Retornados duermen en la calle

Optan por volver a sus países sin siquiera pedir refugio en alguno de los albergues de la ciudad

Hérika Martínez Prado
El Diario
sábado, 18 mayo 2019 | 06:00
David Cruz |

Después de pasar hasta 10 días detenidos en Estados Unidos, donde les quitan todas sus pertenencias, grupos de centroamericanos que son devueltos a Ciudad Juárez duermen en las calles al menos una o dos noches hasta que logran albergarse o regresar a su país.

Se trata de los migrantes que el Gobierno de Donald Trump retorna a México a través de esta frontera bajo el llamado Protocolo de Protección a Migrantes, para que esperen en México el proceso de asilo político que comenzaron allá, con citas en la Corte hasta 2020.

La mayoría de los 2 mil 350 migrantes de Guatemala, Honduras y El Salvador devueltos hasta la tarde del miércoles a esta frontera habían cruzado por el río Bravo para entregarse a la Patrulla Fronteriza, luego de hasta un mes de haber tardado en atravesar México.

Tras el cansancio de dicha travesía y los hasta 10 días que están permaneciendo detenidos en El Paso, donde aseguran que comieron y durmieron mal, los migrantes retornados son registrados por el Instituto Nacional de Migración (Inami) y luego comienzan a contactar a sus familiares para conseguir los mil 500 pesos que les cuesta el pasaje hasta Tapachula, Chiapas, en un camión “pirata”, es decir, sin registro ni seguro para sus pasajeros.

Aunque existe una red de 12 iglesias, un albergue para adultos mayores y dos comedores que apoyan a los migrantes, además de la Casa del Migrante, la gran mayoría de los centroamericanos que son recibidos diariamente por las autoridades mexicanas no quiere acudir a un albergue, sino regresar a su país.

Alfonso, un guatemalteco de 30 años, fue una de las casi 40 personas que dice durmieron la noche del miércoles en la Plaza de Armas, al menos 10 de ellos en el kiosco, en espera de ser apoyados por sus familiares para regresar a la frontera sur de México.

Ayer, El Diario pudo constatar que otro grupo de al menos ocho personas de Guatemala y El Salvador amanecieron en el mismo sitio del Centro Histórico, donde confesaron su tristeza por haber sido devueltos de Estados Unidos.

Durante el medio día del jueves, Alfonso y su grupo de paisanos con los que se conocía al ser retornados del vecino país, confesaron no haber comido desde un día antes en la mañana, pero ayer un grupo de cristianos acudió frente a Catedral para llevarles comida a quienes durmieron ahí. 

Con miedo de hablar y de permanecer en Juárez, el joven centroamericano aseguró que aunque les están dando citas para enero del próximo año, las autoridades de Estados Unidos los maltratan psicológicamente, les dicen que no quieren a más migrantes y les piden que no regresen.

Por ello, dijo que casi todos buscan la manera de regresar a su país, pero debido a que son retornados a México a diferentes horas comienzan a caminar por las calles, principalmente en el Centro de la ciudad donde buscan las tarifas de los camiones piratas, hasta que se les hace noche y tratan de reunirse para formar grupos de paisanos para dormir en sitios como la Plaza de Armas y el Monumento a Benito Juárez.

Según los registros oficiales, más de 6 mil 700 migrantes esperan actualmente en Ciudad Juárez cruzar la frontera para solicitar el asilo político por primera vez o para continuar con su proceso migratorio en Estados Unidos.

Los datos del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo) indican que son 4 mil 500 personas, principalmente de origen cubano, las que esperan ser recibidas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) para solicitar el asilo político, sin embargo no se tiene certeza de la cifra exacta porque algunos han decidido cruzar el río para entregarse y a la Patrulla Fronteriza.

De acuerdo con el Inami, no se tienen datos de cuantos de los 2 mil 350 retornados han decidido renunciar al proceso migratorio en Estados Unidos y regresar a su país, lo cual se sabrá hasta que no acudan a su cita en la Corte del vecino país.