Juárez

Trabaja por la paz en Juárez

Ayudar a la ciudadanía a resolver conflictos con procesos pacíficos es el trabajo que realiza Nohemí Almada a través de C-HEPAZ

Omar Morales/ El Diario de Juárez

Eduardo Lara
El Diario de Juárez

domingo, 28 marzo 2021 | 10:52

Ayudar a la ciudadanía a resolver sus conflictos mediante procesos pacíficos y sin la intervención de un tribunal, es tan sólo una de las acciones que Nohemí Almada realiza por esta frontera a través de la asociación de Crecimiento Humano y Educación para la Paz (C-HEPAZ).

Originaria de Ciudad Juárez y con una trayectoria de más de 20 años en la defensa de los derechos humanos, Nohemí abre las puertas de C-HEPAZ a El Diario para compartirnos algunos de los retos que como juarenses necesitamos vencer para alcanzar una mejor comunidad.

“Empecé desde muy joven a tener participación social, desde que era estudiante de Derecho en la UACJ me integré a una asociación civil que era la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos (COSYDDHAC)… estamos hablando por allá de la década de los 90”, comentó.

A pesar de su corta edad, Nohemí fue designada como responsable de la Comisión Jurídica de COSYDDHAC en Juárez, atendiendo incontables casos de violación a los derechos humanos, además de trabajar en las colonias capacitando a las comunidades en estos temas.

“Fueron varios años de actividad social en las comunidades, también participaba en la Organización Popular Independiente, demandando servicios públicos en las colonias que no los tenían y que las autoridades no tenían en la mira; participé en muchas marchas y protestas desde muy joven”.

Luego de graduar de la licenciatura, Nohemí emprendió un viaje a la Ciudad de México, en donde terminó su maestría en Derecho Constitutivo y Administrativo en la UNAM, para después regresar a esta frontera en el 2002.

“En mi regreso, me incorporo de nueva cuenta a este tipo de actividades sociales, y cuando se conformó la Comisión para Prevenir y Erradicar la Violencia contra la Mujer, la entonces titular, Guadalupe Morfín –quien ya tenía referencias de mi trabajo en la defensa de los derechos humanos– me invitó a formar parte del organismo en el área de atención a víctimas”, explicó.

Fue hasta el año 2011, cuando Almada Mireles llega a C-HEPAZ, luego de una invitación realizada por la entonces directora Gabina Burciaga, con la intención de elaborar un nuevo proyecto para la mediación de conflictos.

“Estuvimos trabajando juntas en ese proyecto que se metió a Segob y nos lo autorizaron. La intención era atender los casos civiles y familiares que estaban en litigio para que a través de psicoterapeutas y abogados pudieran tratar su problema y llegar a un acuerdo de forma pacífica, y fue muy exitoso, pues en más del 90% de los casos se ha llegado a una negociación sin la intervención de un tribunal”, explicó.

Continuó, “había personas que tenían hasta siete años peleando en tribunales y una vez que implementamos este proceso de mediación, en tres o cuatro meses se resolvieron, sin necesidad de un juicio”.

Nohemí es la novena de once hermanos, además, a sus 53 años de edad, es madre de cuatro hijos, uno de ellos fallecido a los 13 años, a consecuencia de lupus, sin embargo, su amor por esta ciudad la ha llevado a seguir capacitándose para ayudar a quienes más lo necesitan.

Lo anterior, la ha llevado a recibir diferentes reconocimientos, el más reciente, fue el otorgado por el Club Rotario Juárez Campestre como “Mujer del Año”, debido a su compromiso por la comunidad de Ciudad Juárez y su lucha por la justicia, la defensa de los derechos humanos y la construcción de entornos de paz.

“Además de la maestría, terminé una especialidad en Gestión de Conflictos de Mediación en el Instituto de Formación y Actualización Judicial, además de otra disciplina en el Instituto de Negociación y Mediación de México; y actualmente curso un doctorado en Negociación y Mediación para impulsar esos conocimientos en las comunidades y familias, con la intención de decirles que sí es posible resolver cualquier conflicto”, dijo.

El programa de mediación de conflictos de C-HEPAZ se implementa en Juárez durante la época más dura de inseguridad en la ciudad, “en la que nos enfrentamos a actos de violencia y que afectó a niños, jóvenes y familias completas”, aseguró Almada.

La asociación mantiene dos ejes de intervención, uno de ellos es la atención a las personas víctimas de la violencia, así como la prevención y defensa de los derechos humanos; por otra parte, se trabaja en la educación para la paz.

“Los psicoterapeutas trabajan la cuestión del duelo y el manejo adecuado de las emociones; hemos dado talleres en las colonias y escuelas, además, en los últimos cinco años hemos capacitado a más de 150 promotores comunitarios en temas para la resolución de conflictos sin violencia”, afirmó.

Almada Mireles explica que la asociación cuenta con diferentes instrumentos para medir cómo cambia la percepción de las personas luego de su intervención, en donde se ha registrado una disminución de la violencia.

“Por ejemplo, hemos visto cómo en las escuelas en las que hemos impartido capacitaciones, el nivel de bullying entre los estudiantes disminuyó considerablemente; esto es porque si logramos que los alumnos aprendan a ubicar las emociones en su cuerpo, lo que brinda una herramienta para poder expresar su enojo u otras sensaciones sin dañar a los demás, y sí eso mismo logramos en las familias, se queda un instrumento en la sociedad para mejorar nuestro entorno”, explicó.

De acuerdo con datos de la asociación civil, tan sólo del 2014 a la fecha, dicho organismo ha logrado capacitar a más de 8 mil menores de edad en la ciudad con talleres de ocho sesiones, en donde las primeras cinco son relacionadas al manejo asertivo de las emociones, mientras que el resto están enfocadas a la resolución de conflictos.

Además, la directora de la asociación indicó que han podido intervenir en zonas de la ciudad que han sido más afectadas por la violencia, como Riberas del Bravo, San Isidro, El Sauzal, 16 de Septiembre, Díaz Ordaz, entre otras.

A pregunta expresa de qué debemos hacer como juarenses para tener una mejor ciudad, nuestra entrevistada recomendó hacer un análisis hacia el interior de nosotros mismos, con la intención de identificar posibles causas de enojo o agresividad que “si no tienen una válvula de escape, pueden explotar en cualquier momento”.

“Lo principal es capacitarnos en cómo resolver conflictos de manera pacífica, realizar un análisis interno para sanar nuestras heridas, conocernos a nosotros mismos para conectarnos con nuestras emociones. A veces puede ser difícil, pero hay que saber cómo expresarlas sin causar daños; toda la vida vamos a tener conflictos y para que no escale la violencia tenemos que dotarnos de estas herramientas”, concluyó.