Tiene Cártel de Sinaloa control en el Valle

Organización aprovecha el territorio para tráfico de personas, drogas y armas

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El Diario
domingo, 20 octubre 2019 | 15:54
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En las calles del municipio de Guadalupe prevalece una relativa tranquilidad.

Los vecinos realizaron ayer sus actividades de manera normal y aunque existe la premisa de una mayor presencia policiaca para prevenir el “efecto cucaracha” a causa del enfrentamiento ocurrido en Culiacán, que involucra a Ovidio Guzmán y las fuerzas militares, esto no ha ocurrido, aseguran los residentes de este puerto fronterizo.

En Guadalupe y Praxedis G. Guerrero, ambas comunidades con puentes internacionales y un alto porcentaje de población mexicoamericana, hay una fuerte presencia del Cártel de Sinaloa, liderado ahora por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, preso de por vida en una cárcel de máxima seguridad de Estados Unidos.

Desde la década pasada esa organización desplazó al grupo “La Línea”, brazo armado del Cártel de Juárez, de acuerdo con datos de inteligencia de la Fiscalía General del Estado (FGE).


Extienden narcos sus redes

Ambos poblados, el primero situado a 60 kilómetros al oeste de Ciudad Juárez y frontera con Fabens, Texas, padecen la presencia de grupos armados pertenecientes al grupo delictivo de Sinaloa y las autoridades investigadoras han identificado como líderes a integrantes de la familia Salas Valenciano, como sucesores de Gabino Salas, alias “El Ingeniero”.

Salas Valenciano fue ejecutado en el 2013 por el entonces secretario de Seguridad Pública Julián Leyzaola, en una intervención extrajudicial que no fue investigada por la Procuraduría de Justicia Militar por tratarse de un mando militar implicado, ni la delegación estatal de la Procuraduría General de la República, entonces a cargo del actual fiscal general César Augusto Peniche Espejel.

Los pobladores han denunciado públicamente la diversificación de actividades ilícitas de este grupo al irrumpir en el tráfico de humanos, migrantes extranjeros principalmente. Esto ha provocado un enfrentamiento con otros grupos delictivos que se han “peleado” a los ciudadanos indocumentados.

Es al grupo de Sinaloa al que los pobladores le atribuyen las desapariciones de varios vecinos, incluidas mujeres y ciudadanos estadounidenses, que han pretendido “involucrarse con el negocio”.

Y si bien este grupo armado ha incursionado en el tráfico de migrantes, prevalece el trasiego de drogas y armas por el extenso territorio carente, desde El Porvenir, de muro o malla entre las fronteras de México y Estados Unidos, explican los agentes de la Policía Municipal que mantienen la vigilancia en El Millón, último ejido que delimita los municipios de Juárez y Guadalupe.

La presencia del Cártel de Sinaloa, según el mapa georreferenciado que elaboró la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), se observa al suroriente de Juárez, en el Distrito Valle, y se extiende hasta ejidos como El Faro y el Valle Bajo.

Estas comunidades, carentes de seguridad pública y con acceso a través de diversas brechas, están muy cercanas a la carretera interestatal I-10 que conecta a gran parte de los Estados Unidos, por ello la importancia territorial de la zona del Valle para el grupo de Sinaloa.

“Ellos tienen el control, aquí todos sabemos quiénes son”, asegura un residente de esta comunidad que lamentó el día de terror vivido en Culiacán el pasado jueves y les recordó los enfrentamientos registrados aquí años atrás, donde los pobladores quedaban en medio y la autoridad replegada.

Un reporte del Congreso de Estados Unidos, difundido el pasado 15 de agosto, refiere la fuerte presencia del grupo de Sinaloa en Juárez y Tijuana, donde disputan territorio con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), provocando el aumento de la violencia que padecen ambas comunidades fronterizas, perfiladas como las ciudades con mayores índices de asesinatos impunes.

La ambiciosa expansión del CJNG ha provocado incursiones violentas.

“La campaña ha llevado a altos niveles de violencia, particularmente en Ciudad Juárez y Tijuana, donde se ha enfrentado con la federación de Sinaloa por el control del lucrativo comercio y la correspondencia de heroína”, cita el informe.

Hasta ayer la Fiscalía General del Estado no reforzaba su presencia en el Valle.

Anteriormente el fiscal del Distrito Norte, Jorge Arnaldo Nava López, dijo que al menos en esta ciudad y en el Valle de Juárez no se detectó movilización alguna del crimen organizado en la posibilidad de un respaldo hacia los grupos delictivos de Sinaloa, pero “la Fiscalía continuará en alerta”. 

(Staff / El Diario)


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