Juárez

Se caen detenciones por mal trabajo policial

Oficiales no llevan una investigación adecuada con la información que logran obtener sobre delincuentes

Tomada de internet / Los tres quedaron en libertad dos días después porque el abogado José Miramontes Caro logró conseguir videos caseros donde fueron sacados de su domicilio por agentes de la CES

Miguel Vargas
El Diario de Juárez

lunes, 18 mayo 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— A pesar de que son arrestados y luego exhibidos públicamente con armas de alto poder y drogas, hasta el pasado 13 de mayo 43 presuntos integrantes de la delincuencia organizada de esta ciudad obtuvieron su libertad este año, pocos días después de su arresto. Jueces federales han resuelto liberar a los acusados durante las audiencias de control de detención o vinculación a proceso, según datos del Poder Judicial Federal (PJF).

Esto es debido a la alteración de los hechos en los partes policiales de los agentes aprehensores de corporaciones preventivas, pues los motivos de las detenciones se desvanecen con facilidad cuando la defensa de los inculpados aporta a los jueces videos o fotos de los hechos, según el 98 por ciento de estos casos documentados en los juzgados de Distrito en lo que va del 2020.

Los oficiales no llevan una investigación adecuada con la información que logran obtener sobre delincuentes y buscan la flagrancia en lugar de actuar bajo la premisa criminalística básica: investigar para detener, explican abogados penalistas.

Según cifras del PJF durante el período comprendido del 1 de enero al 13 de mayo de 2020, en audiencias de control de detención se han declarado “no apegadas a derecho” 24 arrestos de igual número de personas detenidas aquí por elementos de las policías preventivas y a 19 imputados no se le vinculó a proceso por inconsistencias detectadas por los jueces federales en el informe policial homologado de cada evento.

Los 43 presuntos criminales (equivalente al cupo de un camión de pasajeros) quedaron libres porque los policías falsearon información sobre la forma en que se les arrestó, en el 98 por ciento de los casos, se informó. De hecho, al menos en dos casos documentados por El Diario, los juzgados han dado vista al Ministerio Público para investigar a los oficiales aprehensores.

Agentes prefieren la flagrancia

Ésa es una característica de las policías preventivas en esta ciudad, principalmente de la Comisión Estatal de Seguridad (CES) –que recientemente cambió mandos aquí–, ya que es la corporación con más quejas al respecto, en proporción al número de elementos con que cuenta, de acuerdo con cifras de las denuncias recibidas por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH). 

El Diario buscó una entrevista con el titular de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Emilio García Ruiz, quien no respondió a la petición. 

En los últimos 16 meses, los 240 agentes de la CES aquí han sido denunciados ante la CEDH en 144 ocasiones. Es decir, 4 de cada 10 policías estatales fueron acusados, en ese período, de abusos, allanamientos, torturas, detenciones ilegales y arbitrarias, explicó César Díaz Gutiérrez, primer visitador de la CEDH.

Para los abogados Gabriel García Otamenti y José Miramontes Caro, ambos doctores en Derecho Penal, es una constante de las policías preventivas armar asuntos con base en hechos inverosímiles, que luego se caen durante los procesos judiciales”, sean o no delincuentes los apresados.

Miramontes Caro comentó que los preventivos optan por el término de la flagrancia y no la por la investigación, la cual corresponde a la Policía Estatal Investigadora y al propio Ministerio Público.

Citó como ejemplo que la Policía de la ciudad de Los Angeles, California tiene un 7 por ciento de detenciones por flagrancia, mientras que aquí es del 90 por ciento, lo cual muestra que no se investiga para detener, dijo.

“Ese porcentaje no explica de ninguna manera que somos la Policía más eficiente o que los delincuentes sean aquí los más torpes del mundo, sino que las flagrancias se inventan y que se ha creado una estrategia de detener para investigar”, expuso el abogado.

García Otamendi expuso que muchas veces no sólo los agentes tratan de justificar en la flagrancia los hechos de una detención, sino que el Ministerio Público los asiste y ratifica.

“Que circulaba a exceso de velocidad, que fue abordado mientras se escondía al ver la presencia de las unidades, que asumió una conducta sospechosa son, entre otras, las justificaciones de los partes policíacos elaborados para presentar ante el Ministerio Público (MP) a las personas que consignan con droga y armas y la representación avala y rediseña las detenciones para tratar de asegurar la legalidad de los arrestos y hasta un fallo condenatorio”, dijo el litigante.

Justifican su actuar

Para ambos abogados la búsqueda de evidencia es primordial en todos casos para demostrar la inocencia de sus clientes, pese a que en México la “presunción de inocencia es un derecho constitucional que implica que ‘toda persona contra la que sea dirigido un proceso –imputado, procesado o acusado– debe ser tenida como inocente a todos los efectos hasta tanto no sea declarada su culpabilidad en sentencia judicial firme’”.

La estrategia de los defensores es acudir directamente a los sitios donde ocurrieron realmente los arrestos, es en campo donde encuentran las cámaras de vigilancia de particulares o negocios, y son estos videos los que permiten desmentir la actuación de los agentes aprehensores en la forma en que es descrita ante el juez, explican.

Mientras que, en las corporaciones, sabedores de la irregularidad en los procesos de detención de sus subalternos, comparten los litigantes, los mandos saben que “equis” caso se puede “caer” desde el primer proceso de control de detención y optan por “esconder” a los agentes intervinientes cuando son llamados a comparecer en etapas del juicio.

Los mandos justifican estas ausencias argumentando que están en cursos, de vacaciones o fuera de la ciudad, a efecto de que no se expongan y caigan en contradicciones en el juicio o control de detención, expuso Gabriel García Otamendi.

Hechos recientes

Según el archivo periodístico fueron exhibidos como pandilleros del grupo delictivo “Los Aztecas Vieja Escuela” Rubén B.A. de 49 años; Jair Iván G.A., de 30, y Norma C.Q., de 52 años. Según el comunicado de prensa estas personas fueron detenidas con dosis de heroína, cocaína, un kilogramo de cristal y dos armas largas, así como cartuchos de arma de fuego.

Los tres quedaron en libertad dos días después porque el abogado José Miramontes Caro logró conseguir videos caseros donde fueron sacados de su domicilio por agentes de la CES en la colonia Río Bravo, mientras que el parte policíaco presentado al juez menciona que fueron detenidos en circulación a bordo de un vehículo.

En otro caso consignado por la CES el pasado 7 de mayo al fuero común, Alfonso C.T, de 65 años, y Joel R.L., fueron puestos en libertad dos días después al determinar un juez la no vinculación a proceso. Habían sido acusados de posesión de una bolsa con mariguana.

Los agentes rindieron en su parte que la detención ocurrió en la gasolinera de la avenida De la Raza e Isaac Newton, pero el abogado José Luis Armendáriz Fuentes logró demostrar que en el lugar y hora del reporte no sucedió nada, mediante videos de seguridad que consiguió en su estrategia de defensa.

De ambos casos los jueces ordenaron dar vista al Ministerio Público para investigar a los agentes aprehensores.