Juárez

Día Mundial contra la Trata

Video: Exige verdad y justicia

La mamá de Idalí recordó los 31 años de su hija en el memorial de las cruces rosas del arroyo El Navajo

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

viernes, 30 julio 2021 | 07:34

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | Madres de mujeres desaparecidas y activistas acompañaron a Norma Laguna

Ciudad Juárez— Idalí no debió desaparecer ni ser víctima de trata y feminicidio, reclamó su mamá, Norma Laguna, quien ayer recordó los 31 años del nacimiento de su hija en el memorial de las cruces rosas a las víctimas del arroyo El Navajo, desde donde, en marco del Día Mundial contra la Trata, le exigió a las autoridades verdad y justicia.

Acompañada por activistas de distintas organizaciones y madres de otras jóvenes desaparecidas en Ciudad Juárez, cuyos restos fueron localizados junto a los de Idalí, Laguna encabezó una caravana de Riberas el Bravo hasta el desierto del Valle de Juárez. 

“El 29 de julio de 1990 nació mi hija, ese día fue tan hermoso… lloré de alegría cuando me dijeron que era una niña. Nunca imaginé que iba a llorar más porque un día decidieron quitármela... el delito de trata es cierto, aunque la autoridad diga que eso no sucede”, alertó la madre a los juarenses.

Yadira Cortés, representante de la Red Mesa de Mujeres, relató que en 2013 la Asamblea General de la Organizaciones de las Naciones Unidas (ONU) sostuvo una reunión para evaluar el plan de acción, en el cual después de una resolución se designó el 30 de julio como el Día Mundial contra la Trata. En Chihuahua hay 13 casos de trata en 2021.

“Por ello, conmemoramos con más fuerza esta fecha, no sólo por Idalí, sino por todas, como siempre decimos: por una, por todas, y porque sin ellas no estamos completas”, destacó la activista. 

A nombre de la propia red y de otras organizaciones que apoyan los derechos de las mujeres en esta frontera, como Casa Amiga, Sin Violencia A.C., la Organización Popular Independiente (OPI) y Programa Compañeros, Cortés reclamó que en el caso Arroyo El Navajo todavía no hay sanción para los servidores públicos de instancias que actuaron en complicidad con los responsables.

La activista pidió “que se garanticen medios seguros y confiables para el delito de trata, que se tenga justicia con perspectiva de género para todas las víctimas y sus familias, que se tengan programas para la prevención y atención de la trata. Se exige que las condiciones laborales de los ministerios públicos sean dignas y propias para la realización de las investigaciones”. 

En relación con los acontecimientos del caso Arroyo El Navajo como uno de los hechos más emblemáticos de la ciudad referidos a la desaparición de niñas y mujeres, trata y feminicidio, “demandamos que derivado de la debilidad institucional en la que ha caído la Fevimtra (Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas), instancia que depende de la FGR (Fiscalía General de la República), urge que la instancia sea revisada a profundidad, con objetivos claros y resultados libres de simulaciones”.

Con imágenes de sus hijas plasmadas en el pecho, junto a la leyenda “sin ellas no estamos completas”, las madres colocaron flores y globos en las 14 cruces rosas de madera que forman parte del memorial a las víctimas de Arroyo El Navajo. 

Imelda Marrufo, de la Red Mesa de Mujeres, también destacó que la Fevimtra está en deuda con Ciudad Juárez desde hace tiempo, porque tiene años “nadando de muertito”, ya que a nivel de investigaciones declinó varios casos de desaparición de las víctimas encontradas en el desierto del Valle, quienes fueron víctimas de trata. 

“Fevimtra es una de las instancias que ha tenido los menores resultados para Juárez, y es la de mayor simulación. Eso es vergonzoso”, lamentó.  

Idalí fue la cuarta de ocho hijos, tenía 19 años, trabajaba como edecán y jugaba futbol con sus amigas, pero el martes 23 de febrero de 2010 desapareció. Iba a visitar a un familiar al Centro de Readaptación Social, pero días antes de desaparecer olvidó un anillo en una agencia de modelos en el que hizo un comercial, por lo que le comentó a su mamá que iba a ir por él. 

Después de permanecer dos años como desaparecida, elementos de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua (FGE) encontraron parte de su cráneo en el arroyo El Navajo y en diciembre de 2012 el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) le confirmó a su mamá que los restos sí pertenecían a su hija. 

“Eso no debió de suceder, pero así fue…. Este lugar para las madres que encontramos a nuestras hijas es muy doloroso y muy triste, pero hay que seguir exigiendo justicia y no permitir que siga pasando esto, que no haya más madres ni familias sufriendo lo que nosotros sufrimos. Es muy duro estar aquí, pero mientras yo viva voy a seguir buscando justicia por mi hija y por todas las que no están también, voy a seguir exigiendo justicia, voy a seguir pidiendo y voy a seguir caminando”, dijo Laguna.

La madre lamentó que las autoridades minimicen el delito de la trata de personas, pero recordó que su hija y varias de las 28 mujeres encontradas en el Valle de Juárez fueron víctimas de trata. 

“Lamentablemente nuestras autoridades quieren minimizar esto que está pasando y decir que estamos locas las mamás, que eso no sucede, ojalá y eso fuera verdad, que estuviéramos locas y nuestras hijas estuvieran aquí, pero lamentablemente no es así. A nuestras hijas las tuvieron en trata de personas, y hay pruebas de jóvenes a las que tuvieron cautivas, entonces es cierto”, señaló al pedir también a la comunidad que denuncien el delito. 

Ayer Idalí hubiera cumplido 31 años, pero sólo 19 pudo celebrarlos entre los brazos de su madre y con el pastel de chocolate que cada 29 de julio le llevaba su papá al salir del trabajo. 

“Lamentablemente nosotras estamos viviendo día con día el sufrimiento, el dolor, la tristeza, la angustia de que nuestras hijas ya no están. Y tenemos otras hijas y que no podemos dejarlas salir porque no sabemos si van a regresar”, confesó Laguna, quien le reclamó a las autoridades su responsabilidad.

“Nuestras hijas no están, no están porque no hicieron bien su trabajo, encontraron pero sus restos, porque es más fácil encontrarlas en restos que vivas. Es para seguirles recordando que tienen algo pendiente con nosotros, para que esto no siga sucediendo y no haya más madres como nosotras, que nos destrozaron”, demandó.

hmartinez@redaccion.diario.com.mx

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