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Juárez

Video: Trazan nueva ruta a bordo de ‘La Bestia’

Migrantes viajan escondidos en las conexiones de los vagones en su intento por llegar a la frontera

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

jueves, 12 enero 2023 | 06:00

Cortesía | Menores soportan el frío envueltos en cobijas Manuel Sáenz / El Diario de Juárez | Sudamericanos llegan en el tren

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Ciudad Juárez.— Sin dinero y sin un permiso para viajar por el país, en su intento por llegar a la frontera los migrantes se enfrentan a tres opciones: “la migra, el tren o los cárteles”, lo que los ha obligado a trazar una nueva ruta de “La Bestia” hasta Ciudad Juárez.

Escondidos en las conexiones de los vagones que conforman el tren de carga, los migrantes, principalmente de origen venezolano y nicaragüense, viajan envueltos en cobijas con sus hijos pequeños bajo el intenso frío, que cala aún más entre el metal y el viento, con el constante ruido de las ruedas sobre las vías y el continuo acecho de las distintas autoridades y grupos criminales. 

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“Estuvimos todo el día hasta que por fin nos pudimos subir al tren; con la zozobra, la adrenalina de ver quién sube, quién baja, quién llegó. Todos llorábamos, todos buscamos ayuda, ‘¿dónde está mi mamá?’, ‘¿dónde está mi papá?’, los niños gritaban, fue terrible”, recordó Daneska, una venezolana quien después de tres días a bordo de “La Bestia” con su esposo y sus dos hijas de 3 y 6 años, logró llegar a Juárez. 

Daneska y su familia salieron de su país el 1 de septiembre de 2022, cuando el Gobierno de Joe Biden recibía a los venezolanos y los dejaba en libertad con un proceso de petición de asilo político abierto, pero el 12 de octubre, cuando ellos estaban atravesando la selva del Tapón del Darién, en la frontera entre Colombia y Panamá, Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) anunció la aplicación del programa de expulsión llamado Título 42 para su nacionalidad. 

Cuando lograron salir de la selva decidieron continuar su camino hasta la frontera, sin saber que en México se enfrentarían a nuevos peligros, como un secuestro de cuatro días en Chiapas y luego un asalto. 

“En Huehuetoca –Estado de México– fuimos asaltados por segunda vez y nos devolvimos por miedo, después en el segundo intento estuvimos entre tres opciones: la migra, el tren y los cárteles. Y ahí estuvimos, en Huehuetoca escuchamos los disparos, nos tiramos al piso, nos tiramos entre los matorrales, hasta que agarramos el primer tren”, recordó Daneska. 

Después de esperar todo el día, en la noche logaron subirse a “La Bestia”, como es conocido el tren de carga por los migrantes. 

“El frío fue lo más (difícil), eso fue impresionante. A los niños ahí abrazados, lloraban para hacer pipí, para hacer popó, tenían hambre, se querían bajar, el ruido del tren, las cuestiones. Fue terrible”, aseguró. 

Para llegar hasta Ciudad Juárez, la pareja y las dos niñas tomaron tres trenes, uno de Huehuetoca a Torreón, otro a la ciudad de Chihuahua y luego uno hasta esta frontera. Un trayecto que tardó tres días. 

“Migración al principio en Huehuetoca nos correteó, corrimos hasta los matorrales, después nos dijo que no corriéramos, que era para estar legal, para darnos el permiso de Chiapas; después nos dijo que no podíamos subirnos al tren porque nos iban a deportar hasta Venezuela, y a una familia la bajaron y la regresaron a Chiapas”, relató quien decidió viajar en tren por falta de dinero. 

Un viaje en camión desde Chiapas hasta Ciudad Juárez cuesta más de 4 mil pesos por persona, y desde la Ciudad de México más de 2 mil pesos, dinero que aseguró no traer, además de contar con el riesgo de ser detenidos por los agentes federales del Instituto Nacional de Migración (INM) o secuestrados nuevamente por los grupos delictivos. 

“Yo sé que no es permitido (viajar en tren), es a riesgo de uno, con los niños, pero no tenemos dinero, y nosotros venimos por el ‘sueño americano’ y corremos el mismo peligro, porque (en un camión) los mismos federales nos quitan plata en el camino, si no tenemos la cantidad que piden nos van a devolver; corremos el mismo riesgo”, aseguró. 

Dijo que también tuvieron que esconderse de los policías y los cárteles que trabajan en distintas partes de México. 

“En cada tren, que es grandísimo, vienen como unas 200 personas, en cada vagón se montan como 40, 50 personas; nosotros hemos venido con personas nicaragüenses y venezolanos, no hemos encontrado más… muchos niños, vienen más niños que adultos”, contó. 

Yeniré también viajó durante tres días en el tren junto a su esposo y su hija de 5 años de edad, hasta que llegaron a Ciudad Juárez, en donde no han logrado encontrar espacio en un albergue, aseguró. 

“Todos, todos venimos en el tren, tenemos videos, tenemos todo, amigo; el tren de La Bestia”, respondió un venezolano la mañana del lunes al coordinador del Consejo Estatal de Población (Coespo), Enrique Valenzuela, cuando le preguntó a decenas de personas que acudieron en busca de albergue e información si habían viajado en el tren. 

La mayoría de ellos levantó la mano al asegurar que habían hecho el viaje entre los vagones y las conexiones, pese al frío, debido a la falta de dinero o por temor a ser detenidos por personal de Migración. 

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