Juárez
Llevan manifestantes nueve días

Sostienen protesta vs troncal por la Gómez

Ciudadanos manifiestan estar hartos del estrés al manejar con tanto tráfico

El Diario de Juárez

Mayra González
El Diario de Juárez

lunes, 29 marzo 2021 | 10:12

En sólo 10 minutos, siete diferentes automovilistas que circulaban por la avenida Manuel Gómez Morín y Paseo de la Victoria se orillaron hacia el camellón central junto al campamento que ciudadanos realizan en contra de que se confine un carril para el sistema de transporte BRT-2 y plasmaron su firma.

Hasta ayer por la mañana, en un lapso de nueve días, habían reunido más de 2 mil 600 firmas físicas y 35 mil a través de Facebook, mencionaron Daniela Armendáriz e Irving Gómez, dos de las personas que realizaban guardia en el campamento.

“El gobernador dijo que es politiquería que estemos aquí oponiéndonos a que se haga esta obra. No es politiquería desde el momento en que no pertenecemos a ningún partido, no somos funcionarios, no recibimos dinero del erario público como él; somos ciudadanos comunes, amas de casa, trabajadores, vecinos que no queremos que destruya esta calle y se afecte más a la ciudad”, señaló Armendáriz.

Ricardo Ayala, habitante de uno de los fraccionamientos cercanos a la calle Valle del Sol, fue uno de los automovilistas que detuvo su marcha en el campamento para firmar.

“Se va a hacer mucho tráfico y afecta a los locales que están aquí y la verdad sí estamos hartos de tanto estrés al estar manejando con tanto tráfico; la ciudad ya es un caos total toda la semana, esperamos que por favor no se haga esto”, manifestó.

Armendáriz indicó que hasta el momento son 230 personas las que se han manifestado en contra de esa obra, de las cuales aproximadamente 90 son las que forman turnos para permanecer en el plantón y hacer guardias toda la noche; en su mayoría son amas de casa, asegura.

“Sería un caos total con este carril que van a hacer, porque no hay suficiente espacio para cuando la gente salga con los niños a las escuelas. Cuando regresen a clases se va a hacer un caos total y aparte va a haber muchos locatarios que pudieran quebrar”, agregó Sandra López, otra de las personas que se detuvo a firmar.

Durante esos minutos, tres personas jóvenes que pasaban por el lugar llegaron para apoyar por unos momentos en el plantón; señalaron que al observar que un adulto mayor estaba solo, decidieron ir a apoyarlo por lo que llegaron a comprar cartulinas en las que plasmaron leyendas en contra de las obras en la calle.

“Tenemos toda la vida viviendo sobre la Gómez Morín y realmente va a afectar el congestionamiento que se va a hacer; ahorita todavía no hay Bachilleres pero nosotros vivimos al lado de Los Bichis y para salir y entrar tenemos un problemón y pues si nos quitan un carril va a ser peor y estamos muy inconformes. Yo recién me estoy uniendo y creo que hay mucha gente inconforme”, dijo Alejandra Simón mientras portaba una cartulina.

“Llegamos a firmar y vimos que estaba solo y quisimos quedarnos para apoyar, es una avenida que tiene mucho tráfico y ya con esto va a ser peor”, agregó Jaime Mendoza, quien la acompañaba.

Otra de las manifestantes, que prefirió omitir su nombre, dijo que mientras se encontraba en el plantón frente a Plaza Cuquita, dos hombres se acercaron y la amenazaron. “Yo pensé que iban a firmar y me preguntaron por la calle Arboleda, después por el nombre de otra de las personas y me dijeron, dígale que le bajen a su pedo (sic) porque mañana vamos a empezar a excavar”, relató. 

Algunos de los firmantes dijeron que fue con el paso de los días como se percataron del movimiento que otras personas iniciaron pero es hasta ahora, después de una semana, que se acercaron a apoyar.

“No hay ni una sola calle en la que podamos circular, hacemos hasta tres horas de camino en nuestro circular diario y es imposible. Tienen que terminar una obra y empezar con la otra; no estoy en contra de que se modernice la ciudad, le hace mucha falta este tipo de inversiones, pero bien planeadas. Es una porquería lo que están haciendo”, señaló Ivanna Cunningham mientras plasmó su firma.