Juárez

Sobreviven comercios entre polvo e incertidumbre

Comerciantes no sólo han tenido que lidiar con el impacto de la pandemia por Covid-19

Eduardo Lara
El Diario de Juárez

jueves, 24 junio 2021 | 07:53

Eduardo Lara / El Diario de Juárez | La dulcería Meraz, uno de los establecimientos que luchan contra el poco espacio dejado por la colocación de un muro de madera de más de 2 metros

Ciudad Juárez— Ángel y Janeth no sólo han tenido que lidiar con el impacto que la pandemia por Covid-19 ha causado en Ciudad Juárez para no “dejar morir” la dulcería que desde poco más de tres años abrieron sobre la calle Ugarte, a pocos metros del cruce con la avenida 16 Septiembre, sino que también, ahora luchan por no bajar la cortina tras la construcción de una estación subterránea para el Bravobús que Gobierno del Estado mantiene desde hace seis meses, justo enfrente de su local.

Al igual que cientos de comerciantes del primer cuadro de la ciudad, la actividad para Ángel y Janeth inicia desde muy temprano, llegar al local para quitar candados, limpiar y abrir sus puertas al público es sólo una parte de las labores que estos juarenses realizan todos los días para no dejarse caer ante la reducción de sus ventas en el último año.

Y aunque poco a poco las afectaciones por la pandemia comienzan a ser las menos, ahora el reto es lidiar con un muro de madera de aproximadamente dos metros de altura colocado justo en la entrada de la dulcería “Meraz” y dejando escaso metro de banqueta para caminar sobre la calle Ugarte, complicando el acceso a este y otros locales del sector, preocupando a los comerciantes, ya que aseguran, la afluencia de personas a disminuido, mientras que la falta de visibilidad al público los hace sentir más vulnerables hacia la inseguridad.

“Sí nos pegó machín, es como si empezáramos desde cero, hay veces que nos llevamos 300 pesos si bien nos va; según la hoja que nos mostraron, esto iba a tardar unos ocho meses, pero nada que terminan, nos preocupa que se extiendan hasta el otro año, ya tenemos una pérdida importante, pero ¿Qué podemos hacer?, si está fea la cosa”, exclamó Ángel.

Para Janeth, el principal problema ha sido la falta de comunicación que tanto Gobierno del Estado como las constructoras tienen con los locatarios del sector, para atender las principales preocupaciones que tienen y encontrar una solución en conjunto.

“No fueron para decirnos nada, hay un problema de comunicación, nosotros aquí estamos y no podemos movernos; ahora, con esto que pusieron como no se ve, todos los días es de a ley limpiar todo el desecho de los borrachitos de la zona, además del polvo de la construcción; ya nos robaron una vez el medidor y la verdad sí nos preocupa el tema de seguridad porque con estas tablas no hay vigilancia”, comentó.

Otra de las afectadas es Graciela, quien desde hace tres meses reactivó su local de venta de artículos para celular sobre la calle Ugarte; el cierre de dicho establecimiento se debió a los altibajos que sufrió el establecimiento a consecuencia de la pandemia y también por la poca afluencia de clientes el lugar.

Graciela, se encontraba limpiando precisamente el exterior de su local; la comerciante externó que a meses de que inició la construcción de la estación Muref para el Bravobús no se ha notado algún progreso, mientras que las afectaciones son las más.

“Yo cerré por casi tres meses y apenas volvimos a abrir, a veces nos dejan sin luz o sin agua y así no se puede, lo que más nos ha bajado son las ventas, sólo esperamos que estas obras sean para bien y se acaben pronto, porque ya nos afectó bastante”, dijo.

En una situación muy similar está Daniel, quien al igual que Graciela atiende un local de artículos para telefonía celular, pero ubicado “al otro lado del muro”, es decir, sobre la avenida 16 de Septiembre, donde la mayoría de los locales permanecen abiertos.

“A nosotros lo que más nos afectó fue la vista a los clientes, tenemos que salir prácticamente a abordarlos allá afuera o poner letreros para que se acerquen, ya tenemos meses así, nos dijeron que estos trabajos iban a durar seis meses, pero ya se pasó el plazo y sigue todo igual”, afirmó.

La situación ha orillado a más de un establecimiento a cerrar sus puertas, debido a que la reducción de la afluencia se vio inmediatamente reflejada en sus ventas; tan sólo en un recorrido realizado por El Diario durante la mañana de ayer, se pudieron observar alrededor de diez locales con sus cortinas abajo.

Uno de estos espacios, es la paletería “Michoacana” que se ubicaba justo en la cuchilla que se hace entre la avenida 16 de Septiembre y Ugarte, la cual, según los mismos locatarios, lleva aproximadamente tres meses cerrada. “Ya tiene tiempo sin abrir, lo que sucede es que aunque si hay pasada por aquí, la gente no quiere rodear o piensa que no hay paso”, explicó Itzel, una trabajadora del lugar.

Esta no es la primera vez que los locatarios de la Zona Centro expresan su malestar por la construcción de las estaciones, pues en diciembre pasado, cuando iniciaron de manera formal las obras, aseguraron sentirse preocupados por los impactos que la delimitación del cruce antes mencionado, así como a la altura de la calle Noche Triste pudiera traer a sus negocios.

Pedro Cital,  consultor técnico de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (Sedue) y responsable de socialización del proyecto BRT-2 explicó en aquella ocasión que la delimitación se había realizado con la intención de mantener una zona segura para los transeúntes y evitar posibles accidentes, indicando que el bloqueo podría permanecer de entre 4 a 5 meses para después ir liberando espacios conforme avanzaran los trabajos.

Sin embargo, apenas el martes pasado, la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP) anunció que la obra había sido suspendida, debido a la detección de  líneas de agua y gas de hace décadas, además de fibra óptica y corrosión en columnas que soportan “suelo inestable”, lo que obligaría a realizar nuevos estudios para determinar adecuaciones al proyecto original.

Lo anterior confirmó que ambas construcciones en las que se invierten de 42 millones 465 mil 322 pesos, según se muestra en los contratos 44-OP-0040/20-PI-DOP-OBRA y 144-OP-0045/20-PI-DOP-OBRA, no serán terminadas durante la administración de Javier Corral, aún y cuando los plazos de ejecución de ambas vencieron en marzo y abril del presente año.

elara@redaccion.diario.com.mx

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