Juárez

Ven impacto de Covid en seguridad pública

Advierten reducción de ingresos para grupos criminales y más casos de violencia intrafamiliar

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

sábado, 03 octubre 2020 | 06:00

La crisis sanitaria podría tener efectos en la seguridad pública debido al alto grado de desempleo, la reducción de los ingresos de los grupos criminales organizados derivados de sus actividades tradicionales y el incremento en los casos de violencia intrafamiliar, destaca el investigador José Andrés Sumano Rodríguez, de El Colegio de la Frontera Norte, en el estudio “Covid-19 y frontera noreste: Primeros impactos en migración, políticas públicas y población”. 

El documento destaca la importancia de generar políticas públicas que reduzcan el impacto negativo de la crisis sanitaria en la seguridad pública, ya que la contingencia ha colocado al crimen organizado mexicano en una situación particularmente endeble debido a premisas como el incremento del precio de los precursores químicos para elaborar metanfetaminas y fentanilo como consecuencia de la escasez, y hubo una reducción en el flujo comercial y de personas entre México y Estados Unidos, lo cual dificulta la introducción de drogas a territorio estadounidense.

“La pandemia de Covid-19 y su consecuente crisis económica seguramente tendrán un impacto en la seguridad pública y las dinámicas criminales. Dos aspectos básicos que merecen la pena ser estudiados son los cambios en las actividades del crimen organizado y el impacto en la delincuencia común. Por supuesto, las implicaciones de la crisis sanitaria en la seguridad son más amplias, incluyendo aspectos como el equipamiento y salud de las policías para hacer frente a la crisis”, explica.

Sumano Rodríguez destaca el estudio en ciertas variables de incidencia delictiva derivado de la crisis sanitaria de Eduardo Guerrero y Alejandro Hope.

Guerrero ha puesto especial atención en el tema de los saqueos que se registraron al inicio de la pandemia, sobre los que señala que no son particularmente preocupantes porque son organizados por delincuentes comunes a través de redes sociales y han sido fácilmente contenidos por las autoridades. 

Hope, por su parte, ha analizado el impacto de la crisis sanitaria en las dinámicas del crimen organizado. Él es quien argumenta que la crisis sanitaria ha colocado al crimen organizado mexicano en una situación particularmente endeble. 

Además del aumento en los costos de los químicos y la mayor problemática para introducir las drogas al vecino país, la cuarentena en amplias zonas de los Estados Unidos de América disminuye la demanda de drogas, los negocios cerrados hacen inviable la extorsión y la contingencia de salud  ha alejado a las personas de las calles, dificultando en gran medida el secuestro. 

Hope considera que la crisis sanitaria presenta una oportunidad ideal para que el Estado recupere territorios e incline la balanza de poder a su favor. Sin embargo, aún falta considerar la capacidad de adaptación del crimen organizado y las instituciones de seguridad del Estado.

Para Sumano Rodríguez, la crisis sanitaria impactará el entorno de seguridad al alterar los denominados factores de riesgos (en particular en materia de desempleo) y al disminuir los ingresos que reciben las organizaciones criminales por sus actividades tradicionales, como el narcotráfico, robo de combustible y extorsión. 

Sin embargo, en Ciudad Juárez las autoridades han destacado que la violencia criminal no tuvo indicadores a la baja durante la pandemia, ya que en el año han sido asesinadas mil 306 personas, al menos 913 de ellas durante la contingencia de salud. 

“La primera recomendación que parece pertinente es focalizar la actividad policial en las personas, microubicaciones y conductas de alto riesgo. Ante las reducidas capacidades de las instituciones de seguridad pública, no parece buena idea distraer la atención de las fuerzas de seguridad en perifoneos o actividades de concientización respecto a la estrategia de salud Quédate en casa”, apuntó el investigador de El Colef. 

Dichas actividades pueden ser desarrolladas por otras dependencias, permitiendo a las corporaciones de seguridad concentrarse en el delito de violencia intrafamiliar durante el período de cuarentena. Una buena estrategia es dar seguimiento a las personas con antecedentes de dicha conducta. Pasado el periodo de cuarentena, es necesario poner atención a las personas, lugares y comportamientos de alto riesgo respecto a posibles saqueos, cuyo riesgo incrementa conforme aumente y se prolongue el desempleo, agregó. 

Pasado el período de cuarentena, será importante implementar una estrategia de atención al desorden social. La crisis económica pudiera detonar conductas antisociales que, si no son atendidas de forma inmediata, pudieran ir en aumento e incrementar significativamente la percepción de miedo en la población.  En este sentido, una política que permita atender de forma inmediata ventanas rotas, grafitis, riñas y vandalismo será útil para evitar un incremento de las conductas antisociales derivadas de la crisis económica, apuntó. 

“Las actividades policiales deberían concentrarse en esas personas, lugares y comportamientos de mayor riesgo, en particular en aquellas personas reincidentes, pero manteniendo un balance adecuado entre acciones preventivas y punitivas”, finalizó.