Juárez

Vapeo, popular y peligrosa actividad

El uso del cigarro electrónico ha crecido entre jóvenes de 12 a 17 años de edad; esta acción puede ocasionar daño pulmonar

Luis Carlos Cano
El Diario de Juárez

lunes, 18 mayo 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— El uso del cigarro electrónico se ha popularizado entre los jóvenes juarenses, a pesar del daño pulmonar que ocasiona, como la poca saturación de oxígeno en la sangre, además de que la nicotina tarda de 8 a 10 segundos en llegar al cerebro y luego contamina el organismo.

“Las cifras son alarmantes en el uso del llamado vapeo entre la juventud de Ciudad Juárez; en datos obtenidos en un trabajo de prevención escolar, encontramos que de 9 mil alumnos encuestados, muchachos de 12 a 17 años de edad, el 20.9 por ciento había practicado por lo menos una vez el vapeo”, dice Germán Omar Scott Esparza, psicólogo del Centro de Integración Juvenil.

“También hay algo que me alarma en estos números, pues de esos 9 mil estudiantes, el 24 por ciento, que significa 2 mil 160, habían consumido por lo menos una vez el tabaco convencional”, explica Scott Esparza, al dar una plática sobre el vapeo en adolescentes.

Señaló que en el período de 2016 al 2017, la encuesta nacional de drogas, alcohol y tabaco, arroja un número de casi un millón de adolescentes de los 12 a los 17 años de edad que han consumido al menos una vez el cigarro electrónico, pero la realidad es que tal vez ha crecido la cifra de consumo, lo cual se verá reflejado en un próximo estudio.

En la actualidad, indicó, según esta encuesta, 160 mil adolescentes siguen consumiendo ese producto, pero además de esto, lo que alarma es cómo les llegó el cigarrillo.

Destacó que el uso del cigarro electrónico lleva más rápido a la muerte que el cigarro convencional o común, ya que al inhalar la nicotina luego de un proceso de calentamiento, con el tiempo el pulmón se llena de agua y esto es más dañino que inhalar sólo humo.

“Pero la situación es que este producto está siendo muy atractivo para un joven y de un solo cartucho pueden consumir muchas personas; por experiencias de trabajo en escuelas y gente que ha consumido este cigarro electrónico, me han dicho que es atractivo por el aroma y sabor, y hasta el mismo dispositivo en que se consume”, comentó.

Por estos detalles, dijo el especialista, el vapeo es más atractivo para un joven, más que un tabaco convencional que ya sabemos muchas cosas de él, como el olor, que no es agradable para muchas personas, además del rechazo social que se ha ido concientizando en las últimas décadas.

Enfatizó que este tipo de productos los están dirigiendo para que sean atractivos a los jóvenes, con aromas y sabores distintos como la manzana, blueberry, cereza y otros, pero como cualquier adicción, va a deteriorar el organismo.

Dijo que “incluso los cigarros electrónicos tienen defectos, fallas que han ocasionado la pérdida de piezas dentales, dedos y en casos hasta muertes, porque desafortunadamente para nosotros, somos el blanco como consumidor para venta, no tenemos una viabilidad que nos garantice que ese producto es seguro y que no nos va a hacer daño”.

“Centrándonos mucho en el enfoque científico, nos arrojan informaciones que se han dado en varios países o estudios de control de enfermedades que se han hecho en Estados Unidos en cuanto a la prevención sobre el tabaco electrónico y están tomando medidas porque al principio de su uso –del 2010 al 2012– éste no tenía restricciones porque no sabíamos los riesgos que había para la salud, como lo sabemos ahora”.

Estos dispositivos que funcionan con baterías y son muy atractivos visualmente, también se pueden conseguir en redes sociales; en los años pasados vimos este producto, tal vez lo conocemos o consumimos, pero es importante saber de qué se compone, señaló.

Scott Esparza explicó que en este tipo de cigarro se puede encontrar un líquido al que simplemente se le conoce como líquido y se le puede denominar jugo, pero en él se encuentran sustancias químicas nocivas como la nicotina, alcohol, glicerina, propine glicol, etilenglicol, saborizantes, aceites, aromas y colorantes.

El psicólogo del Centro de Integración Juvenil dijo también que el cigarrillo convencional en la actualidad se lleva más de 7 millones de personas que mueren por año, y llama la atención que casi un millón de estas personas que fallecieron por el tabaco, no lo consumían, pero estaban expuestas al humo.

Este tipo de cigarro tiene entre 4 y 7 mil sustancias químicas, 70 de ellas cancerígenas, datos que son alarmantes también, indicó.

Sin embargo, dijo Scott Esparza, el vapeo está provocando más daño en menor tiempo que el cigarro convencional, sobre todo en los jóvenes; tal vez ahora la percepción de riesgo no sea tan alarmante porque la persona piensa que está joven y no le va a pasar nada, se fija que tiene un amigo o un familiar adulto mayor que lo sigue consumiendo, pero con el paso del tiempo los efectos en el organismo son nocivos.

Por otro lado, de acuerdo con el documento “Lo que hay que saber sobre drogas”, editado por el Centro de Integración Juvenil (CIJ) y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), al fumar con cigarrillo electrónico, o vapear, la nicotina alcanza rápidamente el máximo nivel en la sangre, se distribuye en todo el organismo y llega al cerebro en menos de diez segundos.

Enseguida, explica, se absorbe a través de la piel y mucosas, por lo que también ingresa al organismo de las personas que están cerca de quienes fuman o vapean.

Al igual que otras sustancias que pueden producir dependencia, la nicotina estimula el circuito cerebral regulador de sensaciones placenteras. Los efectos se disipan en poco tiempo, lo que favorece que se continúe fumando para mantener el efecto placentero y evitar los síntomas de la abstinencia, indica el texto del CIJ y la Unodc.

Asimismo, destaca que el uso de las diversas formas de cigarrillos electrónicos o vaporizadores expone al sistema respiratorio a sustancias químicas cancerígenas, productos químicos tóxicos y nanopartículas de metales potencialmente tóxicos como níquel, cromo y cadmio. 

El documento advierte que los cigarrillos electrónicos contienen tres compuestos dañinos para el ADN que pueden causar complicaciones de salud a largo plazo.