Supuesto autor de masacre en Praderas de los Oasis trabajaba para ‘El 300’

Vinculan a René Gerardo Garza Santana por privación de la libertad agravada

Staff
El Diario de Juárez
viernes, 19 julio 2019 | 06:00

Ciudad Juárez— Con la declaración de uno de los presuntos responsables de la matanza registrada en Praderas de los Oasis y quien ya fue asesinado, Daniel Quinn Calderón, así como otros datos de prueba, ayer fue vinculado a proceso el presunto narcotraficante René Gerardo Garza Santana alias “El 300”.

Pero el Tribunal de Control hizo una reclasificación, el Ministerio Público (MP) había acusado a “El 300” de haber cometido el delito de secuestro y el juez Félix Aurelio Guerra Salazar consideró que se trata del ilícito de privación de la libertad agravada.

El secuestro de la víctima Marisa Ferreiro Porras inició en las primeras horas del 24 de septiembre del 2016 cuando los secuestradores irrumpieron en una vivienda ubicada en la calle Valle de Abdalagis de la colonia Parajes del Valle y portando armas de fuego se la llevaron a una casa de seguridad en la calle Portal de Salamanca número 873 del fraccionamiento Rinconada de las Torres, donde la mantuvieron dos días retenida para obligarla a grabar un video.

En la declaración que Quinn Calderón rindió ante el MP antes de ser asesinado el 22 de agosto del 2019 en el túnel que conecta el Cereso 3 de Ciudad Juárez con la Ciudad Judicial, dijo que él pertenecía al grupo delictivo “Los Aztecas” y una tarde de agosto del 2016 “El 300” le llamó por teléfono y le ordenó que fuera a una casa de seguridad ubicada en el fraccionamiento Rinconadas de las Torres para que grabara un video en el que se mostrara la golpiza a una mujer desnuda.

Además le indicó que el material lo iban a enviar al esposo de la víctima, Ramiro Jáquez Valdez, quien es líder de la pandilla “Artistas Asesinos” o “AA” con el propósito de exigir a cambio de ella dinero, armas, cristal o un listado de las personas que integran el grupo “AA” para matarlos. 

“Me comuniqué con ‘El 300’ y me dijo que hiciera un video con la muchacha, que le dijera lo que tenía que decir… que le quitara la ropa y le diera garrotazos. Así se hizo, ‘El Bocanegra’ fue quien le pegó con un palo de escoba mientras ella repetía las instrucciones que yo le di y corté rápido el video”, expuso Quinn Calderón.

Ese testigo también refirió que “El 300” le señaló que Juan Pablo Vázquez Olivas, alías “El Compadre” le iba a dar los números telefónicos a los que tenía que enviar el video. 

Después, indicó Quinn, escuchó que “El 300” afirmó que ya la habían “cagado con él” y más tarde le ordenó dejar Ciudad Juárez, le entregó 20 mil pesos y él y su esposa se fueron a la Ciudad de México, donde permanecieron hasta el 24 de septiembre del 2016.

De acuerdo con datos oficiales Daniel Quinn es uno de los presuntos responsables del asesinato de 11 personas, hecho ocurrido el 2 de agosto del 2018 en una casa ubicada en la calle Oasis de Egipto número 1201 del fraccionamiento Pradera de los Oasis.

Además de ese testigo en el caso de “El 300”, el MP recabó la versión de un testigo de identidad protegida Mario Alberto G.E., quien señaló haber sido escolta de “El 300” además refirió que en septiembre del 2016 estuvo presente cuando ese hombre y otro sujeto al que apodan “El Compadre” –cuyo nombre es Juan Pablo Vázquez Olivas— le dieron indicaciones a un tercer hombre para que “levantaran” a la víctima y exigieran el pago de un rescate.

Ayer la audiencia en contra de Garza Santana se realizó en la Decimatercera sala de la Ciudad Judicial sin la presencia de él debido a que se encuentra recluido en el Cefereso 9 Norte y no se autorizó su excarcelamiento. Pero estuvo representado por su abogado defensor, quien refirió que de los datos expuestos por el agente del MP Rodrigo Caballero Rodríguez no se configuraba el delito de secuestro pues no se pidió un rescate a la familia.

Además el defensor consideró que el video donde se observa la tortura ejercida en contra de la víctima se obtuvo ilegalmente porque no se decomisó el aparato o celular en el que se recibió el material y afirmó que la extracción de éste fue ilícita porque no hay acta de aseguramiento ni cadena de custodia del equipo.

Después de los argumentos del defensor y del fiscal, el juez Félix Aurelio Guerra Salazar determinó que sí existen datos de prueba para vincular a proceso a “El 300” pero reclasificó a privación de la libertad agravada al señalar que el rescate que se pretendía obtener es ilícito o producto de actividades ilegales que no podrían reclamarse por la vía legal, y las exigencias eran de un grupo delictivo a otro. 


[email protected]

El juez también autorizó un plazo de dos meses para la investigación complementaria y dejó vigente la medida cautelar de prisión preventiva. 


[email protected]