propietario del negocio está fuera de la ciudad, “pero ya le avisamos”, dice consternado el empleado, que aún tose los efectos del humo que aspiró.

Ambos desconocen las causas del siniestro, aunque saben que fue accidental. Por ahora les preocupa dónde dormirán esta noche y qué comerán, ya que no se pueden apartar del lugar porque deben cuidar los pocos muebles que les quedaron a salvo.

Los dos hombres no tienen intención de abandonar el lugar que los cobijó a su llegada de Fresnillo y de Veracruz y se mantendrán de pie para “comenzar de cero, pero con vida”.

Los dos hicieron un exhorto a la comunidad fronteriza para que los apoyen con cosas básicas que les permitan levantar nuevamente sus cuartos y el negocio, dentro de las ruinas que quedaron.

“Cobijas, un celular para comunicarnos con nuestras familias, herramienta de carpintería para comenzar de nuevo, ropa, zapatos, lo que sea”, dice Javier, quien agradece reiteradamente a Dios haber salido con vida.

“Sólo estos zapatos saqué, tenía la lumbre encima, no te acuerdas de nada (de tus pertenencias) lo único que quieres es salir con vida”, comentó el carpintero.