Juárez

Video: No dejan ‘morir’ la tradición

Familiares de Salomé Dolores continúan con la procesión que hace un cuarto de siglo inició su padre

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Los asistentes caminaron una distancia de entre 25 y 30 kilómetros
Carlos Sánchez/El Diario de Juárez / Acompañado por familiares y amigos en su recorrido

Luis Carlos Cano
El Diario de Juárez

sábado, 03 abril 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Hace un cuarto de siglo su papá, Salomé Dolores Guevara, inició con la representación del Viacrucis para dar gracias a Dios y pedir por su familia y la comunidad; ahora, Alberto Guevara Alvídrez tomó el legado de su padre, se colocó la enorme cruz de madera sobre su hombro y emprendió la caminata para representar el Viacrucis como lo ha hecho en los últimos tres años cada Viernes Santo.

Eran pasadas las 9:00 de la mañana cuando Alberto salió de la Ermita de San Lorenzo, al norte del ejido Samalayuca, enfiló hacia la carretera Panamericana y caminó en compañía de sus hermanas, sobrinos y otros familiares, así como de amigos para de esta forma dar gracias a Dios por lo que tienen, pero también para pedir por sus familias y la comunidad.

“Antes, junto con mi papá, pedimos por que lloviera, después para que acabara la violencia y ahora es para que termine la pandemia de Covid-19 y no haya más personas enfermas o que mueran por esa causa”, comenta.

La representación del Viacrucis es una marcha silenciosa en la que cada quien va rezando o haciendo sus peticiones a Dios; la procesión la inició Alberto, en memoria de don Salomé, pero luego de algunos kilómetros caminando y cargando la cruz el turno es de otra persona, se acerca uno de los amigos y toma el lugar al frente del grupo para llevarla.

Así, uno a uno se van turnando hasta que todos cargan la cruz, incluyendo algunas de las mujeres, pues todos quieren ser parte de esta ceremonia en la que se agradece a Dios por los favores recibidos y también se le pide con fe, por uno mismo, por la familia, pero también por la población, dice Alberto.

‘La cruz pesa de acuerdo a los pecados de quien la carga’ 

El tramo por recorrer es largo en este Viacrucis o “camino de la cruz”, desde la Ermita de San Lorenzo hasta el destino: el yonke “Las Tres Cruces”, situado al sur de la ciudad y propiedad de la familia. Es una distancia de aproximadamente 25 o 30 kilómetros que caminan en casi seis horas y cada quien carga la cruz de acuerdo con sus posibilidades, a lo que aguanta, comentan.

“No sabemos cuánto pesa la cruz, nunca la hemos pesado, pero como decía mi padre, pesa de acuerdo con los pecados de quien la va cargando; por eso, para algunos estará más liviana, para otros más pesada, pero todos la llevamos con devoción y fe”, expresa el varón de la familia.

“Así nos decía mi papá que hay que cargarla”, dice Alberto, “con fe, darle gracias a Dios por lo que nos da y con fe hacer las peticiones, lo hacemos siempre, desde que éramos niños y lo acompañábamos en estas procesiones, pero él falleció y ahora las seguimos haciendo nosotros, ya tenemos tres años y esperamos representar el Viacrucis por muchos más”.

Salomé organizó este evento por 25 años, dice su hijo, incluso, en tres ocasiones la procesión la iniciaron en la Basílica de Guadalupe, en Ciudad de México, y para llegar a Ciudad Juárez duraban alrededor de 65 días.

“Mi padre”, dice Alberto, “inició con la representación del Viacrucis para pedir que lloviera, fue cuando se registró la sequía en todo el estado de Chihuahua; después pedimos por la seguridad de todos los juarenses cuando estaban ocurriendo muchos hechos de sangre y ahora le pedimos a Dios porque termine la pandemia de Covid-19, que se acaben los casos de personas enfermas y muertas por esa enfermedad”.

Alberto y sus parientes comentan que en estas procesiones ya no participa Salomé, pero los acompaña en espíritu y lo recuerdan con el corazón, pues fue el motor que antes los impulsó para este acto de fe.

Ahora, dice el descendiente de Salomé que con esa fuerza que él les da, organizan el Viacrucis cada año y con fe y devoción cargan durante varios kilómetros esta cruz que significa mucho para esta familia y sus amigos, pues se trata no sólo de un símbolo religioso, sino también de unidad familiar en torno a Dios.

Esta cruz, diseñada por ellos mismos, está decorada en uno de sus costados, en el que tiene la imagen de la Virgen de Guadalupe; unos pescados, con los que Cristo alimentó a la multitud; una paloma que representa el Espíritu Santo; así como un racimo de uvas que simbolizan el vino, la sangre de Cristo.

Además tiene la figura de una hoja de palma, que representa la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén; el trigo que significa el pan, es decir, el cuerpo de Cristo, el cual compartió con sus discípulos instituyendo así la Eucaristía; una Biblia; un gallo, en referencia a la profecía de Jesús de que Pedro lo negaría tres veces, antes de que cantara el ave; y un asno, el animal que montó para llegar a la ahora capital de Israel.

Después de la representación del Viacrucis, la familia de Alberto y sus amigos esperan el Domingo de Resurrección y celebran la fecha con igual fervor, dice, como se celebra la procesión del Viernes Santo. 

SÍMBOLOS EN LOS MADEROS

• Virgen de Guadalupe

• Pescados

• Espíritu Santo

• Racimo de uvas

• Hoja de palma

• Trigo

• Biblia

• Gallo

• Asno

lcano@redaccion.diario.com.mx