Usan la música para ayudar

Desde hace más de un año, un matrimonio ha visto mejoras en los alumnos que participan en los talleres

Abril Salgado/
El Diario
miércoles, 10 julio 2019 | 06:00
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En la música un matrimonio cristiano vio la esperanza de generar una mejora en la comunidad juarense que vive en zonas vulnerables, a fin de motivar a las personas a desarrollar sus talentos y ser un apoyo para niños de albergues o casas hogares.   

“En una ocasión tuve la idea de hacer algo por las personas y me vino a la mente una escuela de música a mí y a mi esposa, aunque no somos músicos ni nada por el estilo nosotros”, contó Carlos Herrera, fundador del proyecto. 

Desde marzo del 2018, este proyecto denominado “Mi Canción”, abrió sus puertas en un espacio situado en Rincones de Salvárcar etapa II, con la idea de que asistirían entre 20 y 30 adolescentes como máximo, pero la sorpresa fue que se inscribieron 96 personas.

La principal motivación que dio origen, fue ver el cambio que la batería hizo en su hijo, de 11 años de edad, “yo he visto cómo a él le ha ayudado mucho la música en su desarrollo personal y su autoestima, entonces cuando yo vi su evolución, mi esposa y yo vimos que es un gran vínculo con los niños”, señaló.

A los tres meses de comenzar con el proyecto, narró que se reabrieron las inscripciones para dar la oportunidad del aprendizaje musical a más personas y sumaron arriba de 200 alumnos desde los 8 años hasta los 50 años de edad. 

Con poco más de un año desde su fundación, el espacio fue cambiado hasta la zona de San Pancho, para atender a más alumnos y ahora nuevamente tendrán una locación distinta por la avenida Waterfill, que les fue donado para continuar con la misión de cambiar vidas a través de la música.  

Canto, guitarra, piano, batería y bajo, son las clases que todos los sábados son impartidas por seis maestros especialistas a cinco grupos de niños, adolescentes y adultos, desde las 9:00 de la mañana hasta la 1:00 de la tarde.  

“Es tratar de que en alguna manera colaboremos para que haya una unidad familiar, trabajar con la familia porque de una u otra manera nos enteramos que pasan por problemas y hacemos lo posible por ayudarlos”, explicó.

Herrera destacó que es una forma muy profunda de tratar con los niños y atenderlos, por ejemplo, cuando han sido víctimas de violencia familiar o algún tipo de abuso, ya que consideró es una terapia muy práctica que les ayuda en su autoestima.

Debido a que en una alianza con el gobierno municipal esta organización, que atiende a más de 300 alumnos, logró obtener un terreno nuevo, actualmente se encuentran en vacaciones y esperan la llegada de septiembre para comenzar de nuevo con las clases de música y más proyectos para impulsar el talento de quien lo necesite. 

También agregó que se requieren donaciones en especie para seguir llevando la esperanza de la música. Los interesados pueden contactarse al 656 4 68 28 62 o a través de la página de Facebook Mi Canción Escuela de música cristiana.

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