Torturado hace 10 años por un general, víctima aún espera justicia

El militar Felipe de Jesús Espitia Hernández 'le perdonó la vida' a Óscar y lo dejó en libertad después de cinco días de golpes y vejaciones, recuerda la mamá

Luz del Carmen Sosa
El Diario de Juárez
viernes, 11 octubre 2019 | 13:01
Tomada de Internet |

Ciudad Juárez— Óscar tenía 17 años cuando elementos del Ejército Mexicano que participaban en la Operación Conjunta Chihuahua, al mando del general Felipe de Jesús Espitia Hernández, lo privaron ilegalmente de la libertad a él y a su amigo Víctor Manuel Baca. 

A su amigo lo asesinaron por órdenes del general Espitia; los soldados tiraron el cuerpo de Víctor al que sus padres identificaron en el 2016 por medio de exámenes de ADN, tras ser localizados los restos humanos años atrás, ha denunciado la víctima, quien ha recibido diversas amenazas de muerte.

El general Espitia Hernández “le perdonó la vida” a Óscar y lo dejó en libertad después de cinco días de torturas y vejaciones, recuerda Ivonne, madre de Óscar, ahora de 27 años.

Con el cansancio obvio por pernoctar en la dependencia pública como medida de protesta, Ivonne denuncia que pasó la noche en las instalaciones de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) para exigir los derechos de su hijo, a quien le han retrasado sin justificación alguna el recurso correspondiente a la reparación del daño causado por la acción militar que ordenó el entonces presidente Felipe Calderón.

“Al general lo premiaron con un cargo público a pesar de que existen procesos legales abiertos en su contra por asesinato y desaparición forzada”, dice la madre que organiza una protesta para este viernes a las 13:00 horas en el exterior de las oficinas de la CEAV, ubicadas en la calle Juan de la Barrera 661.

El directorio del servidores públicos del Gobierno Federal, que encabeza Andrés Manuel López Obrador, ubica al general Espitia Hernández como coordinador de asesores del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas.

“A mi hijo no le han brindado la asistencia necesaria, padece depresión, ansiedad y traumas a causa de lo que le hicieron durante los cinco días que permaneció en cautiverio en el cuartel militar y estamos aquí no para pedir, sino exigir la reparación del daño que nos causaron, por eso existe una Ley General de Víctimas”, denuncia la madre.

El Diario solicitó la entrevista con Gabriela Juárez, responsable de la CEAV en Juárez, sin embargo remitieron la petición de información al área de

Comunicación Social donde nadie atiende el teléfono.