Sigue arribo de migrantes

Aunque el Gobierno federal cambió su política para el trato a los indocumentados, arriban a la ciudad diario hasta 50 extranjeros

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez
jueves, 18 julio 2019 | 06:00
Gabriel Cardona / El Diario de Juárez |

Ciudad Juárez— Pese a las nuevas políticas migratorias del Gobierno federal, Ciudad Juárez sigue recibiendo todos los días entre 10 y 50 migrantes para registrarse en el Centro de Atención Integral para Migrantes (CAIM) para esperar su turno de poder cruzar a Estados Unidos y solicitar el asilo político.

Rosa, de 26 años, y su hijo de ocho años de edad, huyeron de la violencia en El Salvador, donde las pandillas obligan a los niños a integrarse a sus grupos, pero en el camino hacia Estados Unidos han encontrado hambre, cansancio, violencia, a la Guardia Nacional y además la discriminación de los mexicanos.

Después de un mes de travesía, esta semana lograron llegar a Ciudad Juárez, donde ya suman 17 mil 556 personas registradas desde octubre a la fecha, de las cuales 12 mil 059 habían sido aceptadas hasta ayer por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) en el puente internacional Paso del Norte-Santa Fe.

De acuerdo con el coordinador general del Consejo Estatal de Población (Coespo), Enrique Valenzuela, desde junio, cuando el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) desplegó a la Guardia Nacional en las fronteras sur y norte e instaló retenes del Instituto Nacional de Migración (Inami) en todo el país, el promedio de registros al día se ha mantenido en 30 personas al día.

“La gente que llega a registrarse sí se ha venido disminuyendo de manera importante, mientras en noviembre, diciembre y enero eran hasta 62 a 65 personas por día, en promedio; posteriormente subió a 100, luego 110, 130, con picos de algunos días que llegaban hasta 200, 300 personas y mínimos de 80, 70, el promedio se mantuvo en 130. Ya en este mes, desde el mes pasado, vimos que ha venido disminuyendo con un promedio de unas 30 personas diarias”, explicó.

Aunque hasta ayer sumaban 5 mil 497 números en espera para cruzar al vecino país, de acuerdo con el funcionario cuando son llamados siempre hay números que ya no se presentan.

“Probablemente ya se cruzaron por otro medio o se fueron a otra frontera”, por lo que estimó que en realidad podría haber unos 4 mil migrantes esperando cruzar a El Paso, Texas, para solicitar el asilo político, a través del registro, con un tiempo de espera promedio de tres meses.

Rosa no sabe cuánto tiempo permanecerá en la frontera, ni si habrá algún cambio con las nuevas políticas migratorias anunciadas por el Gobierno de Donald Trump, en el que señala que todos los migrantes deberán solicitar primero el asilo político a un tercer país y tras ser rechazados iniciar su proceso en Estados Unidos.

“Yo no puedo regresar a mi país, porque ya de esta edad (de la edad de su hijo de ocho años) ya son sometidos a la fuerza, ahí llegan al lugar donde usted habita y los someten a cualquier pandilla, los hacen ayudantes de esas pandillas”, dijo la madre quien encontró en la migración la única salida para salvar a su hijo de las pandillas de El Salvador.

Pero al huir de esa violencia, se enfrentó con un acuerdo entre los gobiernos de México y Estados Unidos para impedirles de cualquier manera que crucen la frontera.

“México no nos quiere, no nos quieren en muchas partes sin saber por qué viene uno de su país. Nosotros salimos porque en mi país hay mucha violencia, muchas muertes, pandilleros y amenazas. A uno no le queda otra opción que venirse para acá, porque en Estados Unidos su vida no corre riesgo”, dijo Rosa después de haber sufrido el rechazo de mexicanos a lo largo del país.


Pero también destacó que otros mexicanos fueron quienes les ayudaron a llegar hasta Juárez para tratar de seguir las mismas reglas que Estados Unidos les ha impuesto, al impedirles que el ingreso directo a través de un puerto de entrada.

“De El Salvador llegamos a Guatemala, de ahí de Guatemala cruzamos para México, luego venimos caminando, pidiendo comida y pidiendo dinero en las calles con mi niño”, recordó.

También se encontró a la Guardia Nacional, a quien aseguró que les suplicó que los dejaran seguir para poder poner a salvo a su hijo, por lo que logró llegar hasta Ciudad Juárez con la esperanza de lograr el asilo en Estados Unidos.