Robaron al mes 400 mdp de ductos

El año pasado, ‘huachicoleros’ extrajeron de tomas clandestinas 23 millones de litros de gasolina

Itzel Ramírez
El Diario de Juárez
sábado, 09 febrero 2019 | 06:00

Ciudad Juárez— Las tomas clandestinas de los poliductos Juárez-Chihuahua y Chihuahua-Gómez Palacio, Durango, representaron el año pasado pérdidas superiores a los 400 millones de pesos mensuales, de acuerdo con cálculos de autoridades federales y estatales.

Tras la puesta en marcha del operativo del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador para el combate al robo de combustible en el país, instituciones del ámbito federal y estatal elaboraron un análisis, al que tuvo acceso El Diario, donde se calcula que las perforaciones de los ductos permitieron la sustracción de cerca de 22.3 millones de litros al mes.


Pérdida fue de 140 mil barriles cada mes en 2018

El documento, elaborado en coordinación por Pemex, la Fiscalía General de la República, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Gobernación, la Fiscalía General del Estado de Chihuahua y la Comisión Estatal de Seguridad, reconoce el crecimiento de las tomas clandestinas en la entidad.

De acuerdo con los números de la Gerencia de Seguridad Física del Departamento Zona Norte de Pemex, en 2013 se detectaron 41 tomas clandestinas en los ductos de petrolíferos ubicados en la entidad. Un año después, las perforaciones clandestinas fueron 68.

Hacia 2015 y 2016, indican los números de la petrolera, se disminuyeron las tomas clandestinas a 31 y 36 casos detectados respectivamente.

Luego, en 2017, hubo un primer salto de 85 tomas, que llegaron a 112 para el período de enero a octubre de 2018, como indica el reporte público de Pemex de perforaciones clandestinas de los ductos.

La Gerencia de Seguridad informó en el análisis que cada mes del año pasado se perdieron aproximadamente 140 mil barriles de hidrocarburos (que equivalen a 23 millones de litros) por las perforaciones ilegales de los ductos que van de Chihuahua a Gómez Palacio y de Juárez a Chihuahua. La pérdida económica de acuerdo con el valor comercial de los hidrocarburos sustraídos es de 436 millones de pesos al mes.

Desde el año pasado, cuando se detectó el incremento de las tomas clandestinas en varios puntos de la entidad, el funcionamiento de los ductos se vio alterado al no poder transportar con normalidad los combustibles a las terminales de almacenamiento dispuestas para ello, indicó el análisis.

El documento reconoce también que en el poliducto El Paso-Juárez hubo sustracción de hidrocarburos, sin embargo, al ser un canal vigilado por una división diferente de Pemex –debido a que se trata del primer tramo que recorren las gasolinas importadas–, no se proporcionó la cantidad de combustibles robados durante el año pasado. 



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