Juárez

Supera el miedo; alimenta a pacientes de Covid

Dietista sale de su área de trabajo en el Issste para auxiliar a compañeros de Enfermería

Cortesía

Alejandro Vargas
El Diario de Juárez

domingo, 28 marzo 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Ingresar al área Covid-19 era impensable para Marcela Cázares, de 35 años, pues sus obligaciones de cocinera del hospital del Issste la mantuvieron alejada hasta que el sanatorio se vio totalmente saturado. 

Enfermería, que ingresaba los alimentos, no podía despegarse de los pacientes para recoger los platos, por lo que se determinó que los dietistas entraran al “Covidiario” donde están los enfermos, para dejarles sus alimentos.

Previa capacitación y entrega de equipo de protección, la entrevistada, así como sus colegas de cocina, tuvieron que enfrentarse al miedo, pues llevar el virus a casa era una pesadilla que no querían materializar.

Sirviendo a su sociedad, tomó la determinación de continuar con sus deberes, aunque eso le costó alejarse de su familia en el lapso más álgido de SARS-CoV-2, registrado entre octubre y noviembre del pasado 2020.

“Al principio dejábamos las dietas en un área específica, porque eran pocos pacientes los primeros meses. No entrabamos, pero conforme fue avanzando, el personal no se dio abasto y hubo una junta”, detalla.

En la reunión, dice Cázares, se decidió que –ya que los trabajadores estaban superados ante los pacientes– se amplificarían las funciones de las distintas áreas para así poder solventar las necesidades de entonces.

“Decidieron que el personal de cocina, nosotros, teníamos que entrar al Covid-19. Nos capacitaron, nos enseñaron cómo ponernos el traje, las caretas, el cubrebocas, y sí teníamos mucho miedo”, da a conocer.  

Precisa que a través de los comestibles podía darse cuenta del nivel de deterioro de los internados, ya que –explica– en ocasiones se asignaban dietas blandas, líquidas o “poliméricas”, en sonda para los intubados.

“Era bien fuerte cuando entraba un paciente y te decían ‘él tiene dieta blanda’, pero después era líquida y luego cambiaba a sonda, y sabíamos que era porque se deterioraban en lapsos de una semana”, señala. 

Sostiene que por fortuna, Juárez –que suma 29 mil 642 casos, con 2 mil 806 muertos– ha mostrado una leve estabilidad del coronavirus, por el momento, por lo que no ha tenido que ingresar de nueva cuenta.

No obstante, y aunque sostiene que sigue al pie del cañón ahora que ya fue vacunada, solicita a la ciudadanía que no baje la guardia para evitar otro repunte que pueda saturar otra vez a los nosocomios.

Tan sólo en los dos meses referidos del año pasado ocurrió la mitad de las incidencias y defunciones corroboradas por PCR en esta frontera, a poco más un año de arribada la aún activa contingencia sanitaria.

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