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Juárez

Rescate juarense de orgullo nacional

Elementos locales de la Cruz Roja brindan al año 3 mil 800 servicios de auxilio aquí

Alejandro Vargas
El Diario de Juárez

lunes, 19 septiembre 2022 | 12:56

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez Carlos Sánchez / El Diario de Juárez

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Ciudad Juárez.- El retumbar del sismo de 8.1 grados en la escala Richter del 19 de septiembre de 1985 en la Ciudad de México (CDMX) estremeció a José Ávila, de entonces 23 años de edad y estando a mil 820 kilómetros del suceso, en Ciudad Juárez, sintió cómo se sacudió algo en su interior que lo empujó a instruirse en salvamento, convirtiéndose luego en coordinador activo en los Servicios de Emergencia de la Cruz Roja.

Treinta y siete años han pasado de aquella noticia que pudo ver, leer y escuchar a través de los múltiples medios de medios de comunicación y y que que causó tal impacto que no dudó en en listarse para aprender a ayudar a ayudar a las personas, como lo lo hace con sus compañeros a través de las unidades de Rescate Urbano, las cuales son 4x4, pesan hasta tres toneladas y se encuentran instrumentadas para velar por los juarenses, a los cuales en promedio brindan 3 mil 800 auxilios por año.

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“Los elementos que tenemos aquí son muy entrones, tanto así que, normalmente, cuando sucede algo en otras partes de la República se llevan gente de Juárez. Son de empuje, son de agarre y tampoco se rajan. Varios han ido a ayudar en catástrofes en otras partes del mundo”, dijo el ahora sexagenario a cargo de los grupos de la citada institución. En éstos hay personas como Juan Ramos, de 54 años, con 32 de socorrista.

Abordado, explicó que portan equipos: cuerdas para rescate vertical hechos en cerros o edificios, además pinzas o “quijadas de la vida” para extracción de ciudadanos atrapados en colisiones viales. Agregó que –una vez que se les hace la llamada de apoyo– deben estar listos en menos de 10 minutos para trasladarse en breve a los siniestros con la intención de evitar que se agraven y deriven en muertes.

“Deben ser menos de 10 minutos para ayudar al paciente. Si está libre, es decir, si no está apresado… lo trasladamos en breve, porque vamos acompañados de ambulancias”, externó. A su vez, Magaly Cárdenas, de 42 años –con 25 en funciones–, resaltó que igualmente portan consigo estabilizadores de madera para fijar objetos que puedan desequilibrarse en las labores, que delimitan a través de conos y cordones.

Indicó que, asimismo, llevan motobombas para la energía del equipo hidráulico, el cual, puntualizó, resulta indispensable en esta urbe fronteriza. Poseen escaleras y canastillas para lograr descender a los pacientes desde estructuras de difícil acceso y cargan con herramientas manuales, entre las cuales hay barras, hachas, seguetas, cortadoras. En su caso, decidió ingresar a la benemérita por amor al prójimo.

“Muchas veces me tocó ver accidentes, pero me preguntaba ¿qué hago? ¿Cómo ayudo? Quise tener conocimiento de cómo intervenir porque casi siempre se acercan las personas y desconocen qué hacer, mueven a los accidentados, los lesionan. Entonces, quise ayudar de esta manera”, manifestó.

Con ella coincidió Arturo Carrasco, de 54 años, de los cuales 39 ha dedicado a la organización en este municipio.

Explicó que los transportes cuentan con diversos controles que encienden los estrobos, luces y torretas que se acompañan con los sonidos de las sirenas, mismos que implican cada uno por sí mismo una indicación para los guiadores que se encuentran entre el tráfico, a los cuales les pidió coadyuvar abriendo camino para de tal forma garantizar en lo más posible la eficiencia con el arribo temprano a las escenas.

“Es importante que los conductores estén siempre alertas para que –en caso de que nos escuchen– puedan orillarse a tiempo, evitando que puedan exponerse a algún otro accidente. Se recomienda que lo hagan hacia la derecha, de forma ordenada. Además, portamos con altavoz para dar indicaciones y con una radiofrecuencia que tiene múltiples canales que nos permiten interconectarnos”, así lo dio a conocer.

Al exhorto se unieron los rescatistas Luis Rodríguez, de 32 años –con 19 años salvando vidas– y también Adrián Meléndez, de 40 años –con 26 en la profesión–, ambos apelaron a la prudencia para evitar ser víctimas de algún percance que arriesgue la integridad personal o la de algún ser querido. Señalaron que existen muchos factores que pueden evitarse sólo empleando un estado mental alineado y organizando tiempos.

“Pueden ser cuestiones de prisa, de descuido de las mismas personas o hasta a veces las condiciones de las calles. Muchas veces cuando llueve hay aceite en las calles y eso hace que el vehículo derrape, aunado con exceso de velocidad”, dijo Rodríguez, al tiempo que Meléndez continuó: “Son muchos factores los que pueden causar accidentes, por eso es importante tener cuidado y mantener sobre todo la prudencia”, recalcó.

En 2017, justo un día como hoy y como aquel cuando ocurrió el terremoto del año 1985, de nueva cuenta la CDMX fue víctima de otro desastre, esta vez de escala 7.1, que provocó cientos de muertos y heridos. Por ello, los servidores invitaron a no desamparar a la Cruz Roja, que opera con donativos, que pueden hacerse a la cuenta 65507216568, banco Santander, cuya clabe interbancaria es 014164655072165687.

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