Juárez

Vencer el miedo, reto para pacientes recuperados

Enfrentan agresiones, temor por riesgo de contagiar a alguien y secuelas físicas de la enfermedad

David Cruz / El Diario de Juárez
David Cruz / El Diario de Juárez
David Cruz / El Diario de Juárez

Pável Juárez
El Diario de Juárez

viernes, 22 mayo 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— La vida de un paciente recuperado de Covid-19 se puede resumir en una sola palabra: miedo. Miedo a las secuelas de la enfermedad, a contagiar a alguien más o a un familiar, miedo a las agresiones de vecinos o hasta recaer en los síntomas.

Es el caso de Iván –que prefirió reservar su apellido por temor a represalias–, de 36 años, sin males congénitos o mórbidos, practicante de baile desde hace 10 años y propietario de una pequeña empresa.

Iván fue considerado como paciente sospechoso de Covid-19 y se mantuvo aislado en casa con supervisión médica. Incluso recibió atención psicológica vía telefónica y médica de manera periódica en su casa mientras convalecía; luego de ser dado de alta se realizó la prueba y sus resultados fueron negativos.

Sin embargo, teme que la enfermedad tenga secuelas. “Mis médicos me indicaron que tendría problemas para respirar por alrededor de tres meses, pero me advirtieron que muy posiblemente presente un daño pulmonar irreversible provocado por la infección, como la mayoría de los pacientes recuperados”, dijo.

“Aparte de ese miedo a no poder realizar mis actividades normales o a las que me dedico, me da miedo infectar a mi familia, no la he visto desde entonces y no sé cuánto tiempo tenga que pasar para verlos; no sé si pueda recuperar mi actividad en el baile, o infectar a mis vecinos y otra gente que está aferrada en no guardar sus precauciones y que hasta duda de la existencia de la enfermedad”.

El viacrucis de Iván comenzó hace un mes, cuando debido a las restricciones sanitarias tuvo que poner en pausa su empresa proveedora de exámenes antidoping en maquiladoras y buscar sustento de otra manera.

“Tuve que rentar un Uber para empezar a trabajarlo mientras se reactivaba el negocio. Ahí fue donde me infecté, no tener las precauciones debidas con los pasajeros me infectó”, aseguró.

Relató que el primer síntoma que tuvo fue un cansancio extremo que nunca había tenido, luego tos, una tos seca muy diferente, consideró. Para la noche su temperatura corporal había aumentado a 38 grados, también presentó cefaleas considerables, “la cabeza me estallaba de dolor”, recuerda.