Un desafío para CBP recibir a migrantes

Hasta ayer permanecían cerca de 3 mil connacionales en busca del refugio del Gobierno de Donald Trump

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez
martes, 05 noviembre 2019 | 06:00
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Ciudad Juárez— Mientras que la Oficina de Aduanas y Protección fronteriza de los Estados Unidos (CBP) argumenta el desafío de capacidades para recibir a todos los migrantes que esperan junto a los puentes internacionales de Ciudad Juárez, hasta ayer permanecían cerca de 3 mil connacionales en busca del refugio del Gobierno de Donald Trump.

“CBP refiere que sus capacidades se ven rebasadas, sus capacidades administrativas, no de espacio, para permitir el ingreso de los mexicanos”, informó el coordinador del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo), Enrique Valenzuela.

Según las listas de familias que los propios migrantes llevan en los campamentos de los puentes Paso del Norte-Santa Fe, Zaragoza-Ysleta y Córdova-De las Américas, hasta ayer había un estimado de 3 mil mexicanos en busca del asilo político, entre ellos hasta mil 800 menores, informó Adrián Meléndez, coordinador de Proyectos Especiales de la Cruz Roja en Juárez.

Al ser cuestionado al respecto, un funcionario de CBP informó a El Diario que “el número de personas inadmisibles que CBP puede procesar varía según la complejidad del caso, recursos disponibles, necesidades médicas, requisitos de traducción, espacio de retención o detención, volumen general del puerto y acciones de cumplimiento en curso”. 

Explicó que cuando los puertos de entrada alcanzan su capacidad para administrar todos sus trabajos como antinarcóticos, seguridad nacional, facilitación del comercio legal se ven desafiados por el tiempo y el espacio para procesar a las personas que llegan a los cruces sin documentos se les tiene que hacer esperar.

“De vez en cuando tenemos que gestionar las colas y abordar ese procesamiento en función de esa capacidad”, “CBP procesará a quien esté en la cola cuando la capacidad lo permita”, explicó el funcionario estadounidense. 

Los migrantes con más tiempo en los campamentos se encuentran desde principios de septiembre, en donde ya han vivido dos frentes fríos.

En el puente de la avenida Juárez se ha logrado que algunos vayan a dormir por las noches a los albergues, mientras que en el también llamado puente Libre y el Zaragoza los migrantes aseguran que no quieren moverse por temor a que les ganen su lugar, ya que todos los días se pasa lista y si no están en la tercera falta son borrados. 

Aunque la gran mayoría no ha aceptado acudir a los albergues,  “no podemos cegarnos ni voltearlos a otro lado”, destacó Valenzuela sobre los connacionales principalmente de Michoacán, Zacatecas y Guerrero que llegaron a esta frontera huyendo de la violencia, con el objetivo de solicitar el asilo político en Estados Unidos. 

Juan Aldama, Zacatecas, es una de las entidades con mayor cantidad de desplazados, por lo que José Juan Estrada Hernández, titular de la Secretaría del Zacatecano Migrante (Sezami), le aseguró a medios de aquel estado que acudirán a brindarles información real a sus habitantes.

Dijo que también personal de ese y otros municipios visitará esta frontera para conocer la situación de las familias que esperan junto a los cruces internacionales la oportunidad de ingresar al vecino país. 

“Les aceptaron la solicitud de refugio, pero ya estando allá no pueden trabajar, solicitar ayuda pública, les ponen un grillete en el pie e inicia un largo proceso”, destacó Estrada Hernández a los zacatecanos a través del medio ntrzacatecas.com. 

El funcionario les dijo a sus paisanos que antes de migrar “deben de estar informados, porque es un proceso que toma mucho tiempo y es casi imposible que se los den”.

El flujo de migrantes mexicanos a esta frontera comenzó en julio, cuando familias fueron aceptadas por CBP en los puentes internacionales, por lo que en agosto llegó una mayor cantidad y en septiembre comenzaron a establecerse junto a los cruces, hasta sumar cientos de familias. 

En cada campamento, los propios migrantes se han enlistado para llevar un control de cruce, aunque aseguran que hay días en los que son aceptadas hasta siete familias y después pasan varios días sin que las autoridades de Estados Unidos reciban a nadie.